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Calidad de vida, primer mundo y tercermundismo

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Hacia el rescate - acn
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Calidad de vida, primer mundo y tercermundismo: Por Cora Páez de Topel.-  No es un término abstracto referente a la calidad de vida cuando lo expresamos, es más bien una condición social que se manifiesta en todos los aspectos de la vida diaria de las personas en los que denominamos países del primer mundo, en los que habita una tercera parte de la Humanidad, o por el contrario, países del tercermundismo poblado por las dos terceras partes de seres humanos que viven al margen del desarrollo en comunidades carentes de los recursos básicos,  pobreza no sólo material sino también mental y  espiritual.  Medir la calidad de vida por la dotación o falta de esos recursos  es indispensable:  el dinero, la vivienda, el trabajo, la luz, el agua, las comunicaciones, el transporte,  la seguridad.

El primer país del mundo desarrollado es Estados Unidos, no por ser un país capitalista sino por los avances sociales logrados a lo largo de su historia, ratificados a partir de la Independencia en la Constitución firmada el 17 de Septiembre de 1787 en el Congreso,  por el Presidente George Washington y los diputados de los doce estados  presentes, estableciendo que para formar una perfecta unión debe establecerse la Justicia, asegurar la tranquilidad doméstica, promover la defensa común, el bienestar general y asegurar las bendiciones de la Libertad.  En su totalidad, esos preceptos se respetan y la Constitución sigue vigente, sólo con algo más de veinte enmiendas.

En América del Norte, Canadá es también un país del primer mundo, con los avances sociales que disfrutan sus habitantes y una democracia bien representada.  Los países europeos han logrado igualmente alcanzar el desarrollo, después de haber pasado por tantas guerras y sufrimientos, pero la mayoría de sus habitantes son personas cultas, exigentes de sus derechos y cumplidoras de sus deberes, so pena de ser penalizados por el Estado  encargado de administrar justicia.  En los países nórdicos: Dinamarca, Noruega, Suecia y Finlandia el bienestar se manifiesta en el alto grado de evolución social, respeto al ciudadano y servicios públicos eficientes.

Es particularmente en los países localizados en  África,  Asia  y América Latina en  donde las desigualdades sociales se hacen más evidentes, puesto que en esa parte del mundo no todos los habitantes tienen el mismo grado de desarrollo, evidenciándose los contrastes de una manera clara tanto en la infraestructura física como en la forma de vida de la   población, debido quizás a la corrupción de sus gobernantes y a las dictaduras que en pleno s. XXI siguen vigentes: militarismo, teocracia, comunismo,  por lo que el Estado de Derecho es débil,  impidiendo que los ciudadanos se expresen libremente para exigir sus derechos y en numerosas ocasiones faltando a sus deberes.

No se corresponde la antigüedad de esos países  con el grado de bienestar de su población.   Si bien hay progreso por una parte,  el atraso es generalizado, con los grandes cinturones de miseria que se extienden por las zonas más deprimidas.  La emigración de sus habitantes es numerosa, en busca de refugio en países del primer mundo, que en ocasiones los rechazan, como lo vemos actualmente en Mexico, Honduras, Nicaragua y Guatemala con la intención del presidente Donald Trump de levantar el muro fronterizo entre Estados Unidos y esos países para impedirles el libre acceso.  Lo vemos también en Europa cerrándole el paso a los refugiados de Sudán, Yemen, Libia, Irán,  Afghanistan  y otros países asiáticos y africanos sometidos a  dictaduras.

Lo vemos actualmente en Venezuela, país de grandes contrastes, encaminado en el siglo XX hacia el desarrollo, gracias a su riqueza petrolera y al establecimiento de la democracia, luego de sufrir dos dictaduras que fueron derrocadas, pero que lamentablemente a comienzos del s. XXI  cayó bajo el poder de un gobierno militarizado de corte comunista y dictatorial, lo que ha provocado el éxodo de 4 millones de venezolanos en busca de mayor calidad de vida.  La lucha no se detiene, en espera de retomar la senda del progreso material y espiritual  propio del primer mundo.

ACN/CPdT

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Vernet solicita expertos independientes para evaluar estructuras colapsadas en La Guaira

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Vernet La Guaira
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El ingeniero civil y expreso político Roberto Vernet presentó un balance técnico preliminar tras inspeccionar estructuras afectadas en el estado La Guaira.

El especialista advirtió sobre fallas de diseño evidentes y posibles deficiencias en la calidad de los materiales de construcción, solicitando la intervención inmediata de un equipo independiente de expertos en el lugar.

Como profesional en Ingeniería Civil, mención Estructuras, Vialidad y Suelo, Vernet explicó que las inspecciones visuales realizadas tanto en edificaciones colapsadas como en aquellas que permanecieron en pie revelan un patrón preocupante que vulnera las normas básicas de construcción venezolanas.

Entre los hallazgos más relevantes, el ingeniero destacó:

  • Fallas en columnas por falta de refuerzo: “Se observan fallas seguramente de columna por falta de estribo. Poco estribo y, además, con una cantidad de acero que seguramente no era la adecuada”, señaló.
  • Violación de la normativa sísmica (plantas bajas libres): Vernet identificó colapsos por cambios abruptos de rigidez en las plantas bajas. “Eso ya salió en la norma de 1967, que no se puede hacer”, recordó, aludiendo al riesgo de los llamados “pisos débiles”.
  • Licuefacción de suelos: El especialista constató casos en los que el terreno perdió firmeza, provocando que los edificios “cayeran como si se estuvieran desmayando”, quedando la estructura intacta pero inhabitable.

Uno de los aspectos más llamativos fue la vulnerabilidad asimétrica entre edificaciones gemelas. Vernet relató haber observado construcciones prácticamente idénticas, levantadas bajo condiciones aparentes similares, donde una se desplomó por completo mientras la otra permaneció en pie.

“Allí seguramente hay que analizar, porque puede haber fallas graves en la calidad de la construcción”, enfatizó.

Finalmente, el dirigente carabobeño hizo un llamado urgente a las autoridades y gremios profesionales:

“Todas estas cosas y muchísimas más tienen que ser analizadas por expertos en el sitio e inmediatamente”.

Para Vernet, determinar si el origen de las tragedias responde a la naturaleza, al diseño o a la corrupción en los materiales es vital para prevenir futuros desastres.

Con información de nota de prensa

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