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El llamado mundo árabe

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El llamado mundo árabe: Por Asdrubal F. Márquez C. -En mi pueblo, durante años, pensábamos que los turcos, los iraníes, los kurdos y los armenios eran árabes. Más aún, que todos los musulmanes también eran árabes.

Ahora bien, realizando un estudio detallado sobre lo que consideramos el llamado mundo árabe, podemos determinar que los países árabes son aquellos que forman el Magreb y el Cuerno de África, así como los que se encuentran en la Península Arábiga, para un total de 23 países.

Las naciones del Magreb “lugar por donde se pone el sol”, el Poniente, son seis: Mauritania, la República Árabe Saharaui Democrática, Marruecos, Túnez, Argelia y Libia. De modo que cinco están en lo que se conoce como el Cuerno de África: Egipto, Djibuti, Somalia, Sudan y Comores.

Luego en la zona del Golfo Pérsico, tenemos por un lado ocho países: Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Bahréin, Qatar, Omán, Emiratos Árabes Unidos y Yemen. Y cuatro en la Zona del Sham: Siria, Jordania, Palestina y Líbano.

Algunas características de estos países son: que todos limitan con el mar o un océano. Veinte de ellos hablan o tiene la lengua árabe como la principal, siendo su cultura mayoritariamente árabe, son seguidores del islam como religión oficial. Donde los sunitas son mayoría y los musulmanes siguen la práctica del Profeta Muhammad para preservar la unidad e integridad de la comunidad. Cualquier persona que se encuentra dentro de la corriente de la tradición islámica y actos de conformidad con las prácticas aceptadas en general de la comunidad es, por tanto, un sunita. Constituyen cerca del 90% de los musulmanes. Los chiitas, la otra rama principal dentro del islamismo, claman que el sucesor de Mahoma debe ser Alí, son el 8%. Además, hay otros grupos minoritarios como: los sufí, hanifa, maliki, shafie, zaydi, nusayri, ismaili. Los países árabes se agrupan en la organización de la Liga Árabe, conformada por 22 miembros, aún no reconocen a la República Árabe Saharaui Democrática. Mientras que los países musulmanes son 57 y están agrupados en la Organización de la Conferencia Islámica, de donde se destaca que la religión islámica es la segunda más grande del mundo, después de la religión cristiana.

El libro sagrado del islam, es el Corán, el cual establece las enseñanzas del profeta Mahoma, norma la vida religiosa de los creyentes de Alá y actúa como normativa en la vida cotidiana.

Mahoma nació en la Meca, en abril del año 569 de la era cristiana. Su padre muere cuando tiene solo dos meses; siendo su niñez de admiración ya que a los tres meses se mantenía de pie, corría a los siete y a los ocho hablaba con soltura, con nueve meses mantenía una fluidez y sabiduría que asombraba a los que le escuchaban.

Siguió viviendo con su madre, hasta los seis años cuando muere ésta es llevado a su abuelo, Abd al-Muttalib, quien decide que su hijo mayor Abu Talib fuera su protector. Con esta familia crece bajo la protección de un hogar sacerdotal, en el cual se observan los ritos y ceremonias sagradas.

Muy joven, con apenas doce años, comienza a viajar a diferentes lugares con su tío, mercader y negociante, quien le va enseñando este oficio. Con una visión amplia y un conocimiento superior, aprende y desarrolla una inteligencia que sorprendía. En esos años llegó a manifestar su admiración por Siria señalando “Dios ha mantenido siempre guardianes de su palabra en Siria; son cuarenta, cuando uno muere, otro viene a ocupar su lugar; y gracias a ello es una tierra bendita” O también “Bendito el pueblo de Siria, pues los ángeles del buen Dios extienden sus alas sobre él”

Mahoma con 26 años, ya tenía una vasta experiencia y era reconocido por su integridad y laboriosidad. En esas labores entró en contacto con una viuda, Jadicha, quien le pide sus servicios y le oferta el doble de lo que ganaba para que se encargara de una caravana que estaba a punto de salir hacia Siria. Contaba Jadicha con cuarenta años de edad, había quedado impresionada con el joven Mahoma, quien tenía pocos recursos. Su admiración le lleva a proponer un matrimonio, donde hay cierta reticencia por parte de la familia de Jadicha quienes argumentan que los ricos deben buscar parejas con recursos, pero ella está convencida de que Mahoma es el elegido.

Un acontecimiento de importancia, lo que se llama la hégira, se conoce como el momento de la huida de Mahoma de la Meca a Medina. Su esposa había muerto, se encontraba solo y, entonces, emprendió la huida a Medina donde le acogieron algunos de sus discípulos.

