Internacional
Multitudinarias marchas en defensa de la universidad pública en Argentina (+ videos)
Argentina protesta en defensa de la universidad pública. Miles de estudiantes universitarios llenaban las calles del país este martes 23 de abril para repudiar el recorte de fondos, que se declaró en estado de emergencia presupuestaria en el marco de la política de ajuste del presidente Javier Milei.
En las principales ciudades del país, estudiantes, egresados y docentes de las 57 universidades nacionales de gestión estatal llamaron a marchar «en defensa de la educación universitaria pública y gratuita».
Las manifestaciones se dieron en Santa Fe, Mendoza, Entre Ríos, Río Negro, Neuquén, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Misiones, San Juan, San Luis, Santiago del Estero, Catamarca y Chubut y Buenos Aires.
Entre 100.000 personas, según la policía, y medio millón, según la Universidad de Buenos Aires (UBA), se congregaron en la capital argentina. Mientras otras decenas de miles protestaron en ciudades del interior.
Centrales obreras y partidos opositores se adhirieron a la convocatoria y los profesores universitarios acompañaron con una huelga.
También puede leer: Estas palabras en español no tienen traducción literal a inglés
Argentina protesta en defensa de la universidad pública
En la capital argentina, nutridas columnas se agruparon en torno a las sedes de las 13 facultades de la Univesidad de Buenos Aires (UBA) para marchar por la tarde hacia la Plaza de Mayo.
Los manifestantes llevaban libros en señal de protesta y carteles con viñetas de la emblemática tira cómica «Mafalda».

Foto: @GabrielCastroOK
Uno de ellos, Pablo Vicenti, de 22 años y en tercer año de Medicina en la UBA, se dijo indignado por «el ataque brutal del gobierno» a la universidad pública. «Quieren desfinanciarla con un cuento falso de que no hay plata. Sí tienen, pero eligen no gastarla en la educación pública», declaró a la AFP.
En la ciudad de Córdoba, centro del país y sede de la prestigiosa universidad homónina, decenas de miles de estudiantes colmaron las calles también llevando en alto libros.
Las universidades se declararon en emergencia presupuestaria luego de que el gobierno resolvió prorrogar para este año el mismo presupuesto que recibieron en 2023. No obstante la inflación interanual que en marzo rozó el 290%.
El anuncio de Milei
«No esperen la salida de la mano del gasto público», advirtió Milei el lunes al anunciar en cadena nacional que las cuentas públicas registraron superávit en el primer trimestre. Aunque al precio de miles de despidos y el desplome de la actividad económica y del consumo.
La semana pasada, y al calor de las protestas universitarias, Milei concedió «aumentar en 70 % las partidas de gastos de funcionamiento en marzo y otro 70 % en mayo». Además de una suma extraordinaria para hospitales universitarios, con lo cual el gobierno considera que la discusión «está saldada». Dijo este martes el portavoz presidencial, Manuel Adorni.
Los gastos de funcionamiento excluyen los salarios docentes, que representan el 90 % del presupuesto universitario.
Categorías docentes en la pobreza
»De las cuatro categorías docentes, tres han caído bajo la línea de pobreza», afirmó el rector de la Universidad Nacional de San Luis, Víctor Moriñigo, al dar cuenta de una escala salarial docente cuyo piso es de 100.000 pesos mensuales (112 dólares).
Además, las tarifas de energía treparon un 500 % este mes poniendo a las universidades al borde de la parálisis, dijeron autoridades.

«Al ritmo al que nos están dando dinero, solo podremos funcionar entre dos y tres meses». Aseguró el rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Ricardo Gelpi.
Para Rubén Arena, docente y graduado de la facultad de Ciencias Económicas, la protesta busca «defender el futuro de Argentina y muchas generaciones que van a poder acceder a una educación de excelencia».
El recorte de gastos es necesario, dijo el manifestante de 48 años. «Pero no como se está ajustando en las universidades, que permiten un movimiento social ascendente».
Puso en duda transparencia
Milei puso en duda la transparencia del uso de los fondos y la calidad de la enseñanza al sugerir que las universidades públicas «se usan para hacer negocios turbios y adoctrinar». Según escribió en la red X el fin de semana.
«No podemos poner en sospecha 200 años de historia. Aún con muy bajo presupuesto la UBA está entre las tres mejores de América Latina». Señaló al respecto el decano de la Facultad de Medicina de la UBA, Luis Brusco.
Unos 2,2 millones estudian en sistema público
Unos 2,2 millones de personas estudian en el sistema universitario público, elegido por el 80 % de los estudiantes frente a las instituciones privadas. En un país con casi la mitad de su población de 47 millones de personas en la pobreza.
El sistema estatal de enseñanza superior goza de gran prestigio académico y fue cuna de los cinco premios Nobel de Argentina -tres de ellos en ciencias duras-, además de desarrollos científicos y tecnológicos reconocidos a nivel mundial.
