Opinión
Que representa Drácula
Se empeña el gobernador Rafael Lacava en imponer la figura y el nombre del vampiro Drácula en las plazas, parques, ambulancias, patrullas y cuanto espacio público pretende él adornar con la abominable imagen de quien, según el folklore, es una criatura que se alimenta de la sangre y esencia vital de otros seres humanos y animales vivos para sobrevivir. Persona codiciosa que se enriquece por malos medios chupando la sangre del pueblo.
Para documentar el tema que abordo en esta oportunidad, consulté la Enciclopedia Salvat, el Pequeño Diccionario Larousse y la enciclopedia libre Wikipedia, en los que pude leer que el Conde Drácula fue un despiadado príncipe de Valaquia, la zona sur de Rumania. Se hizo famoso por hacer de la tortura un pasatiempo, ganándose el nombre de El Empalador, por su afición a clavar a sus enemigos en estacas. El conde Drácula es el protagonista de la novela homónima del escrito irlandés Bram Stoker, de 1897, de la cual se han hecho diversas versiones para el cine y los suplementos infantiles. Drácula es el más poderoso de los vampiros y un hechicero oscuro, una figura diabólica, mentirosa y manipuladora.
Nos preocupa el tema, por cuanto nuestro estado Carabobo y Valencia en especial fueron forjadores de la independencia, la libertad y las leyes de la República, llevadas a cabo por héroes y heroínas de una Patria digna que se ha distinguido por honrar los nombres de personalidades, cuyas imágenes están representadas en las estatuas que engalanan nuestras plazas y parques. La plaza Cristóbal Mendoza, en el Viñedo, tiene la estatua del estadista Cristóbal Mendoza, quien fue el primer presidente de Venezuela, que por suerte no ha sido derribada, pero en la pared del estacionamiento y entrada a la plaza, está pintado el enorme Murciélago Drácula y los puestos de comida se denominan Drácula Foods.
Con estupor leo en la prensa on line que el hermoso Parque Recreacional Sur fue rehabilitado y abierto al público con el nombre de Draculandia. Un espacio para los niños y jóvenes con feria de contacto, juegos mecánicos, ruedas, instalaciones móviles, todo muy lindo a no ser por el vampiro chupador de sangre que adorna el letrero de entrada al parque. Lugar recordado en la época del alcalde Paco Cabrera, quien lo visitaba continuamente, saludando a los presentes con su acostumbrada cordialidad. Qué imagen guardarán los chicos al referirse a Draculandia, qué representa ese nombre.
Constituye una falta de respeto desplazar de los lugares públicos el nombre de nuestros héroes patrios, o de nuestros santos y vírgenes, o sin ir mucho más lejos, de nuestra hermosa flora tropical. Urbanizaciones como Los Sauces, El Viñedo, Las Acacias, la Trigaleña. Plazas como la de las Tres Madres, o Monseñor Montes de Oca, poetas como Andrés Eloy Blanco, valencianos ilustres como el Dr. Fabian de Jesús Díaz, la placita Francisco de Miranda. El Alcalde del Municipio Guacara, Johan Castañeda, mandó pintar un gran mural en un espacio abierto a la salida de la autopista con el nombre del santo Jose Gregorio Hernández. Nombres que representan la venezolanidad, la cristiandad, las bellezas naturales.
En base a este planteamiento, los carabobeños y valencianos que habitamos este hermoso y querido territorio, que no estamos de acuerdo con que el gobernador Lacava continue imponiéndonos tan detestable figura en los lugares públicos, le pedimos que la deje a un lado como una imagen desagradable, para que guardemos un buen recuerdo de su gobierno que, si bien es activo y ejecuta obras, se empaña con la sombra malévola de Drácula.
Opinión
Activos en el Activismo: El motor de la transición ciudadana en Venezuela
Por: Luis Junior Vivas
Valencia, junio de 2026
El activismo político no es una fuerza estática ni un simple registro de reclamos en papel; es el tejido vivo de la historia democrática. A lo largo de los siglos, los grandes giros de la humanidad —desde las sufragistas británicas hasta el movimiento por los derechos civiles de Martin Luther King— no nacieron en los despachos institucionales, sino en las calles, impulsados por ciudadanos comunes decididos a desafiar el statu quo.
En Venezuela, esta herencia es profunda. La identidad republicana del país se forjó bajo el fuego de un activismo civil y militar que rompió las cadenas coloniales, y se redefinió en el siglo XX con la Generación del 28, aquellos estudiantes que plantaron cara a la dictadura gomecista y sembraron las semillas de la era democrática. Hoy, esa necesidad de participación vuelve a ser el epicentro de la realidad nacional.
En el panorama contemporáneo, la figura de María Corina Machado ha redefinido el concepto de activismo en Venezuela. Su propuesta, enmarcada en un liberalismo popular y un férreo compromiso libertario, transformó la tradicional forma de hacer política en el país.
Machado ha demostrado que el activismo no se limita a las dinámicas de los partidos tradicionales; se trata de una lucha ética, de resistencia y de organización de base. Desafiando inhabilitaciones, bloqueos de carreteras y persecución, su presencia en cada rincón del territorio nacional y fuera de el ,despertó una fuerza ciudadana que parecía dormida, convirtiendo la causa de la libertad venezolana en un movimiento civil sin precedentes en la historia reciente de la región.
»Activos en el Activismo»: El eco que nace en Carabobo
Es precisamente en este contexto de movilización permanente donde nacen las ideas que guían la acción. Desde la Coordinación Regional de Activismo de Vente Carabobo, se acuñó una frase que hoy resuena como un mantra para miles de ciudadanos: «Activos en el Activismo».
Más que un eslogan de campaña, este término nació en tierras carabobeñas como un llamado a la acción consciente y permanente. Significa entender que la libertad no se espera pasivamente, sino que se construye a diario a través de la formación, la movilizació y la presencia en las comunidades. El estado Carabobo, históricamente vinculado a las gestas libertarias del país, vuelve a ponerse a la vanguardia conceptual de la resistencia civil con esta premisa.
El activismo venezolano se encuentra hoy en su encrucijada más crítica y determinante. En el marco de una compleja transición política, el objetivo inmediato está firmemente trazado: confluir y presionar por un proceso electoral presidencial con plenas garantías democráticas.
Los desafíos para quienes nos mantenemos «Activos en el Activismo» son monumentales:
Organización y defensa del voto: Estructurar y seguir fortaleciendo redes ciudadanas capaces de movilizar a millones de electores y cuidar cada sufragio en condiciones adversas en un inevitable proceso electoral que más temprano que tarde se realizará en nuestro país.
Vencer la censura: Convertir a cada ciudadano en un canal de información veraz ante el bloqueo de los medios de comunicación tradicionales, la persecusión y el amedrentamiento que aunque ha disminuido aún persiste por parte de las fuerzas del régimen.
Mantener la ruta pacífica y constitucional: Resistir las provocaciones que buscan desmovilizar a la población, manteniendo el foco en la vía electoral como el mecanismo legítimo para el cambio.
El camino hacia la transición presidencial no será sencillo, pero la historia demuestra que cuando una sociedad civil se organiza bajo un propósito claro, no hay estructura que pueda detenerla. El activismo en Venezuela ha dejado de ser una opción; hoy es el deber ciudadano que define el futuro de la República.
Abg. Luis Junior Vivas
Coordinador Regional de Activismo
Vente Carabobo
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