Internacional
Colombia cierra fronteras por aire, mar y tierra
Colombia cerrará sus fronteras desde el marte 17 de marzo hasta el 30 de mayo en una medida adicional a las ya adoptadas para tratar de contener la expansión del COVID-19, anunció este lunes el presidente Iván Duque.
«He tomado la decisión de cerrar, a partir de esta medianoche, todas las fronteras terrestres, marítimas y fluviales del país. Las fronteras de Colombia estarán cerradas desde este 17 de marzo de 2020 hasta el próximo 30 de mayo», dijo el mandatario.
Según el último boletín del Ministerio de Salud, en Colombia han sido confirmados hasta ahora 57 casos de coronavirus, la mayoría en personas con viajes recientes a España.
Colombia cerrará sus fronteras
Duque explicó que el cierre de fronteras «restringirá entrada y salida del país de todos los ciudadanos nacionales y extranjeros».
Aclaró que durante este tiempo «se permitirá el transporte de carga para el ingreso y salida de productos por los puntos terrestres habilitados».
Colombia tiene fronteras terrestres con Venezuela (2.219 kilómetros) y fue cerrada desde el pasado sábado 14 de marzo. Brasil (1.645), Perú (1.626), Ecuador (586) y Panamá (226).
Con excepción de las fronteras con Venezuela y Ecuador, que tienen un intenso movimiento de personas y mercancías a través de varios pasos limítrofes; las demás son en territorios selváticos.
En la región amazónica confluye una triple frontera formada por las localidades de Leticia (Colombia), Tabatinga (Brasil) y Santa Rosa de Yavarí (Perú).
La decisión fue tomada luego del encuentro virtual que tuvo Duque el lunes 16 de marzo con los presidentes del Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur); en el que acordaron proteger las fronteras de forma «coordinada y con eficacia» y facilitar el retorno de los nacionales a sus respectivos países como medidas preventivas.
«Estas medidas se toman para ejercer controles y prevenir una rápida propagación del virus, eso solo depende del trabajo coordinado de todos», añadió el presidente.
Siguen suspensiones
Para contener el avance del coronavirus, el Gobierno colombiano tomó medidas como restringir desde el lunes 16 de marzo la entrada al país de extranjeros.
Dio como excepción los que tengan residencia en Colombia, así como la cancelación de las clases presenciales en escuelas y colegios públicos y privados; y el anticipo de las vacaciones de mitad de año de los estudiantes.
Lo que aún no ha hecho el Gobierno de Duque es cancelar los vuelos del exterior, medida que según el ministro de Salud, Fernando Ruiz, se ha evitado; al menos por el momento, para permitir el regreso de los colombianos que fueron sorprendidos por la pandemia en el exterior.
«Lo que estamos buscando esencialmente es repatriar a los colombianos que por diferentes razones de negocios, de viajes, de turismo se encontraban fuera del país y tienen todo el derecho de retornar a casa; indudablemente eso puede generar traumatismos», manifestó Ruiz en una rueda de prensa.
Toque de queda en varios departamentos
Igualmente, cuatro de los 32 departamentos de Colombia decretaron este lunes el toque de queda como medida para contrarrestar la expansión del coronavirus.
Las medidas, que entrarán en vigor esta noche, fueron tomadas por las autoridades departamentales de Córdoba, Meta, Quindío y Santander y se suman a las decisiones del Gobierno nacional.
ACN/MAS/EFE
No deje de leer: Ecuador alargó hasta el 31 de mayo plazo para registro de venezolanos
Internacional
Estados demandan a admnistración Trump para frenar norma que dificulta obtener green card (+ video)
Estados demandan a administración Trump. Nueva York y otros 21 estados están demandando a la administración Trump para bloquear una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional que otorgaría a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia (green cards), visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.
El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos inmigrantes obtengan la residencia permanente si utilizan —o se considera probable que necesiten— beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.
La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani —quien lidera una coalición de ciudades que presenta una demanda similar—, anunciaron la acción legal durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Manhattan el lunes.
Estados demandan a administración Trump…
Estados demandan a administración Trump. “La norma permitiría a los agentes de inmigración considerar el uso de beneficios fundamentales como Medicaid y SNAP (el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), e incluso la participación en programas de comidas escolares, como parte de la situación del solicitante”, dijo James. “Eso significa que los neoyorquinos inmigrantes podrían verse obligados a plantearse preguntas imposibles: ‘¿Afectará negativamente a mis posibilidades de obtener la residencia permanente el hecho de contratar un seguro médico? ¿Se utilizará en mi contra el haber aceptado ayuda alimentaria en momentos de dificultad?’”.
