Hombre & Mujer
Sexo totalmente placentero sí es posible
Sexo, es parte de la vida del ser humano. Muchos lo disfrutan; pero sienten que algo pasa que desean un mayor placer. ¿Es posible? Sí. Siete claves tomadas por expertos garantizan ese nivel éxtasis que todos quieren llegar. ¡A tomar nota!
Cincuenta entrevistados en el estudio, de los cuales 20 son terapeutas, revelaron las características principales que conducen al buen sexo.
Entrega en cuerpo, pero también en mente
Cuando se inicia ese momento íntimo es indiscutiblemente necesario disfrutar de cada beso, cada caricia. No se puede estar presente de un todo cuando se piensa simultáneamente en otro asunto. También se trata de ser tú mismo. “La diferencia está cuando realmente puedo ser yo y centrarme totalmente. Estar solamente en lo que tengo que estar en ese momento y dejar atrás todos los pensamientos que pasan por mi cabeza sobre cualquier otra cosa”, explicaba un participante.
La conexión antes del sexo
La conexión o sincronía entre la pareja es fundamental. Una relación sana genera buenas relaciones sexuales. Por eso, la sinergia entre ambos determina la calidad de sus encuentros. Par mayor comprensión del lector se cita una frase de una canción: “Electricidad cuando tú me miras, algo sobrenatural”.
Sin secretos
Tener la confianza para manifestarlo todo es parte de una óptima relación sexual. También existe algo muy importante, esa conexión de deseo antes de intimar con quien aún no es tu pareja. “La forma en que actúas con alguien mucho antes de que realmente estés involucrado en cualquier tipo de sexo es parte de ello”, explicaron participantes.
Sentirse amada, deseada, aceptada y apreciada por su pareja; acompañada por un gran respeto, confianza y seguridad. Son determinantes al momento de mantener una excelente relación sexual.
La comunicación
Escuchar al otro, preocuparse por cómo se siente, que desea, que necesita, aún cuando en ocasiones no lo manifieste ayuda de manera indiscutible a mantener placenteros momentos. ¡A disfrutar!
ACN/Noticia al Día
No deje de leer: Subastado el condón más antiguo del mundo
Hombre & Mujer
Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
-
Deportes16 horas agoAcefuc regresó a las competencias con espíritu de lucha
-
Carabobo16 horas agoGobernador Lacava y alcaldesa Niño inauguraron moderna Unidad de Hemato-Oncología Pediátrica en Hospital Dr. «Ángel Larralde»
-
Economía15 horas agoPrecio del dólar del 22 de julio no presenta incremento
-
Nacional16 horas agoUNIMET moviliza a más de mil voluntarios para rescate, atención y ayuda tras los sismos


