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¡Sazón de la abuela! Disfruta de un domingo familiar preparando una sopa de mondongo

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La sopa de mondongo, es un hervido espeso con aires españoles, de contenidos diversos, y muy sazonado; pero de sabor inigualable.
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La sopa de mondongo, es un hervido espeso con aires españoles, de contenidos diversos, y muy sazonado; pero de sabor inigualable.

Se prepara con panza de res, muy limpia y finamente troceada, paticas de cochino blandas y troceadas; diversos vegetales y verduras; cocinados por largo tiempo y acompañado de aliños y especies.

Su preparación lleva tiempo, sobre todo la limpieza y preparado de los ingredientes previos a la cocción; es un plato dominguero en las casas de familias venezolanas.

Si se arriesga a preparar este criollo plato; puede dejar a más de un comensal con la frente llena de sudor; de tan cálida y delicioso sabor.

Ingredientes de la sopa de mondongo

  • 1 Kg. de panza de res
  • 1 Kg. de paticas de cochino
  • 5 Lts de agua
  • 1 pimiento rojo
  • 8 dientes de ajo
  • 250 grs. de papas
  • 250 grs. de zanahorias
  • 250 grs. de apios
  • 2 jojotos troceados
  •  sal

Para el sofrito

  • 6 tomates maduros
  • 1 cebolla grande
  • 8 dientes de ajo
  • 3 cdas de mantequilla
  • 1 pimiento verde
  • sal al gusto
  • comino
  • pimienta

Preparación de la sopa de mondongo

Lave cuidadosamente la panza frotándola a fondo con limones partidos; déjela en remojo un día antes de su preparación, al otro día vuelva a lavarla frotándola muy bien; hasta que este muy limpia.

Aparte limpie las paticas de cochino ya troceadas; corte la panza en cuadritos pequeños y ponga en una olla al fuego, con el agua, la cebolla; el pimiento rojo y el ajo.

Sazone con sal. Cuando la panza y las paticas hayan ablandado, retírelas del fuego y cuele el caldo. Al caldo ya colado agregue las verduras limpias y troceadas en dados pequeños; y hiérvalas hasta ablandar.

Aparte sofría los tomates en la mantequilla con el ajo; la cebolla y el pimiento verde finamente picados, y agréguelo al caldo, agregue la panza y las paticas de cochino; sazone con sal y especies y déjelo hervir hasta que se mezclen todos los sabores.

Este plato se sirve bien caliente y en oriente le agregan azúcar; en el centro limón, si se usa picante se recomienda discreción. Disfrute de una rica sopa de mondongo.

ACN/Venezuela Tuya

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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad

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En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras. 

Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar. 

Qué hace inolvidable un final de sprint

Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.

Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:

  • Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
  • Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
  • Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
  • Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
  • Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
  • Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.

Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.

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