Connect with us

Opinión

El cuadrilatero internacional

Publicado

on

Colombia y Venezuela - acn
Compartir
  • 4
    Shares

El cuadrilátero internacional: Por Leopoldo Puchi.- Cualquiera que abra un periódico, mire la televisión o se informe por los medios digitales puede observar que las imágenes correspondientes a las secciones de política nacional están polarizadas entre los voceros del sector gubernamental y sus figuras emblemáticas como Nicolás Maduro, Diosdado Cabello o Jorge Rodríguez, mientras que del otro lado las imágenes, en numerosísimas ocasiones, corresponden a voceros o líderes de otros países, que responden, argumentan o denuncian como Luis Almagro, Mariano Rajoy o Marco Rubio. Un centimetraje inusitado que ocupa el espacio que normalmente debería estar destinado a los líderes locales.

Ahora bien, no se trata de una manipulación de los medios, sino de un hecho que revela una realidad: el eclipse del liderazgo de oposición interno. Por supuesto, hay una presencia en los medios de dirigentes de la Mesa de la Unidad y del Frente Amplio, pero el eje de la polarización se ha desplazado hacia un pulso de carácter internacional, una suerte de cuadrilátero en el que en una de las esquinas se encuentra el gobierno venezolano y en la otra sus adversarios extranjeros.

De modo que, de manera inevitable, se ha configurado un nuevo escenario que enfrenta a un Estado, Venezuela, con otros: Estados Unidos y sus países aliados. La polarización internacional que ha situado a Venezuela en ese cuadrilátero no obedece a   asuntos internos, sino a intereses geopolíticos, en la medida en que Venezuela se ha distanciado del dispositivo estratégico occidental.

La nueva polarización tiene efectos paradójicos ya que es innegable la supremacía de las fuerzas de uno de los contrincantes, pero al mismo tiempo el duelo de una nación al hacer frente a poderes mundiales le brinda una ventaja moral, por más que se le puedan hacer cuestionamientos a su gobierno. La nueva polarización beneficia al sector gubernamental, porque al resistir una intervención extranjera asume un deber de gobierno consustancial a la existencia de una nación: la defensa de la independencia del Estado nacional.

En la situación venezolana, de aguda crisis económica y de gran malestar social, es natural que cualquiera de sus ciudadanos sea crítico del Gobierno. Y, de hecho, una mayoría lo es y, en muchos sectores, de forma acérrima. Pero también es natural que cualquier venezolano se oponga a una intervención extranjera, no solo porque las medidas de bloqueo económico lo afectan al incrementar sus penurias sino también, y sobre todo, porque existe un sentimiento profundo que lo ata al valor de la independencia nacional. Un valor que tiene vigencia en el mundo actual y que es muy fuerte en países tan diversos como China, Suecia, Estados Unidos o Argelia.

El cuadrilátero geopolítico, la nueva polarización y la preminencia de voceros internacionales van a crear grandes dificultades para alcanzar los cambios que se necesitan y para lograr mecanismos de entendimiento y de acuerdos entre los factores internos. Esa es la historia de las intervenciones extranjeras.

No deje de leer; Grupo de Lima decidió aislar aún más a Maduro

Comentarios de Facebook

Opinión

Las turbas nicaraguenses y los colectivos chavistas

Publicado

on

Las turbas nicaraguenses - acn
Compartir
  • 4
    Shares

Las turbas nicaraguenses y los colectivos chavistas: Por Luis Velázquez Alvaray.- El dirigente político en la resistencia, Antonio Ledezma, ha señalado la necesidad de acentuar la lucha contra la dictadura no solo de Venezuela, sino también de Nicaragua, tiranos que mantienen azotados a sus pueblos, con la misma fórmula, cumpliendo directrices impartidas desde la Habana, isla colonizadora del siglo XXI. Hoy Ledezma resume esta catástrofe: “Los métodos para asesinar son los mismos en Venezuela y en Nicaragua. Son dos dictaduras tuteladas por Castristas. Matan a placer, sin recato, ni contemplación. Su fin es el mismo: controlar el poder por el poder mismo, sin reparar la tragedia en que hunden a sus pueblos”.

Temidos. Turbas y colectivos, Nicaragua y Venezuela. Motos de alta cilindrada, hechas en China, llenas de sangre inocente, conductores asaltantes, entrenados para matar. Regreso a la edad media: violencia e ignorancia. Así describen en los medios del mundo a estos asesinos que arrastran con todo: la vida, los celulares, las carteras de sus víctimas, sus computadoras personales.

Los ejércitos de ambos países los protegen. Mejor, son un solo cuerpo armado, que cometen las mismas fechorías: asesinan a mansalva.

Avanzan a plena luz del día. Son protegidos por las fuerzas gubernamentales. Es un bandidaje que dispara a sus anchas.

Las turbas y los colectivos andan encapuchados, con cascos. No piensan para agredir. Gritan vulgaridades, drogados, su límite es la muerte.

En toda protesta pública permanecen al acecho. Los uniformados los cuidan y les señalan cuando actuar.

Son pandillas más fuertes que las conocidas de algunos países, ya que cuentan con el apoyo del Estado: dinero, impunidad, dueños de la “patria”.

Rodilla en tierra, fusil en mano. Pánico a su llegada. Viven entre Caracas y Managua, según las necesidades. Un cubano dirige a los encapuchados de las tres nacionalidades. También se les llama milicia nacional, Bolivariana o Sandinista

Maduro y Ortega, en sus alocuciones públicas, les hablan con códigos e interpretaciones que solo ellos manejan: “candelita que se prenda, candelita que hay que apagar”. Lenguaje delincuencial. Los Presidentes son dos colectivos más, dos integrantes de las turbas.

El alto mando está en la isla. Tienen un jefe inmediato: en Nicaragua se llama Pedro Orozco. En Venezuela Freddy Bernal. Andan camuflados, rodeados, en oportunidades se desprenden de su indumentaria para que la gente sepa que mandan, que dan ordenes, como aquella en el Táchira contra un conocido ganadero: “denle un tiro en la frente, yo voy camino al 23 de enero”.

No deje de leer: “El cuento chino es que China no es un imperio” dice José Pulido

Comentarios de Facebook
Seguir Leyendo

Facebook

Carabobo

Sucesos

Lo más leído