El 24 de septiembre de 622, cuando Mahoma llegó a Medina después de despistar a los mequinenses que pretendían perseguirlo, marcó el comienzo de una nueva era, la hégira, en otras palabras, la “Emigración”. Sin embargo, la tradición fijaría el principio de la era musulmana el 16 de julio de 622, al inicio del año lunar.

Debemos destacar que Mahoma es “el último de los profetas”, el último de una larga cadena de mensajeros enviados por Dios para actualizar su mensaje, entre cuyos predecesores se contarían, Abraham, Moisés y Jesús.

Mahoma presentó una corta enfermedad y falleció en junio de 632 en la ciudad de Medina, contaba con 63 años. A la fecha de la muerte, había unificado toda la Península Arábica. Luego los sucesores de Mahoma extendieron su dominio al norte de África.

Es importante destacar que si bien es cierto los árabes tiene su lengua y su religión, sus gobiernos son muy diferentes y entre ellos existen diferentes tipos. Algunos de ellos asumieron la vía del marxismo, la cual sirvió de interpretación de la realidad y optaron por una vía revolucionaria que se potenció con el fin del colonialismo militar y el inicio de la dependencia económica y la inspiración de procesos truncados como la liberación de Palestina y otros con mayor éxito como la revolución argelina.

Otro grupo lideraron procesos nacionalistas de izquierda, como fue el caso de Egipto en los años 60’s con Jamal Abdel Nasser,quien mantenía un claro liderazgo siendo presidente de Egipto, una firme determinación de crear una gran unión entre todos los países árabes, en el contexto del panarabismo emergente. Otros casos son la Libia de Muammar Al Gaddafi, la creación de los partidos Baaz en Siria e Iraq. La resistencia que estos países opusieron a Occidente ha sido significativa en términos políticos y económicos, pero la compleja relación que han mantenido con Estados Unidos, luego que éste asumiera el rol de superpotencia, ha ido debilitando su posibilidad de ser actores no dependientes.

Luego nos encontramos con las monarquías islámicas que han aprovechado el petróleo como recurso para acumular capital y establecer sendas diferencias entre familias dueñas del petróleo y el resto de la población. Entre estos estados están: Arabia Saudita, Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos.

Finalmente, un cuarto sector que podría identificar, es aquel conformado por las monarquías árabes cuya creación está ligada precisamente a los intereses de las potencias. El caso más paradigmático es Jordania, cuyo territorio fue seccionado del Mandato Británico sobre Palestina y cuya monarquía fue creada para una familia leal a los intereses de Occidente. Respecto a la lealtad a Occidente, también podríamos incluir aquí a Marruecos que pasó recientemente a integrar la lista de países aliados, preferenciales, fuera de la OTAN, con Estados Unidos, lugar que ya tenían Bahréin, Egipto, Jordania y Kuwait.

Queremos agregar que líderes como Gamal Abdel Nasser, Yasser Arafat, George Habash, Bashar Háfez al-Ásad y muchos más han buscado integrar el mundo árabe bajo banderas de unidad, cultura, comercio, religión y otros factores. La realidad es difícil, pero ellos buscaran con amor como construir un mundo mejor y ellos saben que solo el socialismo salva a la Humanidad.

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Pedro Troconis, del Foro Penal al Tribunal Supremo de Justicia

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Pedro Troconis, del Foro Penal al Tribunal Supremo de Justicia: Por Nasbly Kalinina.- “No hay que hacer justicia por propia mano, pero está en nuestras manos que se haga justicia” (Alfredo Romero)

El 21 de julio de 2017 la Asamblea Nacional designó y juramentó a 33 magistrados para sustituir a los jueces del régimen de Nicolás Maduro. Al ver el listado de nombres me llené de emoción al descubrir que dos de mis amigos y colegas se encontraban en ella. Pedro José Troconis Da Silva como principal de la Sala de Casación Penal y Rafael Antonio Ortega Matos como suplente de la Sala de Casación Social. Ambos caraqueños, egresados de la Universidad Santa María y profesores de la Universidad Fermín Toro en Barquisimeto en donde tuve el gusto de conocerlos primero como alumna y posteriormente como colegas.

La juramentación de Pedro Troconis se llevó a cabo en la plaza Alfredo Sadel bajo la mirada de millones de venezolanos dentro y fuera del país. El orden y la justicia se deslumbraban en aquellos rostros de valientes guerreros quienes llegaban desbordando conocimiento y experiencia al ver sido sometidos previamente ante un Comité de Postulaciones que recibió 305 aspirantes.

