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Harris y Trump se enfrentan en un debate público que impactará en la campaña presidencial

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Harris y Trump se enfrentan en un debate - Agencia Carabobeña de Noticia - Agencia ACN - Noticias internacional
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Kamala Harris y Donald Trump se enfrentan este martes 10 de septiembre en un debate público que impactará en la campaña electoral, mientras todos los sondeos de opinión exhiben un empate técnico entre los dos candidatos presidenciales que aspiran a triunfar en los comicios del próximo 5 de noviembre.

A las 21 (hora del este), Harris y Trump ingresarán sin asesores al estudio de la cadena ABC, y sólo tendrán a disposición un bolígrafo, un anotador y una botella de agua mineral. La contienda será de noventa minutos y las preguntas correrán por cuenta de los periodistas David Muir y Linsey Davis.

Y nadie más: ni invitados especiales, ni público en general. Este capitulo de la historia política de los Estados Unidos será escrita sólo por cuatro personas. Dos periodistas con prestigio propio y dos candidatos presidenciales que buscan cumplir su sueño americano.

Harris y Trump se enfrentan en un debate

Con las encuestas arrojando un empate técnico, los dos candidatos asumen que el debate presidencial actuará como un punto de inflexión. Harris sabe qué sucedió cuando Joseph Biden fracasó en su postrero debate, y Trump quiere repetir ese hecho político para alargar la mínima diferencia que exhibe en los sondeos.

La última encuesta publicada por The New York Times muestra a Trump con 48 por ciento de los votos versus el 47 por ciento a favor de Harris. Un empate técnico que el debate puede quebrar para siempre.

Harris se recluyó en el hotel Omni William Penn de Pittsburgh para preparar el debate. Sus asesores montaron un estudio similar al que ingresará esta noche, y durante los constantes ensayos enfrentó a un sparring político que vestía y hablaba como Trump.

La candidata demócrata quiere demostrar que puede liderar Estados Unidos con una agenda moderna, y no dudará en tomar distancia -con sutileza- del programa económico que ejecutó Biden desde el Salón Oval.

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En este contexto, Harris tiene tres objetivos a cumplir durante el debate: presentar sus ideas al electorado indeciso que no la conoce, convencer a los independientes que exigen una nueva agenda presidencial, y desnudar las posiciones ideológicas (aborto y impuestos) que definen el discurso de Trump.

“Esperamos que Donald Trump esté listo para el debate. Es un showman que ganó su debate más reciente en junio (contra Biden), y sabemos que ha estado practicando aún más y preparándose más duro que nunca”, señaló Kevin Munoz, vocero de Harris.

Y añadió: “La Vicepresidenta vendrá al debate preparada para compartir su visión de un nuevo camino a seguir para nuestro país que pase la página del pasado, y creemos que cristalizará para el pueblo estadounidense lo que está en juego en esta elección”.

Por su parte, Trump se refugió el fin de semana en su club de golf en Bedminster, New Jersey. En esas 48 horas, el candidato republicano revisó los discursos de Harris durante la campaña electoral y su presentación en la convención demócrata en Chicago.

El guión de debate de Trump se apoya en la situación económica que deja Biden. El comité de campaña republicano tiene un sondeo propio que muestra a Trump por encima de Harris en un 15 por ciento, cuando se pregunta sobre economía, inflación y empleo.

Y la diferencia entre ambos adversarios también crece al momento de consultar sobre la inmigración indocumentada: el expresidente obtiene una diferencia de 21 puntos sobre la vicepresidente, que se encargó del tema con escaso éxito en 2021.

A su vez, se prevé que Trump hará foco en el tablero internacional. Cuestionará la retirada de Estados Unidos desde Afganistán, criticará la estrategia de negociación de Biden respecto al cese del fuego entre Israel y Hamas, y argumentará que la guerra en Ucrania es consecuencia directa de la agenda geopolítica de la administración demócrata.

El candidato republicano además usará la imagen publica de Biden para castigar a Harris. El presidente de los Estados Unidos tiene una imagen negativa promedio de 54,4 por ciento (acorde al sitio Realclearpolitics), y Trump intentará aprovechar este hecho político para erosionar el perfil electoral de Harris.

“La expectativa que enfrenta Kamala Harris es que, por cada nueva idea que se presente, tiene que explicar tanto el daño que ha causado a nuestra economía como vicepresidenta en funciones, como también responder por qué no ha implementado ninguno de estos nuevos planes durante los últimos 3 años y medio”, opinó Jason Miller, asesor principal de Trump.

Y agregó: “Para complicar aún más las cosas, los nuevos asesores de campaña de Harris le han pedido que se esconda de la prensa durante dos meses, lo que aumenta aún más las expectativas de los votantes. Lo único que sí sabemos, sin embargo, es que los valores de Kamala Harris no han cambiado, y educaremos al público estadounidense sobre lo que eso significa en términos de política”.

Harris y Trump tienen desafíos diferentes frente a la audiencia infinita que captará el debate presidencial. La candidata demócrata buscará fortalecer su nivel de conocimiento público para captar el voto indeciso, mientras que el expresidente republicano tratará de evitar sus raptos de misoginia y discriminación racial.

