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Relaciones EE UU y Venezuela

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Relaciones EEUU y Venezuela: Por Leopoldo Puchi.-  A lo largo de enero se han venido cumpliendo los distintos pasos del flujograma de movimientos de piezas que había sido previamente diseñados para poner en práctica la denominada estrategia de “doble poder”, destinada en el caso venezolano a provocar un cambio forzado de gobierno.

Como se sabe, esta modalidad estratégica consiste en crear una institucionalidad paralela a la oficial, que compite por la legitimidad. En este contexto, se genera un clima de inestabilidad que pudiera ser aprovechado para asumir el control completo del Estado.

Ahora bien, puesto que en la realidad venezolana no existe un auténtico poder paralelo con capacidades de ejecución, se ha trabajado para suscitar una percepción y crear una imagen. Durante varias semanas se dieron pasos progresivos, sobre todo desde el exterior, para construir esa sensación. Luego se ha ido escalando, hasta que finalmente se programó que el diputado Juan Guaidó se proclamara como “presidente encargado”.

La utilidad de esa sensación de poder dual, aunque no se corresponda con la realidad, es que sirve para realizar acciones de promoción en el estamento militar, ya que se considera que la creación de una imagen jurídica de una institucionalidad paralela facilita la argumentación a favor de una intervención castrense.

ESTADO-GUAIDÓ

Es razonable pensar que la decisión del gobierno estadounidense de reconocer a Guaidó como presidente está relacionada con la estrategia señalada. Objetivamente, la presión de esa acción sobre el estamento castrense es inmensa. Y, frente a ese movimiento de piezas sobre el tablero, el gobierno venezolano ha respondido moviendo otra pieza, la ruptura de relaciones diplomáticas.

A su vez, Washington ha decidido mantener su personal en el país aunque no haya relaciones entre los dos Estados, algo no muy convencional, que genera mayores problemas. Como se sabe, la relación entre los Estados se da a través de quienes detentan el poder en cada uno de ellos, independientemente de su legalidad interna o de su sistema político. Si no se está de acuerdo, simplemente no hay relaciones.

En realidad, la decisión de reconocimiento  no se sostiene en sí misma, porque no se puede hablar de relaciones diplomáticas con un Estado-Guaidó que no existe. Le corresponde al Estado receptor brindar atención protocolar, de protección y facilitar relaciones con la administración publica a una misión diplomática extranjera, pero sería poco serio pedírselo a Guaidó, porque no dispone de ningún poder de Estado para ello.

Desde hace mucho tiempo hay una relación tensa entre Venezuela y Estados Unidos. Y también desde hace mucho se ha debido crear una mesa de negociaciones entre los dos países. Pero no se hizo en el momento apropiado. Ahora quizás sea necesaria la mano de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para que tenga lugar ese dialogo indispensable.

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Activos en el Activismo: El motor de la transición ciudadana en Venezuela

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Luis vivas opinion
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Por: Luis Junior Vivas
Valencia, junio de 2026

​El activismo político no es una fuerza estática ni un simple registro de reclamos en papel; es el tejido vivo de la historia democrática. A lo largo de los siglos, los grandes giros de la humanidad —desde las sufragistas británicas hasta el movimiento por los derechos civiles de Martin Luther King— no nacieron en los despachos institucionales, sino en las calles, impulsados por ciudadanos comunes decididos a desafiar el statu quo.

​En Venezuela, esta herencia es profunda. La identidad republicana del país se forjó bajo el fuego de un activismo civil y militar que rompió las cadenas coloniales, y se redefinió en el siglo XX con la Generación del 28, aquellos estudiantes que plantaron cara a la dictadura gomecista y sembraron las semillas de la era democrática. Hoy, esa necesidad de participación vuelve a ser el epicentro de la realidad nacional.

​En el panorama contemporáneo, la figura de María Corina Machado ha redefinido el concepto de activismo en Venezuela. Su propuesta, enmarcada en un liberalismo popular y un férreo compromiso libertario, transformó la tradicional forma de hacer política en el país.
​Machado ha demostrado que el activismo no se limita a las dinámicas de los partidos tradicionales; se trata de una lucha ética, de resistencia y de organización de base. Desafiando inhabilitaciones, bloqueos de carreteras y persecución, su presencia en cada rincón del territorio nacional y fuera de el ,despertó una fuerza ciudadana que parecía dormida, convirtiendo la causa de la libertad venezolana en un movimiento civil sin precedentes en la historia reciente de la región.

​»Activos en el Activismo»: El eco que nace en Carabobo

​Es precisamente en este contexto de movilización permanente donde nacen las ideas que guían la acción. Desde la Coordinación Regional de Activismo de Vente Carabobo, se acuñó una frase que hoy resuena como un mantra para miles de ciudadanos: «Activos en el Activismo».

​Más que un eslogan de campaña, este término nació en tierras carabobeñas como un llamado a la acción consciente y permanente. Significa entender que la libertad no se espera pasivamente, sino que se construye a diario a través de la formación, la movilizació y la presencia en las comunidades. El estado Carabobo, históricamente vinculado a las gestas libertarias del país, vuelve a ponerse a la vanguardia conceptual de la resistencia civil con esta premisa.

​El activismo venezolano se encuentra hoy en su encrucijada más crítica y determinante. En el marco de una compleja transición política, el objetivo inmediato está firmemente trazado: confluir y presionar por un proceso electoral presidencial con plenas garantías democráticas.
​Los desafíos para quienes nos mantenemos «Activos en el Activismo» son monumentales:

​Organización y defensa del voto: Estructurar y seguir fortaleciendo redes ciudadanas capaces de movilizar a millones de electores y cuidar cada sufragio en condiciones adversas en un inevitable proceso electoral que más temprano que tarde se realizará en nuestro país.

​Vencer la censura: Convertir a cada ciudadano en un canal de información veraz ante el bloqueo de los medios de comunicación tradicionales, la persecusión y el amedrentamiento que aunque ha disminuido aún persiste por parte de las fuerzas del régimen.

​Mantener la ruta pacífica y constitucional: Resistir las provocaciones que buscan desmovilizar a la población, manteniendo el foco en la vía electoral como el mecanismo legítimo para el cambio.

​El camino hacia la transición presidencial no será sencillo, pero la historia demuestra que cuando una sociedad civil se organiza bajo un propósito claro, no hay estructura que pueda detenerla. El activismo en Venezuela ha dejado de ser una opción; hoy es el deber ciudadano que define el futuro de la República.

Abg. Luis Junior Vivas
Coordinador Regional de Activismo
Vente Carabobo

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