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Ricos ponquesitos de piña y coco saludables
De seguro te encantan los postres, pero te preocupa que causen daños en tu salud; por ello te presentamos esta saludable receta, ponquesitos de piña y coco no solo son deliciosos; sino que son una manera sana de compartir una merienda en familia.
Ingredientes
- 3/4 taza de harina integral de trigo
- 1/2 taza de harina de avena
- 1/4 taza de harina de arroz (si no tienes de harina de arroz puedes añadir 1/4 de taza más de harina de avena, harina de coco o harina de almendra)
- 1 1/2 cucharaditas de polvo para hornear
- 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
- Pizca de sal
- 1/2 taza de coco rallado
- 1 taza de trozos de piña
- 1 huevo
- 1/2 taza de miel (puede sustituirse por 1/2 taza de edulcorante)
- 1/3 taza aceite de coco (puede sustituirse por aceite vegetal)
- 1/4 taza de leche descremada
Paso a paso ponquesitos de piña y coco
- Precalienta el horno a 180°C. Engrasa los moldes para 12 ponquesitos.
- En un recipiente mezcla las harinas, el polvo para hornear, el bicarbonado de sodio, al pizca de sal y el coco rallado.
- Añade la taza de piñas troceadas a la mezcla de las harinas y revuelve hasta que todos los trozos de piña estén cubiertos de harina.
- En un recipiente aparte, mezcla el huevo, la miel o edulcorante, el aceite y la leche.
- Agrega la mezcla líquida a los ingredientes secos y mezcla hasta combinar todo.
- Llena cada espacio del molde de ponquesitos con la mezcla (no los llenes por completo, llena solo 3/4). Puedes colocar encima un poco más coco rallado.
- Hornea los ponquesitos por 20 minutos o hasta que al pincharlos con un cuchillo, salga limpio.
- Sácalos del horno, déjalos enfriar en una rejilla. Listos, sirve estos ponquesitos de piña y coco y a disfrutar.
ACN/Panorama
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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
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