Conéctese con nosotros

Hombre & Mujer

El Papa Francisco dijo a un gay «Dios te hizo así y te quiere así»

Publicado

el

Papa - acn
Compartir

El Papa Francisco recibió a una víctima de abuso sexual clerical  en Chile y le aseguró que su opción sexual no era problema para Dios y menos para él. El máximo representante de la Iglesia Católica le dijo a una víctima de abuso sexual que su opción sexual «no le importa a Dios».

En una entrevista con el diario El País, Juan Carlos Cruz contó el respaldo a su orientación sexual que recibió por parte de Francisco en un encuentro en la residencia de Santa Marta, en la ciudad del Vaticano.

Cruz pasó tres días con el Papa Francisco durante el mes de abril, en sus reuniones conversaron sobre su sexualidad y el abuso que sufrió por parte del sacerdote Fernando Karadima. «Juan Carlos, que tú seas gay no importa. Dios te hizo así y te quiere así y a mí no me importa. El Papa te quiere así, tú tienes que estar feliz con quien tú eres», le dijo el máximo representante de la Iglesia Católica.

Relevante afirmación del Papa Francisco

Esta afirmación del Papa es relevante, ya que contradice significativamente la enseñanza que se imparte en las iglesias católicas, las cuales consideran a la homosexualidad como algo contrario a la ley de Dios.

El canal CNN se comunicó con el portavoz del Vaticano Greg Burke. «Normalmente no hacemos comentarios sobre las conversaciones privadas del Papa», dijo el vocero.

Como se recuerda, el último viernes, Chile se enteró de la noticia de que 31 de sus obispos activos y otros tres retirados anunciaron su renuncia por el escándalo de abuso sexual. El sacerdote Fernando Karadima fue declarado culpable de abuso sexual por el Vaticano en 2011.

Cruz pasó tres días con el papa Francisco durante el mes de abril. (Foto:Composición)

ACN/LR/diarios

No deje de leer:

Hombre & Mujer

Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad

Publicado

el

patinaje de velocidad
Compartir

En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras. 

Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar. 

Qué hace inolvidable un final de sprint

Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.

Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:

  • Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
  • Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
  • Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
  • Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
  • Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
  • Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.

Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.

Continue Reading

Suscríbete a nuestro boletín

Publicidad

Carabobo

Publicidad

Sucesos

Facebook

Publicidad

Lo más leído