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Secretos escondidos de la realeza británica
Secretos de la realeza, escondidos por siglos y revelados en la última. Cuando pensabas que ya sabías todo sobre la realeza británica, esta familia no deja de sorprenderte. Una serie de secretos de los monarcas británicos y sus antepasados han sido destapados; cada uno más insólito que el anterior. Te ofrecemos los más reveladores…
Con 93 años, Isabel II es la monarca más longeva del mundo; y la soberana con el reinado más largo de la historia, desde 1953 hasta la actualidad. Sus insólitos poderes y deberes hacen que queramos conocer todo sobre su vida y su familia; por ello cada noticia que sale del Palacio de Buckingham se convierte en todo un acontecimiento.
Pero sus antepasados no se quedan atrás; y todavía dan mucho de qué hablar. En esta última década no han sido poco los secretos que hemos conocido sobre antiguos monarcas; que contribuyeron a formar esta peculiar familia real. Te dejamos con los más impactantes.
Antiguos secretos de la realeza revelados en la década de 2010
Gráfica: Reina Isabel II y Príncipe CarlosDiez secretos de la realeza escondidos por siglos y revelados en la última década
Secretos escondidos de la realeza británica:
Henry VI tuvo un entrenador sexual
El devoto Henry VI gobernó Lancastria desde 1422 hasta 1461. Interesado siempre en la oración y la erudición, el rey desarrolló una aversión a la desnudez a tal punto que cuando contrajo matrimonio necesitó la ayuda de cortesanos de confianza para consumar el pacto.
Según informa el diario inglés The Guardian, la historiadora británica Lauren Johnson descubrió el miedo del rey a la desnudez en documentos y relatos de la familia real consultados a principios de 2019.
De acuerdo con estos documentos, los cortesanos acompañaban cada noche a la pareja real en su habitación privada. Un texto contemporáneo sobre el protocolo real indicaba que las criadas de la reina la esperaban fuera del dormitorio, pero el ayudante de su esposo a menudo se mantenía adentro con ambos.
La ‘Reina Blanca’ murió a causa de la peste
Una carta de 500 años encontrada en los Archivos Nacionales de Inglaterra sugiere que Elizabeth Woodville (1464–1483), esposa del rey Eduardo IV, murió a causa de la peste. Era conocida como la ‘Reina Blanca’ de Inglaterra y fue apodada así debido a sus vínculos con la Casa de York que tiene una rosa blanca como emblema.
Según el documento, Woodville terminó sus días en la oscuridad, viviendo tranquilamente en la Abadía de Bermondsey hasta su muerte. Fue enterrada sin ceremonias para evitar propagar el contagio.
Los restos de Ricardo III pasaron siglos en un estacionamiento
El descubrimiento real más significativo de la década fue la recuperación de los restos de Ricardo III (1483–1485), que habían sido arrojados sin ceremonias a una tumba poco profunda después de su derrota en la batalla de Bosworth Field en agosto de 1485.
El esqueleto del gobernante fue hallado en un estacionamiento de Leicester en 2012. El siguiente febrero, los arqueólogos identificaron positivamente los restos como los del rey del siglo XV, afirmando: «Más allá de toda duda razonable es Richard».
La cama de roble de Henry VII y Elizabeth de York, 15 años en la suite de un hotel
En 2010, un vendedor de antigüedades compró una cama con dosel de roble en internet por 2.897 dólares. Después de examinar su adquisición, el propietario se dio cuenta que los tallados aludían a la prominente iconografía Tudor, insinuando la procedencia real de la cama.
Así descubrió, según la revista SmithSonian, que se trataba de la cama de Henry VII, primer rey de la casa Tudor, y su esposa Elizabeth de York. La cama había pasado 15 años en la suite de luna de miel con paneles de madera de un hotel y casi termina en la basura.
Un retrato sobre la ejecución de María, reina de Escocia
Un retrato inacabado de María, Reina de Escocia (1542-1567), fue pintado sobre su ejecución en 1587 y reemplazado por la imagen del cortesano Tudor Sir John Maitland. En 2017, los investigadores hallaron el retrato inacabado debajo de la pintura de Sir John Maitland con un análisis de rayos X.
Según un comunicado de prensa de las Galerías Nacionales de Escocia (NGS), que realizó la investigación junto con el Instituto de Arte Courtauld, la imagen oculta había sido pintada por el artista holandés Adrian Vanson en 1589, dos años después de la ejecución de Mary.
Un libro traducido por Elizabeth I
La singular caligrafía de última reina Tudor, Elizabeth I (1558–1603), la identificó como la escriba detrás de una traducción. Se trata del libro Anales de Tácito, la historia del Imperio Romano desde Tiberio hasta Nerón, que estuvo en la Biblioteca del Palacio de Lambeth durante siglos y recién lo supimos en 2019.
Inglaterra en el siglo XVI, más diversa de lo que te imaginas
El Mary Rose fue el barco de guerra insignia del monarca británico Enrique VIII, y es la única nave de guerra del siglo XVI que ha sido rescatada del mar. Más de 20.000 objetos fueron encontrados dentro del navío que han revelado innumerables secretos, el más reciente: la diversidad étnica de su tripulación.
El análisis de ADN de los restos de ocho marineros de Mary Rose sugiere que dos provenían del Mediterráneo y otros dos tenían vínculos con el norte de África o el Medio Oriente.
Muchos de estos individuos (o sus antepasados) emigraron a Inglaterra a través de España o Portugal, aseguran los investigadores, una historia que no ha cesado.
Una exhibición con las caras de los marinos estuvo a disposición del público londinense hasta el 31 de diciembre de 2019.
George III pensó en abdicar durante la Guerra Revolucionaria
George III había redactado un discurso de abdicación en marzo de 1783, unos meses antes del fin de la Guerra Revolucionaria. El manuscrito fue hallado entre los 350.000 documentos disponibles a través del programa digital Georgian Papers del Royal Collection Trust.
En más de una ocasión durante sus 59 años en el trono, George III contempló la abdicación aunque el resto de las veces no cuentan con evidencias históricas. Pero el monarca nunca siguió adelante con su propuesta y permaneció en el trono, gobernando primero Gran Bretaña, y luego el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, hasta su muerte en 1820.
George IV, un fanático de Jane Austen
George IV (1820-1830) fue uno de los primeros en obtener una copia de la primera novela de la escritora británica Jane Austen (1775-1817). Una factura de 15 chelines descubierta en 2018 a través del Programa de Documentos de Georgia, evidencia que el entonces príncipe regente compró una copia de Sense and Sensibility, de Austen el 28 de octubre de 1811, dos días antes de que el libro fuera publicado.
Un joven indio, el confidente favorito de Victoria
El joven Abdul Karim fue presentado a la reina Victoria (1837–1901) como un «regalo de la India» en 1887. Karim sería el asistente encargado de traducir las conversaciones entre la reina de Hannover y dignidades indias durante sus celebraciones de bodas de oro, pero inesperadamente se convirtió en su mejor amigo. Y así fue durante 14 años.
Karim no era un sirviente cualquiera para Victoria. Ésta le prodigaba regalos y títulos así como favores extravagantes. Además de tener hogares en múltiples residencias reales, Karim recibió una concesión de tierras en su ciudad natal de Agra. Posó para varios retratos reales, y acompañó a Victoria en múltiples viajes.
ACN/AFP/Carl Court/Sputnik
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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
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