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Secuela de Indiana Jones comenzará a rodarse en 2019 bajo la dirección de Spielberg

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El cineasta estadounidense Steven Spielberg planea comenzar el rodaje de la quinta entrega de la saga de aventuras de Indiana Jones en Reino Unido en un poco más de un año, informó la revista especializada Variety, reseña EFE.

Durante la emisión de los premios Empire en Londres, el director hizo el anuncio sobre la continuación de la saga, en dicho evento Spielberg recibió un premio por su trayectoria y colaboraciones con la industria del cine.

«Siempre merece la pena viajar aquí cuando comienzo a trabajar con este equipo tan lleno de talento en Reino Unido», «Los actores, el equipo, los carpinteros, los electricistas, los conductores… todo el mundo que me ha ayudado a hacer mis películas aquí y que continuará ayudándome a hacerlas cuando regrese en abril de 2019 para hacer la quinta Indiana Jones aquí mismo», mencionó el director.

Spielberg no perdió la oportunidad de dar apoyo y agradecimiento a la campaña “Time’s Up” (se acabó el tiempo) «Gracias, ‘Time’s Up’. Mi mujer, Kate, y yo estamos con la causa desde el principio. Esto es más importante que lo que ninguno de nosotros puede imaginar».

Disney en 2016 anunciaba que Spielberg producirá una nueva aventura de Indiana Jones con la franquicia de Harrison Ford.

La cinta contará con el guionista David Koepp y por datos aportados por el mismo Ford la entrega llegará a la pantalla grande el próximo 10 de julio de 2020.

Con esta creación se sumaría una quinta producción de las aventuras de este intrépido arqueólogo, las primeras creaciones se produjeron en 1981, 1984, 1989 y 2008, todas bajo la dirección Spielberg.

Esta última producción en 2008 recaudó 786,6 millones USD.

 

ACN/EFE

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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad

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En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras. 

Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar. 

Qué hace inolvidable un final de sprint

Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.

Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:

  • Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
  • Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
  • Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
  • Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
  • Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
  • Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.

Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.

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