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Arroz horneado para deleite de tus invitados

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Arroz horneado para deleite de tus invitados: Arroz horneado es una receta es fácil de preparar en casa y resulta exquisita para sorprender a los invitados y como utilizamos alimentos cocidos, no es necesario dejar mucho tiempo en el horno, solo para calentar y derretir el queso. Para gratinar la superficie, se debe hornear 5 minutos solo en el grill. Los ingredientes pueden variar, se pueden agregar verduras o quitar a la receta. Los  ingredientes básicos son el queso y jamón.

Estos son Ingredientes originales de la receta para el arroz horneado

  1. 500 gramos de arroz
  2. 900 ml de agua hirviendo
  3. 1 diente de ajo picado
  4. 250 gramos de maíz
  5. 150 gramos de jamón picado
  6. 1 zanahoria en cubos
  7. 200 gramos de arvejas
  8. 200 ml de crema de leche
  9. 1 filete de pollo cocido y desmenuzado
  10. 200 gramos de queso mozzarella rallado
  11. 50 gramos de queso parmesano rallado

La fácil preparación:

En una olla agregar  aceite, arroz y ajo a gusto. Sofreír por 5 minutos aproximadamente y agregar el agua. Una vez que llegue al punto de ebullición, cocinar a fuego bajo por 18 minutos. Retirar y reservar.

Durante la preparación del sofrito, los granos de arroz no se deben dorar, solo calentar. Es necesario revolver constantemente. Es importante que el agua este hirviendo para mantener la temperatura y la cocción del arroz quede pareja, evitando que se pegue o aglutine.

Para esta receta sirve el arroz preparado de otra manera, lo principal es que esté cocido. Los condimentos también pueden variar. En un bowl agregar el jamón, el maíz, la zanahoria y las arvejas. Mezclar. Agregar el pollo desmenuzado, la  crema, el queso rallado y el queso parmesano; condimentar con sal y pimienta a gusto.

Los ingredientes pueden variar, se pueden agregar verduras o quitar a la receta. Los  ingredientes básicos son el queso y jamón.

En una fuente agregar una capa de arroz y luego una capa de verduras. Intercalar capas hasta terminar los ingredientes.  Terminar con una capa de queso y hornear a 180ºC por 20 minutos. Servir caliente.

Como utilizamos alimentos cocidos, no es necesario dejar mucho tiempo en el horno, solo para calentar y derretir el queso. Para gratinar la superficie, se debe hornear 5 minutos solo en el grill.

ACN/recetas

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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad

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En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras. 

Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar. 

Qué hace inolvidable un final de sprint

Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.

Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:

  • Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
  • Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
  • Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
  • Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
  • Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
  • Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.

Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.

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