Desafortunadamente, la emoción duró muy poco dado que un par de horas después del acto, el régimen de Maduro los desconoció y acusó de usurpar funciones del Poder Judicial. En los siguientes días los juristas Ángel Zerpa, Jesús Rojas Torres y Zuleima González fueron detenidos por lo que el resto se vieron obligados a exiliarse y hoy se encuentran dispersos entre Panamá, Chile, Colombia y Estados Unidos.

Una vez a salvo, Pedro Troconis concedió un par de entrevistas en las que explicó que el asedio hacia él y los demás magistrados fue tremendo. Las casas de sus familiares y amigos más cercanos habían sido violentadas con armas y pasamontañas para verificar si se encontraban con ellos, además de exponerlos a interrogatorios para que les dijeran donde se encontraban.

Desde la distancia seguí de cerca las noticias que me llenaban de angustia tanto por los juristas como por sus familiares quienes también sufrían con ellos. En agosto Troconis y yo nos encontramos en un evento en Weston. Dejando aún lado los títulos propios entre colegas me saludó con ese calor amistoso que aún desbordaba el olor a mi tierra (Barquisimeto).

Hablamos un rato como buenos amigos y entre las cosas  que me dijo fue: “Si tu pasión es el escribir, escribe. No pierdas tiempo, cada uno debe enfocarse en lo que le gusta. No permitas que nadie te desaliente. Aunque te encuentres en otras tierras tus estudios te pertenecen y nadie puede quitártelos”. Él nunca supo el impacto que me generó al aumentar mi autoestima pisoteada durante años por los mismos latinos quienes al saberme inmigrante no dudaban en humillarme por no ser americana ni tener dinero.

Sus palabras se me quedaron grabadas en el corazón por lo que al escuchar que el 13 de octubre de 2017 los magistrados tomarían posesión de su cargo en la OEA, haciendo de ello un caso inédito en la historia mundial por ser el primer Tribunal Supremo de Justicia en ser constituido fuera de su territorio jurídico, decidí que haría todo lo posible para apoyarlos en su noble labor. Realmente deseaba que el mundo entero conociera a nuestros magistrados, hombres honestos, capaces, quienes lo arriesgaron todo para que en Venezuela pudiera haber justicia.

Sin embargo, dado la curiosidad mediática que crearon, los magistrados se hundieron en un hermetismo casi desolador; por lo que dejando a un lado el tema del TSJ, me enfoqué en mi libro y posteriormente en el Foro Penal del cuál Troconis había sido coordinador en el Estado Lara ayudando así a muchos jóvenes quienes fueron injustamente privados de libertad solo por salir a protestar. Entre los detenidos figuraban jóvenes estudiantes, de buenos principios y valores quienes soñaban con un futuro mejor.

Desde el Foro Penal, Troconis demostró con hechos que la protección de los Derechos Humanos y el cuidar de cualquier persona que sea reprimida e injustamente detenida siempre había sido su norte y el convertirse en magistrado representaba su sueño de poder impartir justicia de una forma transparente, imparcial y expedita.

Sin duda, la vocación innata del magistrado, de todos los abogados y voluntarios del Foro Penal también se ha evidenciado en el buen trato que les dan a las víctimas y sus familiares quienes de forma generalizada han afirmado que se han sentido satisfechos con el profesionalismo con el que han sido atendidos desde que han solicitado los servicios de defensa gratuita en el centro de denuncias.

Cuando el presidente del TSJ legítimo Miguel Ángel Martín rompió su hermetismo, el pasado viernes 24 de febrero de 2018, las expectativas de los venezolanos puestas en ese órgano colegiado resurgieron al igual que mis ansias de escribir sobre ellos. El magistrado Miguel Ángel había aceptado la invitación de la doctora Carmen Cecilia Pérez a su programa “Políticamente Hablando” para explicar que efectivamente seguían trabajando dignamente para recuperar el orden constitucional perdido en el régimen de Maduro.

Así por primera vez me acerqué al Instituto Interamericano para la Democracia donde pude corroborar por medio de Lizandra Garriga, asistente ejecutiva del instituto, que los magistrados se reúnen todas las semanas para tomar decisiones administrativas y judiciales en esas instalaciones prestadas porque no tienen dinero para rentar una sede propia.

En definitiva, esos juristas dejaron sus familias y las comodidades de sus hogares en Venezuela para vivir en el exilio como cualquier otro inmigrante con sus limitaciones y carencias por seguir sus convicciones y hacer justicia desde el ente más elevado de nuestro sistema jurídico; así que para ellos todo mi respeto y apoyo porque estoy convencida que con personas tan íntegras y comprometidas con Venezuela pronto conquistaremos la libertad.

#QueSeHagaJusticia –  @nasbly

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