Hombre & Mujer
Caribbean trajes de baño de Bianca Rosales
La animadora Bianca Rosales debuta en el diseño de trajes de baño con su Colección Caribbean; tras el éxito obtenido con sus dos anteriores propuestas en el mundo empresarial de la moda; ahora se atrevió con una línea para lucir en la playa.
Hace más de un año, la animadora Bianca Rosales; conocida en el mundo artístico como Bivi, demostró sus habilidades para el diseño; con sus colecciones de ropa For Love y Valentía.
En esta oportunidad, la también locutora vuelve a sorprender; con el lanzamiento de su colección de trajes de baño, al que bautizó como Caribbean; compuesta por diseños que se adaptan a los distintos tipos de cuerpo de las mujeres latinas.

Bañadores de una y dos piezas
Estos bañadores de una y dos piezas se encuentran disponibles en colores blanco, rojo y negro. El objetivo principal de la colección es resaltar las curvas de quienes lo vistan, siendo ideales para los días de disfrute soleado, teniendo además como características la elegancia y vanguardia que forman parte del sello Bianca Rosales.

Es importante resaltar que, con este lanzamiento, Rosales sigue en la labor social que viene desempeñando desde hace algún tiempo, que tiene como meta agregar granitos de arena para los venezolanos que más lo necesitan, pues parte de las ganancias obtenidas con esta colección está destinada a la fundación De la mano, encargada de ayudar a los niños de Turgua, estado Miranda.

Actualmente, Bianca continúa en las pantallas de Canal i de 9:00 de la mañana a 12:00 del mediodía en el magazine matutino Y qué hay de nuevo, desempeñando su rol de animadora; mientras que por las tardes la puedes sintonizar en la Zona musical por Circuito X 89.7 FM de 2:00 a 4:00 de la tarde.
Para saber más de Bianca Rosales puedes seguirla a través de las cuentas en Instagram @bivirosales y @storebiancarosales.
ACN/np
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Hombre & Mujer
Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
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