Los estados, cuya demanda también incluye al Distrito de Columbia, argumentan que perderían miles de millones de dólares en fondos federales si los inmigrantes —particularmente las familias de estatus migratorio mixto— se dan de baja de los programas por temor a consecuencias migratorias.
¿A qué se refiere?
La demanda se refiere a los cambios pendientes en lo que se conoce como la norma de “carga pública” (public charge), una disposición de la ley de inmigración de EE.UU. que permite al gobierno denegar una visa o tarjeta de residencia a alguien que, según determina, probablemente dependerá de la asistencia gubernamental.
Históricamente, los funcionarios de inmigración solo contabilizaban los beneficios en efectivo —como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas o el Ingreso de Seguridad Suplementario de la Seguridad Social— en sus evaluaciones. Sin embargo, el cambio pendiente de la administración Trump no especifica qué programas de red de seguridad deben considerarse, lo que significa que también podrían incluirse beneficios no monetarios como Medicaid y vales de vivienda.
“Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a prescindir del apoyo que necesitan por temor a que solicitar asistencia provoque su deportación”, afirmó James en un comunicado. “Esta norma se aprovecha de ese miedo y cuenta con que las familias renuncien a la asistencia alimentaria, la cobertura de atención médica y otros beneficios públicos a los que tienen derecho legalmente”.
La norma se centra en personas que ya tienen un estatus legal en EE.UU. Los inmigrantes indocumentados no son elegibles para recibir beneficios públicos.
Disuadir a inmigrantes de inscribirse en programas
La ampliación de la norma de carga pública forma parte de los esfuerzos más recientes del Gobierno de Trump para disuadir a los inmigrantes de inscribirse en programas de red de seguridad para los que ellos o sus hijos ciudadanos podrían ser elegibles.
El “gran y hermoso proyecto de ley” del Partido Republicano, que Trump promulgó en julio de 2025, limita la elegibilidad de los inmigrantes legales para Medicaid y los cupones de alimentos. Los refugiados, las personas con asilo concedido y las víctimas de violencia doméstica y trata de personas con fines sexuales ya no reúnen los requisitos para participar en los programas. Solo los titulares de la tarjeta de residencia permanente (green card) y ciertos otros inmigrantes pueden inscribirse.
Por lo general, los niños que son ciudadanos estadounidenses siguen siendo elegibles, aunque es posible que muchos padres decidan no solicitar los beneficios en su nombre para evitar interactuar con el gobierno federal.
Nueva norma es «arbitraria y caprichosa»
La demanda presentada por James en nombre de Nueva York sostiene que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está excediendo su autoridad, ya que el Congreso no aprobó una interpretación más amplia de lo que significa ser una “carga pública”. El estado, junto con otros demandantes, también argumentará que la nueva norma es “arbitraria y caprichosa”, y que el DHS ignoró las consecuencias perjudiciales del cambio y no lo justificó adecuadamente.
Las demandas de los estados y de los gobiernos locales se presentaron el lunes por la mañana ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambas solicitan al tribunal que declare ilegal la norma y que impida al DHS aplicarla. Hasta primeras horas de la tarde del lunes, ninguna de las demandas tenía un juez asignado ni una audiencia programada.
“La crueldad es el objetivo (del cambio de norma)”, declaró James el lunes. “El objetivo es generar un efecto disuasorio entre los inmigrantes. Es hacer saber a las personas que no son bienvenidas aquí. El objetivo es la hostilidad hacia la inmigración”.
“El hecho de que se vayan a negar beneficios a personas enfermas, hambrientas y sin hogar es algo inaceptable. Y por eso estamos buscando anular esta norma en el estado de Nueva York”, afirmó.
CNN se ha puesto en contacto con el DHS para solicitar comentarios.
ACN/MAS/CNN
No deje de leer: Incendio en geriátrico en Chile deja 16 ancianos muertos (+ videos)
-
Nacional17 horas agoLa Giralda brinda apoyo a 500 familias tras sismo en La Guaira
-
Internacional16 horas agoSefar Universal ofrece orientación genealógica gratuita a personas afectadas por los terremotos de Venezuela y Colombia
-
Economía16 horas agoViernes entre 5 y 6 p. m.: el momento de mayor movilidad en Venezuela
-
Economía16 horas agoEl dulce frío nos une: Caracas será sede de la feria del helado


