Internacional
¡Otra odisea! Un millar en tres horas y 10 mil venezolanos entre días pasaron a Ecuador
Unos 10 mil venezolanos en el fin de semana, pero un millar en las últimas tres horas que se venciera el plazo y entrara en vigencia el requisito de visa humanitaria, pasaron desde Colombia hacia Ecuador desde el puente internacional de Rumichaca ubicado entre ambas fronteras.
A las 12 de la medianoche del 25 de agosto, hora del país meridional pudieron pasar el millar de migrantes venezolanos.
El corredor totalmente enrejado que comunica a los dos terminales y donde estaban situados los venezolanos quedó vacío tras cumplirse el plazo.

Los venezolanos que tenían sellado el pasaporte hasta el 25 lograron pasar luego de las 12 de la medianoche. (Foto: EFE)
Unos 10 mil lograron su meta
Como si fuese un Récord Guinness, unos 10 mil venezolanos lograron su meta y la otra marca de un millar en tres horas quedará para la historia también de marca.
Según las autoridades de ambas naciones, lograron su objetivo todos aquellos venezolanos que tenían su pasaporte sellado hasta el domingo 25 de agosto, sin importar que hubiese pasado la medianoche.
Los migrantes salieron del terminal ecuatoriano en autobuses de la empresa Tulcán, la mayoría pasaría de largo rumbo a Perú, país que junto a Colombia son los que más venezolanos han recibido y Ecuador es tercero en esa lista.

Unos 10 mil en tres días y un millar de venezolanos en tres horas pasaron al país meridional. (Foto: EFE)
ACNUR y Unifef clave para el salvoconducto
Según la nota de la agencia EFE, fueron las gestiones de los funcionarios del Alto Comisionado de la ONU para los refugiados (ACNUR) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) fueron claves para agilizar los trámites a unos 10 mil venezolanos.
Eran familias enteras que cruzaron desde la frontera neogranadina hacia la mitad del mundo, luchando contra su principal enemigo, el tiempo.
«Queríamos pasar rápido por lo de la visa y por los niños, fue un tramo largo y duro», dijo a Efe, entre lágrimas, Adriana Romero, una de las migrantes que pudo cumplir su objetivo, cruzar la frontera y lo hizo pasada la medianoche junto a su esposo y dos hijos.
La familia «aceleró» su viaje desde Venezuela, primero por la difícil situación que atraviesa su país y segundo por la entrada en vigor de la visa humanitaria impuesta también por Ecuador.
Ahora su destino será Perú, donde dijo Adriana Romero la espera una prima que le dará alojamiento a su llegada.
Ecuador que solo pedía cédula de identidad, pasaporte y antecedentes penales, ahora con el nuevo documento del trámite es de 50 dólares para gastos administrativos y se realiza en la Cancillería de la nación meridional.
Eso «agilizó» la oleada de unos 10 mil venezolanos que no tienen ese dinero y si lo poseen les sirve más para su estadía en Ecuador o seguir hasta Perú.
«Hay muchas personas que no tienen (50 dólares), llegamos aquí con ayuda, y la verdad es que no me parece justo», manifestó contrariada Adriana Romero.

