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Manuela y la Declaración de Quito

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Parlamentarios vacilando - acn
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Manuela y la Declaración de Quito: Por Robert Alvarado.-  “Un viaje de mil millas comienza con un primer paso” (Lao-Tse) Veraz…/ En tierras de “La Libertadora del Libertador” firmaron la “Declaración de Quito” 11 países, más que preocupados, agobiados por la estampida de venezolanos que a diario dejan el territorio nacional con o sin papeles, con o sin medios para llegar a cualquier destino, no importa cuál sea con tal de sacarle el cuerpo a la precariedad e indolencia de un sistema de gobierno de lo peorcito que se ha concebido en la historia de la humanidad.

Después de un poco más de 160 años de la muerte de Manuelita Sáenz, los venezolanos vuelven a ser el centro de la adopción de medidas en la capital ecuatoriana, esta vez para acogerlos tras huir despavoridos de un territorio de Libertadores, vaya ironía para la ciudad que en sus inicios vio a más de un venezolano mal vestido, pero triunfante; famélico, pero triunfante en la Gesta Libertadora. ¿Cómo concebir aquella mujer desaire mayor a su amado, de los que pudo presenciar o evitar en vida?

Ni la emboscada que acabó con la vida de Sucre sería tan cruel como la que está dejando muertos a hermanos nuestros a la vera de un camino en el cual día a día se incrementa el número de migrantes venezolanos, desafiando el hambre, las inclemencias del tiempo y las limitaciones propias de un recorrido que se hace sin recursos, sólo con la voluntad férrea de arribar a un mejor sitio para vivir, teniendo como principal estimulación el horror de una crisis que cual hojarasca se está llevando todo a su paso, menos la indecencia, bajeza y perversidad de los gobernantes que la provocaron.

Habría querido ver Manuelita a esos mismos 11 países homenajeando a su amado, sabiendo que algunos de ellos le negaron tributos o se lo rindieron a medias, a regañadientes, especialmente aquel donde le decían “longanizo”. Viéndolo bien, en opinión de ella este sería como un karma que tendrían que pagar por tantos desaires hechos a quien perdió su vida a causa de intrigas, de egoísmos, muy similares a los que hoy día fueron la motivación subyacente de la Declaración de Quito, porque a decir verdad son medidas urgidas por un sistema de gobierno cuya perversidad tomó por asalto a las naciones suscribientes.

Hablando de “La Libertadora del Libertador”, muy mal quedó la dama que se llegó a Cúcuta cual Manuelita Sáenz, con aires de libertadora, con un séquito de comunicadores sociales encabezado por la mismísima Idania Chirinos, la primera en desaparecer de escena cuando a Luisa Ortega Díaz un joven le gritó unas duras verdades que ella, la esposa de Germán Ferrer, pretende borrar de un plumazo con su “Gesta Justiciera”, contando para ello con un costoso lobby que ha calado en los medios de comunicación y también entre los defensores de derechos humanos, entre quienes comenzaron a pregonar que esta señora ya se redimió de cuanto mal nos hizo y también del que nos pudiese hacer en lo sucesivo.

Si la historia es cíclica, la Declaración de Quito y la de Luis Almagro en Miami estarían próximas a colmar un ciclo histórico signado por la tan ansiada injerencia humanitaria o intervención militar, que sin importar cuál sea se habría iniciado en forma de asistencia a los venezolanos en territorios extranjeros bajo la modalidad de acogida o socorro más que humanizadas, regularizados, y tendría la misma singularidad de la actuación extra territorial del TSJ y la Fiscalía General en el exilio, solo que siendo una asistencia brindada por gobiernos extranjeros deviene en injerencia en asuntos internos como lo es proveer seguridad social y jurídica a miles de venezolanos en condición de migrantes por fuerza de las circunstancias.

Dicho así luce descabellado, pero no fuera de contexto hablando de injerencia o intervención, al punto que de estar viva Manuelita esta vez se enamoraría de Luis Almagro, quien no se parecerá a Bolívar en lo físico pero sí en lo Libertador con su grito “Hay que tirar abajo la dictadura en Venezuela”, enfatizando “no podemos descartar ninguna medida para tirar abajo esta dictadura”, que cual Decreto de Guerra a Muerte coger ese trompo en la uña no es nada fácil, como tampoco lo será la instrumentación de la Declaración de Quito, por corroborarse en ambos casos la existencia de una crisis que demanda más que palabras.