Cualquiera de los dos que logre su objetivo en la contienda pública, mejorará sus posibilidades de suceder a Biden en el Salón Oval.

Con información ACN / infobae

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Estados demandan a admnistración Trump para frenar norma que dificulta obtener green card (+ video)

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Estados demandan a Trump - Agencia Carabobeña de Noticias
Zohran Mamdani. alcalde Nueva York
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Estados demandan a administración Trump. Nueva York y otros 21 estados están demandando a la administración Trump para bloquear una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional que otorgaría a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia (green cards), visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.

El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos inmigrantes obtengan la residencia permanente si utilizan —o se considera probable que necesiten— beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.

La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani —quien lidera una coalición de ciudades que presenta una demanda similar—, anunciaron la acción legal durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Manhattan el lunes.

Estados demandan a administración Trump…

Estados demandan a administración Trump. “La norma permitiría a los agentes de inmigración considerar el uso de beneficios fundamentales como Medicaid y SNAP (el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), e incluso la participación en programas de comidas escolares, como parte de la situación del solicitante”, dijo James. “Eso significa que los neoyorquinos inmigrantes podrían verse obligados a plantearse preguntas imposibles: ‘¿Afectará negativamente a mis posibilidades de obtener la residencia permanente el hecho de contratar un seguro médico? ¿Se utilizará en mi contra el haber aceptado ayuda alimentaria en momentos de dificultad?’”.

Los estados, cuya demanda también incluye al Distrito de Columbia, argumentan que perderían miles de millones de dólares en fondos federales si los inmigrantes —particularmente las familias de estatus migratorio mixto— se dan de baja de los programas por temor a consecuencias migratorias.

¿A qué se refiere?

La demanda se refiere a los cambios pendientes en lo que se conoce como la norma de “carga pública” (public charge), una disposición de la ley de inmigración de EE.UU. que permite al gobierno denegar una visa o tarjeta de residencia a alguien que, según determina, probablemente dependerá de la asistencia gubernamental.

Históricamente, los funcionarios de inmigración solo contabilizaban los beneficios en efectivo —como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas o el Ingreso de Seguridad Suplementario de la Seguridad Social— en sus evaluaciones. Sin embargo, el cambio pendiente de la administración Trump no especifica qué programas de red de seguridad deben considerarse, lo que significa que también podrían incluirse beneficios no monetarios como Medicaid y vales de vivienda.

“Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a prescindir del apoyo que necesitan por temor a que solicitar asistencia provoque su deportación”, afirmó James en un comunicado. “Esta norma se aprovecha de ese miedo y cuenta con que las familias renuncien a la asistencia alimentaria, la cobertura de atención médica y otros beneficios públicos a los que tienen derecho legalmente”.

La norma se centra en personas que ya tienen un estatus legal en EE.UU. Los inmigrantes indocumentados no son elegibles para recibir beneficios públicos.

Disuadir a inmigrantes de inscribirse en programas

La ampliación de la norma de carga pública forma parte de los esfuerzos más recientes del Gobierno de Trump para disuadir a los inmigrantes de inscribirse en programas de red de seguridad para los que ellos o sus hijos ciudadanos podrían ser elegibles.

El “gran y hermoso proyecto de ley” del Partido Republicano, que Trump promulgó en julio de 2025, limita la elegibilidad de los inmigrantes legales para Medicaid y los cupones de alimentos. Los refugiados, las personas con asilo concedido y las víctimas de violencia doméstica y trata de personas con fines sexuales ya no reúnen los requisitos para participar en los programas. Solo los titulares de la tarjeta de residencia permanente (green card) y ciertos otros inmigrantes pueden inscribirse.

Por lo general, los niños que son ciudadanos estadounidenses siguen siendo elegibles, aunque es posible que muchos padres decidan no solicitar los beneficios en su nombre para evitar interactuar con el gobierno federal.

Nueva norma es «arbitraria y caprichosa»

La demanda presentada por James en nombre de Nueva York sostiene que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está excediendo su autoridad, ya que el Congreso no aprobó una interpretación más amplia de lo que significa ser una “carga pública”. El estado, junto con otros demandantes, también argumentará que la nueva norma es “arbitraria y caprichosa”, y que el DHS ignoró las consecuencias perjudiciales del cambio y no lo justificó adecuadamente.

Las demandas de los estados y de los gobiernos locales se presentaron el lunes por la mañana ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambas solicitan al tribunal que declare ilegal la norma y que impida al DHS aplicarla. Hasta primeras horas de la tarde del lunes, ninguna de las demandas tenía un juez asignado ni una audiencia programada.

“La crueldad es el objetivo (del cambio de norma)”, declaró James el lunes. “El objetivo es generar un efecto disuasorio entre los inmigrantes. Es hacer saber a las personas que no son bienvenidas aquí. El objetivo es la hostilidad hacia la inmigración”.

“El hecho de que se vayan a negar beneficios a personas enfermas, hambrientas y sin hogar es algo inaceptable. Y por eso estamos buscando anular esta norma en el estado de Nueva York”, afirmó.

CNN se ha puesto en contacto con el DHS para solicitar comentarios.

ACN/MAS/CNN

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