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Boda Real y movida electoral presidencial

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Relaciones diplomáticas - acn
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Boda Real y movida electoral presidencial: Por M.aría Auxiliadora Dubuc P.– Al parecer este fin de semana será temático sin temor a equivocarnos. Seremos testigos en primer término de la gran Boda Real entre el Príncipe Harry y Meghan Markle, una boda que ha traído mucho de qué hablar, modernismo en la corona al poner en la palestra el tema del racismo y la discriminación por lo que las posiciones con relación a este enlace real, son encontradas, hay quien aprecian el evento y otros francamente lo detestan.

Y es que resulta que más allá del tema de fondo y lo impoluta que debe mantenerse la casa real y el tema de la sangre azul Londres se convierte en un verdadero caos en virtud del tema seguridad Mucha gente en la calle y a pesar que la ciudadanía está acostumbrada al devenir de la realeza sin embargo especialmente esta Boda ha resultado en extremo molestosa incomodando a todos en sus quehaceres mundanos.

En segundo término tenemos nuestro evento criollo aquí en Venezuela, donde no hay realeza, pues hay elecciones, por lo que es así como este fin y a pesar de los múltiples llamados del bloque de las fuerzas políticas y sociales de oposición a la abstención para no “convalidar el fraude”, llueve, truene o relampaguee, habrá un proceso de votación a través del cual Nicolas intentará relegitimarse para así permanecer en el cargo. Es difícil de entender esta posición dado que según apuntan los entendidos, el índice de abstención tiende a ser mayor al que obtendrá el candidato vencedor todo ello en virtud de la desconfianza en el sistema electoral.

En Inglaterra, actualmente la realidad es ruda, hay protestas por el alto índice de desempleo, la reducción del salario y el alto costo de las matrículas de estudio, mientras contradictoriamente los medios de comunicación muestran abiertamente el dispendio de dinero y lujos de la familia real, quienes al parecer viven en un mundo paralelo. En este orden mientras los ingleses hablan pestes de la familia real, que son unos mantenidos a punta de los impuestos que paga el pueblo, los medios de manera cómplice tapan de algún modo la crisis económica por la que atraviesa el país europeo aún cuando la clase trabajadora muestra su malestar ante los gastos millonarios de la celebración, como ejemplo de ello tenemos que nada más en seguridad el mismo asciende a la cuantiosa suma de 90 millones de dólares. Pero analizando la situación no todo es malo la verdad es que este tipo de boda cuento de hadas atrae a millones de personas que acuden a Inglaterra en calidad de turistas y de esta manera ayudan a impulsar y palear los pronlemas económicos que les aquejan.

Aqui en suelo criollo, resulta redundante ya hablar de la crisis por la que atravesamos, asfixiados como estamos, a la deriva y sin rumbo, el dispendio económico que involucra un proceso electoral de este tipo no tiene perdón de Dios, mientras los ciudadanos mueren de mengua en los hospitales por falta de insumos o en las calles al no tener como alimentarse. El sufrimiento del pueblo venezolano no puede compararse con ningún otro, resulta ya de dimensiones impresionantes e inimaginables para cualquiera que no viva aquí. La realidad es que aquí todos hablan mal del gobierno tal cual en Inglaterra, pero aquí no hay boda real que de algún modo alegra los corazones de algunos y que a pesar de los pesares trae consigo alguna cosa positiva para la ciudad, aquí en Venezuela lo que tenemos es un grupo de gente que pretende perpetuarse en el poder a costa de los que sea, sin escrúpulos avanzan.

Este fin de semana celebran en Londres, los venezolanos veremos la boda de ensueño por TV, bien tempranito, para luego despertar a nuestra cruda realidad: tendremos un montaje electoral que tendrá lugar en una atmósfera de desconfianza, desesperanza, desolación y profunda tristeza.

María Auxiliadora Dubuc P. – @mauxi1

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La extraña república de Subuso

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La extraña república de Subuso: Por Luis Fuenmayor Toro.- Alguien me decía que como le gustaría que Venezuela volviera a ser normal, mientras yo pensaba para mis adentros que, desde que tengo conciencia, nunca nuestro país ha sido completamente normal, lo que no significa que hoy, con el gobierno de Maduro, los límites del surrealismo, el absurdo, las contradicciones, la confusión, la manipulación, el engaño, hayan sido totalmente rebasados y por mucha distancia. Hoy el surrealismo es la norma y la normalidad es la excepción. Y esta máxima se aplica en primer lugar a la política, pero puede extenderse a todo lo demás.

