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¡Para una tarde de café! Endúlzate con unas ricas galletas dominó
El chocolate y la vainilla se llevan muy bien desde que se conocieron; en muchísimas recetas y preparaciones estos ingredientes conviven excelentemente. A muchos les gusta el chocolate y la vainilla y muchos dulces famosos demuestran su mágica unión; hoy les presentamos unas ricas galletas dominó.
Estas deliciosas galletas se deshacen en la boca y resultarán maravillosas para los niños y los grandes de su hogar; prepáralas cuando desee; o cuando quiera distraer a los más pequeños con labores culinarias.
Ingredientes: galletas dominó 1era masa
- 250 grs de harina
- 125 grs de mantequilla
- 80 grs de azúcar
- 2 yemas de huevo
- esencia de vainilla
- una pizca de sal
Ingredientes: 2da masa
- 250 grs de harina
- 125 grs de mantequilla
- 1 cda de cacao
- 100 grs de azúcar
- 2 claras de huevo
- una pizca de sal
Preparación galletas de dominó
Mezcle la mantequilla y el azúcar batiendo hasta que forme una mezcla cremosa; añada las yemas de huevo y mezcle bien. Agregue la harina y el puntico de sal; forme una pasta suave. Reserve
Aparte siga casi el mismo procedimiento para hacer la masa de chocolate; solo que debe mezclar bien las claras de huevo con el cacao antes de añadirlo. Una vez bien mezclado deje reposar en el refrigerador ambas masas.
Estire trozos de masa formando un cilindro con cada uno; una un trozo de masa de chocolate y uno de vainilla, y coloque debajo un trozo de vainilla y otro de chocolate; cuando este unido corte con un cuchillo liso y obtendrá una galletas con cuatro cuartos; aplane un poquito y disponga en una bandeja engrasada; hornee a 300° por hasta que doren, deje enfriar antes de retirar.
Listas sirva sus galletas dominó con una taza de café o té.
ACN/Venezuela Tuya
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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
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