Venezolanos pasando al lado ecuatoriano del puente Rumichaca. (Foto: EFE)
Muchos no llegaron por…
Quizás pudieron ser más los venezolanos que lograrían llegar a su destino, pero una carretera estaba cerrada entre las ciudades colombianas de Pasto e Ipiales que va al puente de Rumichaca.
Familias enteras que van de hasta tres generaciones se encuentran aún del lado colombiano, pero no hay cifras oficiales.
Los que pasaron tuvieron que permanecer primero en el terminal ecuatoriano, unos cubiertos por cobijas, otros fumaban, los niños con gorros y guantes para luchar contra temperaturas de 6 y 7 grados, en medio de vendedores ambulantes que ofrecían cualquier cosa para apaciguar el «hielo» y hambre. Toda una odisea.
ACN/MAS/EFE
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Internacional
Estados demandan a admnistración Trump para frenar norma que dificulta obtener green card (+ video)
Estados demandan a administración Trump. Nueva York y otros 21 estados están demandando a la administración Trump para bloquear una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional que otorgaría a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia (green cards), visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.
El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos inmigrantes obtengan la residencia permanente si utilizan —o se considera probable que necesiten— beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.
La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani —quien lidera una coalición de ciudades que presenta una demanda similar—, anunciaron la acción legal durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Manhattan el lunes.
Estados demandan a administración Trump…
Estados demandan a administración Trump. “La norma permitiría a los agentes de inmigración considerar el uso de beneficios fundamentales como Medicaid y SNAP (el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), e incluso la participación en programas de comidas escolares, como parte de la situación del solicitante”, dijo James. “Eso significa que los neoyorquinos inmigrantes podrían verse obligados a plantearse preguntas imposibles: ‘¿Afectará negativamente a mis posibilidades de obtener la residencia permanente el hecho de contratar un seguro médico? ¿Se utilizará en mi contra el haber aceptado ayuda alimentaria en momentos de dificultad?’”.
Los estados, cuya demanda también incluye al Distrito de Columbia, argumentan que perderían miles de millones de dólares en fondos federales si los inmigrantes —particularmente las familias de estatus migratorio mixto— se dan de baja de los programas por temor a consecuencias migratorias.
¿A qué se refiere?
La demanda se refiere a los cambios pendientes en lo que se conoce como la norma de “carga pública” (public charge), una disposición de la ley de inmigración de EE.UU. que permite al gobierno denegar una visa o tarjeta de residencia a alguien que, según determina, probablemente dependerá de la asistencia gubernamental.
Históricamente, los funcionarios de inmigración solo contabilizaban los beneficios en efectivo —como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas o el Ingreso de Seguridad Suplementario de la Seguridad Social— en sus evaluaciones. Sin embargo, el cambio pendiente de la administración Trump no especifica qué programas de red de seguridad deben considerarse, lo que significa que también podrían incluirse beneficios no monetarios como Medicaid y vales de vivienda.
“Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a prescindir del apoyo que necesitan por temor a que solicitar asistencia provoque su deportación”, afirmó James en un comunicado. “Esta norma se aprovecha de ese miedo y cuenta con que las familias renuncien a la asistencia alimentaria, la cobertura de atención médica y otros beneficios públicos a los que tienen derecho legalmente”.
La norma se centra en personas que ya tienen un estatus legal en EE.UU. Los inmigrantes indocumentados no son elegibles para recibir beneficios públicos.
Disuadir a inmigrantes de inscribirse en programas
La ampliación de la norma de carga pública forma parte de los esfuerzos más recientes del Gobierno de Trump para disuadir a los inmigrantes de inscribirse en programas de red de seguridad para los que ellos o sus hijos ciudadanos podrían ser elegibles.
El “gran y hermoso proyecto de ley” del Partido Republicano, que Trump promulgó en julio de 2025, limita la elegibilidad de los inmigrantes legales para Medicaid y los cupones de alimentos. Los refugiados, las personas con asilo concedido y las víctimas de violencia doméstica y trata de personas con fines sexuales ya no reúnen los requisitos para participar en los programas. Solo los titulares de la tarjeta de residencia permanente (green card) y ciertos otros inmigrantes pueden inscribirse.
Por lo general, los niños que son ciudadanos estadounidenses siguen siendo elegibles, aunque es posible que muchos padres decidan no solicitar los beneficios en su nombre para evitar interactuar con el gobierno federal.
Nueva norma es «arbitraria y caprichosa»
La demanda presentada por James en nombre de Nueva York sostiene que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está excediendo su autoridad, ya que el Congreso no aprobó una interpretación más amplia de lo que significa ser una “carga pública”. El estado, junto con otros demandantes, también argumentará que la nueva norma es “arbitraria y caprichosa”, y que el DHS ignoró las consecuencias perjudiciales del cambio y no lo justificó adecuadamente.
Las demandas de los estados y de los gobiernos locales se presentaron el lunes por la mañana ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambas solicitan al tribunal que declare ilegal la norma y que impida al DHS aplicarla. Hasta primeras horas de la tarde del lunes, ninguna de las demandas tenía un juez asignado ni una audiencia programada.
“La crueldad es el objetivo (del cambio de norma)”, declaró James el lunes. “El objetivo es generar un efecto disuasorio entre los inmigrantes. Es hacer saber a las personas que no son bienvenidas aquí. El objetivo es la hostilidad hacia la inmigración”.
“El hecho de que se vayan a negar beneficios a personas enfermas, hambrientas y sin hogar es algo inaceptable. Y por eso estamos buscando anular esta norma en el estado de Nueva York”, afirmó.
CNN se ha puesto en contacto con el DHS para solicitar comentarios.
ACN/MAS/CNN
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