[email protected][email protected]  [email protected] – teléfono 0414-071-6704  www.robertveraz.galeon.com -http://robertveraz.galeon.com/aficiones2595740.html  – @robertveraz

¡Hasta la próxima semana, Dios  bendiga a Venezuela!

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Activos en el Activismo: El motor de la transición ciudadana en Venezuela

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Luis vivas opinion
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Por: Luis Junior Vivas
Valencia, junio de 2026

​El activismo político no es una fuerza estática ni un simple registro de reclamos en papel; es el tejido vivo de la historia democrática. A lo largo de los siglos, los grandes giros de la humanidad —desde las sufragistas británicas hasta el movimiento por los derechos civiles de Martin Luther King— no nacieron en los despachos institucionales, sino en las calles, impulsados por ciudadanos comunes decididos a desafiar el statu quo.

​En Venezuela, esta herencia es profunda. La identidad republicana del país se forjó bajo el fuego de un activismo civil y militar que rompió las cadenas coloniales, y se redefinió en el siglo XX con la Generación del 28, aquellos estudiantes que plantaron cara a la dictadura gomecista y sembraron las semillas de la era democrática. Hoy, esa necesidad de participación vuelve a ser el epicentro de la realidad nacional.

​En el panorama contemporáneo, la figura de María Corina Machado ha redefinido el concepto de activismo en Venezuela. Su propuesta, enmarcada en un liberalismo popular y un férreo compromiso libertario, transformó la tradicional forma de hacer política en el país.
​Machado ha demostrado que el activismo no se limita a las dinámicas de los partidos tradicionales; se trata de una lucha ética, de resistencia y de organización de base. Desafiando inhabilitaciones, bloqueos de carreteras y persecución, su presencia en cada rincón del territorio nacional y fuera de el ,despertó una fuerza ciudadana que parecía dormida, convirtiendo la causa de la libertad venezolana en un movimiento civil sin precedentes en la historia reciente de la región.

​»Activos en el Activismo»: El eco que nace en Carabobo

​Es precisamente en este contexto de movilización permanente donde nacen las ideas que guían la acción. Desde la Coordinación Regional de Activismo de Vente Carabobo, se acuñó una frase que hoy resuena como un mantra para miles de ciudadanos: «Activos en el Activismo».

​Más que un eslogan de campaña, este término nació en tierras carabobeñas como un llamado a la acción consciente y permanente. Significa entender que la libertad no se espera pasivamente, sino que se construye a diario a través de la formación, la movilizació y la presencia en las comunidades. El estado Carabobo, históricamente vinculado a las gestas libertarias del país, vuelve a ponerse a la vanguardia conceptual de la resistencia civil con esta premisa.

​El activismo venezolano se encuentra hoy en su encrucijada más crítica y determinante. En el marco de una compleja transición política, el objetivo inmediato está firmemente trazado: confluir y presionar por un proceso electoral presidencial con plenas garantías democráticas.
​Los desafíos para quienes nos mantenemos «Activos en el Activismo» son monumentales:

​Organización y defensa del voto: Estructurar y seguir fortaleciendo redes ciudadanas capaces de movilizar a millones de electores y cuidar cada sufragio en condiciones adversas en un inevitable proceso electoral que más temprano que tarde se realizará en nuestro país.

​Vencer la censura: Convertir a cada ciudadano en un canal de información veraz ante el bloqueo de los medios de comunicación tradicionales, la persecusión y el amedrentamiento que aunque ha disminuido aún persiste por parte de las fuerzas del régimen.

​Mantener la ruta pacífica y constitucional: Resistir las provocaciones que buscan desmovilizar a la población, manteniendo el foco en la vía electoral como el mecanismo legítimo para el cambio.

​El camino hacia la transición presidencial no será sencillo, pero la historia demuestra que cuando una sociedad civil se organiza bajo un propósito claro, no hay estructura que pueda detenerla. El activismo en Venezuela ha dejado de ser una opción; hoy es el deber ciudadano que define el futuro de la República.

Abg. Luis Junior Vivas
Coordinador Regional de Activismo
Vente Carabobo

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