Hombre & Mujer
Aprenda a cocinar la pasta
¿Se puede echar la pasta en el agua antes de que hierva?. Esta y otras dudas sobre cómo debemos cocinar este alimento
Tortilla de patatas, croquetas, bocadillo de calamares… Son muchos los platos de los que podemos enorgullecernos al hablar de la gastronomía española y de los que disfrutamos con bastante frecuencia. Sin embargo, hay un alimento extranjero que se cuela en las cocinas de nuestras casas quizás con más frecuencia que muchos de nuestros clásicos: la pasta. Según el último Informe de Consumo Alimentario elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, es de los que más consumimos junto con el arroz, los huevos y las legumbres. De media, comemos 4,13 kilogramos de pasta por persona cada año. Si tenemos en cuenta que una ración para un adulto debe estar entre los 80 y 100 gramos, es el plato que elegimos unos 41 días del año. Pero, ¿sabemos prepararla como lo hacen los italianos o pasamos por alto sus métodos de elaboración? Así es como se debe hacer:
¿Podemos echarla al agua antes de que hierva?
«Por poder, se puede. Pero no se debe», afirma Jorge Bretón, chef y coordinador del área de cocina del Basque Culinary Center. La razón está en uno de sus principales componentes: el almidón, que «se cocina a partir de los 80ºC», aclara Bretón. Si el agua no está lo suficientemente caliente, simplemente «estaremos remojando o lavando la pasta y se puede pegar, quemar o quedarse chiclosa. En cambio, cuando está a la temperatura adecuada el almidón toma una textura más elástica», añade.
Si el agua no hierve hasta los 100ºC, ¿por qué debemos esperar a que hierva? Al meter la pasta en la olla la temperatura disminuye, explica el experto. Por esto, hay que llevarla al punto de ebullición previamente. También puede ocurrir cuando cocinamos para un grupo grande y nos sale pegajosa (incluso si la ponemos con el agua hirviendo): «La cantidad de pasta es demasiada para el agua y la enfría, por lo que no se cocina bien», aclara el chef. Para hacerlo bien, la medida es la siguiente: un litro de agua por cada 100 gramos de pasta.
¿Debemos ponerle sal al agua?
Sí, pero que no sea por acelerar el proceso de ebullición. Aunque científicamente ayuda, aclara el experto, «a nivel casero no lo notamos. La diferencia está en que hierve 0,001 segundos más rápido. Es decir, algo imperceptible». De hecho, lo mejor es ponerla cuando el agua ya está hirviendo. «Una vez disuelta, se añade la pasta. Si la ponemos desde el principio, a medida que se va evaporando agua va a salir más salada», según Davide Bonato, propietario y chef del restaurante Gioia en Madrid. Sobre la cantidad, añade Bretón, «al punto, aunque vayamos a ponerle salsa».
Olvidémonos del aceite para que no se pegue, al menos en el agua. Si hemos puesto la cantidad de agua suficiente para la pasta y la preparamos a la temperatura adecuada no ocurrirá. Lo que podemos hacer es «echarle un poquito al sacarla», aclara el chef.
¿Y ponerla bajo un chorro de agua fría al sacarla de la olla?
Es otro de los errores que cometemos, aunque con la mejor de las intenciones: que no se siga cocinando, no se pase y quede al dente. Hay que enfriarla lentamente. Según Ilenia Cappai, dueña de la tienda restaurante ¡Tu! Pasta (Madrid), podemos «abrir el grifo pero sin que el agua la golpee, dejando el colador a un lado. El frescor que emana es suficiente». Y la experta aporta un truco: no tirar todo el agua que hemos usado para la cocción. «Tiene almidón y, al echarla a la salsa, se concentra y hace que obtengamos una crema muy sabrosa».
¿ENGORDA MENOS SI LA COMEMOS FRÍA?
En 2014, un experimento llevado a cabo en el programa Trust me, I am a Doctor de la BBC concluyó al enfriar la pasta cambia su estructura. En concreto, la del almidón y lo convierte en más resistente a las enzimas de nuestro cuerpo que se encargan de romper los carbohidratos y liberar los azúcares. Por lo que, absorbemos menos.
Sin embargo, explica Bretón, la diferencia es casi imperceptible: «Lo que más cambia es la textura. Los almidones calientes son elásticos y los fríos, más duros. Más allá de la pasta, un ejemplo perfecto son las patatas fritas de las cadenas de comida rápida, que son principalmente almidón. Cuando están calientes pueden llegar a parecer hasta comestibles. Pero cuando se enfrían, es imposible comerlas», concluye el experto.
ACN/ElPáis/Manuela Sanoja
No deje de leer: Cartón de huevos ya cuesta 4 millones de bolívares(Opens in a new browser tab)
Hombre & Mujer
Tarek William Saab reafirmó ante estudiantes la defensa de la venezolanidad
El fortalecimiento de los valores históricos dentro de las instituciones educativas del país se consolida como una prioridad estratégica para asegurar el relevo generacional y la protección de nuestra herencia inmaterial.
