Hombre & Mujer
“Belle Vzla”: la propuesta de Josmarlyn Paiva
Josmarlyn Paiva irrumpió en el mercado de la estética, ahora con el esparcimiento del emprendimiento que lleva por nombre “Belle Vzla”.
Apegada al esfuerzo, constancia y dedicación que la definen y teniendo como premisa el embellecimiento de la mujer venezolana.
La joven nacida en Maracay, Aragua, quien goza de las credenciales y especialidades en micropigmentación, entre otros ramos de la estética, decidió ofrecer a la mujer actual nuevas opciones para enaltecer sus atributos.
Insumos, aparatología, productos para cejas y pestañas, manicura y pedicura, forman parte de las bondades que ofrece con su iniciativa.
Cabe destacar que la creadora del emprendimiento “Belle Vzla” dedicó buena parte de la pandemia a la creación de un programa.
Esta está dirigido a las personas que quieran aprender técnicas para mejorar determinados rasgos en la fisionomía de la mujer venezolana.
“Sumado a esto contamos con diversos servicios en nuestro estudio con técnicas totalmente avanzadas como lo son microneedling, remoción de tatuajes y micropigmentación mal elaborada, así como también tratamientos de rejuvenecimiento facial”, explica.
Josmarlyn Paiva creó Belle Vzla
Pese a que su propuesta “Belle Vzla” cuenta con tan solo dos años en el mercado, la emprendedora ha logrado posicionarse a través del conocimiento adquirido en la reconocida academia Phiacademy.
Desde los espacios recién inaugurados de su centro estético “Belle Vzla”, ubicados en la ciudad de Valencia, Josmarlyn, trabaja en la preparación de nuevas generaciones interesadas en formarse en el mercado de la estética y belleza.
También ofrece capacitaciones, servicios e insumos ajustados a la realidad actual.
Todos los detalles del programa de formación que ofrece “Belle Vzla” están disponibles en @belle_vzla
Nota de prensa
No dejes de leer
Incendio de vegetación en San Diego afectó a una vivienda
Hombre & Mujer
Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
-
Deportes23 horas agoWalker ganó Derby de Jonrones con lanzamiento venezolano (+ video)
-
Deportes19 horas agoInglaterra contra Argentina será un campo de batalla por un boleto a Nueva York
-
Deportes11 horas agoEspaña en su segunda final y Francia ni celebra el «Día de la Bastilla» (+ video)
-
Carabobo23 horas agoPasajeros de ruta activada Portugal – Valencia ven positiva operatividad en Aeropuerto Arturo Michelena