Una píldora nada más de lo que digo, es la decisión del Gobierno de retirarle la inmunidad parlamentaria al diputado Requesens, lo cual hará a través de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC). Requesens es diputado de la inhabilitada por el Gobierno Asamblea Nacional (AN), razón por la cual su diputación está igualmente inhabilitada. Pero sus inhabilitadores han decidido despojarlo de una inmunidad, que no debería tener al estar inhabilitado. ¡Vaya coherencia! La AN, por su parte, exige la renuncia del Presidente a quien destituyó en una ocasión y acusó de abandono del cargo en otra, por lo que no existe como Primer Mandatario, pero hay que asegurarse pidiéndole que renuncie porque “de que vuelan, vuelan”.

Lo que vivimos actualmente en relación con el famoso atentado magnicida es para coger palco, pero sin saber si estamos en una comedia o una tragedia, aunque posiblemente estemos en el género mixto de tragicomedia, en la que el público asistente, los venezolanos de a pie, es quien paga los platos rotos. Y lo hace en una magnitud sin precedentes en las últimas seis décadas. Casi antes de producirse, ya el propio Maduro, al mejor estilo de Chávez, sabía quiénes eran los responsables: Juan Manuel Santos y Julio Borges, pues Requesens aparece después y no sabemos sus futuros acompañantes en esta lista gubernamental de sorpresas.

Los venezolanos, a fuerza de lecturas de Wikipedia y de consultas con amigos expertos en explosivos, muchos de ellos militares, los cuales no tenía idea de que fueran tan numerosos, han completado su técnico superior en la materia. Hoy sabemos más del C-4 que Padrino López, lo cual ya es decir mucho, pues el súper general, solamente con un vistazo que le dio a uno de los videos que por allí circula, supo inmediatamente que cada dron cargaba un kilo del explosivo. Ahora entiendo por qué no ha ocurrido la invasión gringa: deben estar muy temerosos ante las habilidades visuales de Padrino López para calcular cantidades, lo que nos da una ventaja estratégica gigantesca.

¡Imagínense! Padrino con unos binóculos sabrá cuántos aviones, cuántos misiles, cuántos paracaidistas caerán de los cielos; así como cuántos tanques y soldados penetrarán nuestras fronteras, las armas y municiones que traerán, los buques de guerra que amenazarán nuestras costas y puertos, de manera de tener listos a los valientes colectivos revolucionarios (pares venezolanos de los paramilitares colombianos), que destrozarán al enemigo en una guerra de X generación. Imagino a Valentín Santana exigiendo a sus muchachos que dejen, por ahora, de desvalijar al Instituto de Medicina Tropical de la UCV, actividad liberadora y justiciera en la que han puesto gran empeño, para enfrentar la invasión imperial. Pobre de nosotros y de país…

Un cierto número de los diputados de la AN, por su parte, y de los líderes de Primero Justicia, Vente Venezuela y Voluntad Popular, también saben, antes de realizar ninguna investigación, que el atentado es un “pote de humo” para distraer a la gente de la hiperinflación, las mega devaluaciones, la escasez hasta de efectivo, la ausencia de los servicios esenciales, la insalubridad, la miseria y la desesperanza. Al igual que Maduro poseen poderes ultra sensoriales: no hubo drones, fueron avioncitos de papel, la explosión fue de un tumbarrancho, Cilia se estaba riendo mientras cubrían a Maduro porque sabía que nada era cierto, aunque, digo yo, quizás fue porque las cubiertas le quedaban cortas y le dejaban los lados y la espalda descubierta; hasta se fijaron en el “paraguas blindado” que utilizaba para sí uno de los escoltas, más preocupado de él que del Presidente. ¡Todo un espectáculo!

Subuso, mientras tanto, a pesar de su optimismo y de ver siempre rosada la realidad, debió seguir pendiente de la pensión insuficiente, la medicina del hijo con fiebre, la diálisis del abuelo, el cáncer de mamá, el homicidio del tío que deja cinco huérfanos pequeños, la larga fila para comprar pan, la escasez de leche, la ausencia de busetas, el repuesto de la moto, el agua que tiene semanas que no llega, el apagón que le dañó la nevera, la basura que no recogen y nos tiene llenos de moscas, ratas y otros bichos. Pendiente de su triste vida, de su lamentable realidad, de lo increíble que parece que hayamos llegado a esto. ¿Y ésta es la mayor suma de felicidad posible que nos ofreció el comandante? Piensa con tristeza, pero no necesariamente con resignación.

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