En este contexto de masificación del saber popular, Tarek William Saab misión viva Venezuela lideró un despliegue pedagógico directo en los espacios del histórico liceo Fermín Toro de Caracas, donde alumnos y profesores formaron parte activa de un taller formativo de alto nivel. La iniciativa busca sembrar en la juventud las herramientas metodológicas y axiológicas necesarias para la salvaguarda del gentilicio frente a las corrientes de alienación cultural que imperan en la era digital global.
Esta jornada forma parte del plan de acción unificado entre la jefatura de la Gran Misión Viva Venezuela y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, respondiendo a la necesidad de descentralizar la formación artística y llevar el debate sobre la soberanía espiritual a los centros escolares del sector público. Al vincular el sistema educativo formal con los creadores de base, se establece un puente institucional indispensable para que la memoria histórica de nuestras localidades sea estudiada, comprendida y defendida desde las aulas de clase por toda la comunidad educativa.
Alianza pedagógica para la descolonización del pensamiento
El emblemático liceo Fermín Toro sirvió de escenario para un debate profundo sobre los orígenes, evolución y resistencia de las expresiones tradicionales del país. El encuentro académico contó con la participación directa del jefe de la Gran Misión Viva Venezuela, Tarek William Saab, quien estuvo acompañado por los viceministros Mary Pemjean e Ignacio Barreto, consolidando una mesa de trabajo institucional de primer orden. Asimismo, la jornada se enriqueció con las ponencias de Cósimo Mandrillo, presidente de Monte Ávila Editores; Benito Irady, presidente del Centro de la Diversidad Cultural, y la destacada y laureada cultora nacional Luisa Pérez Madriz, conocida afectuosamente en el ámbito artístico como «Luisin».
Durante el ciclo de ponencias se debatió sobre la necesidad imperante de revisar los contenidos educativos vinculados a las artes, promoviendo el desarrollo de textos escolares y material audiovisual que visibilicen el esfuerzo de los cultores populares. La presencia de las autoridades ministeriales reafirmó el compromiso del Estado con el financiamiento y soporte de estas cátedras libres, proyectando la creación de núcleos permanentes de formación literaria y musical en los liceos más representativos de la ciudad capital durante los próximos meses de gestión.
La cultura como la reserva moral y estratégica de la nación
El eje fundamental del discurso ofrecido a la comunidad estudiantil se centró en definir la creación artística no como un accesorio de entretenimiento, sino como una estructura de resistencia histórica. Al dirigirse a los jóvenes y al cuerpo docente, se reafirmó la trascendencia de este tipo de actividades dirigidas a la juventud, resaltando como una línea estratégica de la Misión el fortalecimiento de la educación en áreas fundamentales de la identidad nacional, la cultura y el gentilicio. La conceptualización del hecho artístico fue categórica al definirlo como la creación absoluta y la reserva moral necesaria para el rescate, la resistencia activa y la salvación integral de un pueblo frente a las influencias foráneas.
«La identidad nacional no es un concepto estático del pasado, sino una trinchera de pensamiento vivo que la juventud debe asumir con orgullo para proteger la soberanía espiritual de la patria.»
La disertación de los especialistas Cósimo Mandrillo, Luisa Pérez y Benito Irady abordó aristas críticas de la venezolanidad, haciendo un llamado urgente al rescate del libro y al fomento de la lectura como hábito emancipador. De igual forma, se analizó el vasto patrimonio cultural del país que debe ser recuperado y proyectado de forma sistemática en las plataformas digitales contemporáneas, haciendo especial énfasis en la trascendencia de la afrovenezolanidad como un eje transversal e imprescindible dentro de la conformación de la identidad venezolana.
Celebración de la identidad nacional desde las bases escolares
El cierre de la actividad académica adquirió un carácter profundamente festivo y participativo con la presentación didáctica de los tambores de San Juan de Curiepe, una de las manifestaciones más ricas y representativas de la herencia afrodescendiente de la nación. Los estudiantes no solo actuaron como espectadores, sino que se incorporaron activamente a la ejecución musical, demostrando el arraigo inmediato que generan los ritmos ancestrales cuando se presentan de forma pedagógica y accesible.
A través de este despliegue integral, la gestión de Tarek William Saab mision viva Venezuela ratifica la efectividad de sus líneas de acción comunal, demostrando que la articulación entre el saber académico, la experiencia de los cultores de trayectoria y el entusiasmo de la juventud estudiantil es la fórmula idónea para garantizar que las tradiciones se mantengan vigentes, dinámicas y protegidas contra el olvido.
-
Economía18 horas agoPrecio del dólar del 3 de junio se acerca a 559 bolívares
-
Deportes18 horas agoJeremías Sánchez busca ayuda para representar a Venezuela en Futsal Cup de España
-
Internacional10 horas agoMaximiliano José Herde, venezolano en Chile necesita ayuda urgente para tratamiento de cáncer de colon
-
Deportes12 horas agoListas al Mundial 2026 dio a conocer la FIFA