La semana pasada varios edificios dependientes de la UBA tuvieron que racionar el uso de elevadores, apagar luces en espacios comunes, limitar los horarios de bibliotecas, reducir el uso de agua caliente y limitar programas de extensión universitaria, como parte de las medidas de emergencia.
https://youtu.be/RRxM6SaHfzk
ACN/MAS/AFP
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Internacional
Estados demandan a admnistración Trump para frenar norma que dificulta obtener green card (+ video)
Estados demandan a administración Trump. Nueva York y otros 21 estados están demandando a la administración Trump para bloquear una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional que otorgaría a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia (green cards), visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.
El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos inmigrantes obtengan la residencia permanente si utilizan —o se considera probable que necesiten— beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.
La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani —quien lidera una coalición de ciudades que presenta una demanda similar—, anunciaron la acción legal durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Manhattan el lunes.
Estados demandan a administración Trump…
Estados demandan a administración Trump. “La norma permitiría a los agentes de inmigración considerar el uso de beneficios fundamentales como Medicaid y SNAP (el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), e incluso la participación en programas de comidas escolares, como parte de la situación del solicitante”, dijo James. “Eso significa que los neoyorquinos inmigrantes podrían verse obligados a plantearse preguntas imposibles: ‘¿Afectará negativamente a mis posibilidades de obtener la residencia permanente el hecho de contratar un seguro médico? ¿Se utilizará en mi contra el haber aceptado ayuda alimentaria en momentos de dificultad?’”.
Los estados, cuya demanda también incluye al Distrito de Columbia, argumentan que perderían miles de millones de dólares en fondos federales si los inmigrantes —particularmente las familias de estatus migratorio mixto— se dan de baja de los programas por temor a consecuencias migratorias.
¿A qué se refiere?
La demanda se refiere a los cambios pendientes en lo que se conoce como la norma de “carga pública” (public charge), una disposición de la ley de inmigración de EE.UU. que permite al gobierno denegar una visa o tarjeta de residencia a alguien que, según determina, probablemente dependerá de la asistencia gubernamental.
Históricamente, los funcionarios de inmigración solo contabilizaban los beneficios en efectivo —como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas o el Ingreso de Seguridad Suplementario de la Seguridad Social— en sus evaluaciones. Sin embargo, el cambio pendiente de la administración Trump no especifica qué programas de red de seguridad deben considerarse, lo que significa que también podrían incluirse beneficios no monetarios como Medicaid y vales de vivienda.
“Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a prescindir del apoyo que necesitan por temor a que solicitar asistencia provoque su deportación”, afirmó James en un comunicado. “Esta norma se aprovecha de ese miedo y cuenta con que las familias renuncien a la asistencia alimentaria, la cobertura de atención médica y otros beneficios públicos a los que tienen derecho legalmente”.
La norma se centra en personas que ya tienen un estatus legal en EE.UU. Los inmigrantes indocumentados no son elegibles para recibir beneficios públicos.
Disuadir a inmigrantes de inscribirse en programas
La ampliación de la norma de carga pública forma parte de los esfuerzos más recientes del Gobierno de Trump para disuadir a los inmigrantes de inscribirse en programas de red de seguridad para los que ellos o sus hijos ciudadanos podrían ser elegibles.
El “gran y hermoso proyecto de ley” del Partido Republicano, que Trump promulgó en julio de 2025, limita la elegibilidad de los inmigrantes legales para Medicaid y los cupones de alimentos. Los refugiados, las personas con asilo concedido y las víctimas de violencia doméstica y trata de personas con fines sexuales ya no reúnen los requisitos para participar en los programas. Solo los titulares de la tarjeta de residencia permanente (green card) y ciertos otros inmigrantes pueden inscribirse.
Por lo general, los niños que son ciudadanos estadounidenses siguen siendo elegibles, aunque es posible que muchos padres decidan no solicitar los beneficios en su nombre para evitar interactuar con el gobierno federal.
Nueva norma es «arbitraria y caprichosa»
La demanda presentada por James en nombre de Nueva York sostiene que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está excediendo su autoridad, ya que el Congreso no aprobó una interpretación más amplia de lo que significa ser una “carga pública”. El estado, junto con otros demandantes, también argumentará que la nueva norma es “arbitraria y caprichosa”, y que el DHS ignoró las consecuencias perjudiciales del cambio y no lo justificó adecuadamente.
Las demandas de los estados y de los gobiernos locales se presentaron el lunes por la mañana ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambas solicitan al tribunal que declare ilegal la norma y que impida al DHS aplicarla. Hasta primeras horas de la tarde del lunes, ninguna de las demandas tenía un juez asignado ni una audiencia programada.
“La crueldad es el objetivo (del cambio de norma)”, declaró James el lunes. “El objetivo es generar un efecto disuasorio entre los inmigrantes. Es hacer saber a las personas que no son bienvenidas aquí. El objetivo es la hostilidad hacia la inmigración”.
“El hecho de que se vayan a negar beneficios a personas enfermas, hambrientas y sin hogar es algo inaceptable. Y por eso estamos buscando anular esta norma en el estado de Nueva York”, afirmó.
CNN se ha puesto en contacto con el DHS para solicitar comentarios.
ACN/MAS/CNN
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