Hombre & Mujer
Planeta Tierra en afelio se mueve más despacio
Planeta Tierra en afelio se mueve más despacio.
La Tierra se está moviendo constantemente, este movimiento, en el día a día, es imperceptible, pero este viernes, 6 de julio, será más despacio, esto debido a que el planeta estará lo más lejos posible del Sol en el 2018, un fenómeno que se conoce como el afelio…
La Tierra llegará al punto donde se encuentra lo más lejos del Sol dentro lo que su órbita permite. Aunque es probable que en las maquetas que hicimos en el colegio pusimos la órbita de la Tierra circular, la verdad es que esta es ovalada, por lo que no siempre existe la misma distancia entre el Sol y la Tierra.
«El afelio es el punto de la órbita terrestre alrededor del Sol en el que la Tierra se encuentra más lejos de nuestro astro y el perihelio (cerca del Sol) es justo el punto opuesto, es decir, el punto de la órbita terrestre en que la Tierra se encuentra más cerca del Sol», explicó a BBC Mundo Nayra Rodríguez Eugenio, astrofísica y divulgadora del Instituto de Astrofísica de Canarias.
Entre más lejos menor el movimiento terrestre
Es así como mientras durante el afelio la Tierra está a unos 152 millones de kilómetros del Sol, durante el perihelio la distancia se acorta a unos 147 millones de kilómetros. Como resultado, entre más lejos estén la Luna y el Sol, menor será el movimiento de la Tierra.
Ahora, si se tiene en cuenta que la Tierra recorre su órbita durante un año, es lógico que tanto el afelio como el perihelio suelan darse en fechas similares. El afelio, que se dará este 6 de julio, suele ocurrir entre el 2 y el 7 de este mes. Por su parte, el perihelio – cuando está más cerca al Sol- se da a principios de enero. Este 2018 fue exactamente el 3 de enero.
Específicamente, según señala la BBC, “la mayor distancia entre la Tierra y el Sol se registrará el 6 de julio a las 17:46 GMT, cuando el planeta y su astro se encuentren a 152.095.566 km”.
Esto, sin embargo, no está relacionado con las estaciones. «Las estaciones se producen por la inclinación del eje de rotación de la Tierra respecto al plano que describe alrededor del Sol, que es lo que llamamos la eclíptica», señaló Rodríguez Eugenio a BBC.
ACN/BBC Mundo/ El Espectador
No deje de leer:Vuelta a Venezuela arranca en Maracaibo y finaliza en Valencia
Hombre & Mujer
Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.


