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Todo sobre orgasmos múltiples y como tenerlos
Hay quien cree que los orgasmos múltiples son un mito, que no existen. Pero aquí te decimos todo lo que debes saber al respecto
Quizá una de las mayores ventajas de ser mujer sea la posibilidad de ser multiorgásmica. ¿Multi qué? O sea, tener la capacidad de tener un clímax varias veces durante la misma sesión de actividad sexual, intercalada o no con períodos refractarios.
Y aunque el multiorgasmo femenino es considerado por muchos como una experiencia extraordinaria que debe ser vivida, al menos una vez en la vida, es correcto recordar que a muchas mujeres les cuesta llegar —o nunca han tenido— un verdadero orgasmo.
¿Conoce sobre los orgasmos múltiples y cómo tenerlos?
Pero hoy nos ocuparemos del primer caso. Empecemos por el principio: el orgasmo femenino es la respuesta fisiológica a la excitación sexual, en su fase máxima. Fisiológicamente, da como resultado contracciones rítmicas e involuntarias de los músculos vaginales.
Para alcanzarlo, una mujer pasa por fases de excitación hasta alcanzar un umbral en el que el orgasmo es posible. Para algunas, si la excitación se mantiene y la estimulación se ajusta de forma precisa, esta fase de meseta puede durar un tiempo. Es durante este periodo de estancamiento en el que algunas mujeres dicen que experimentan varios orgasmos.

¿Todas las mujeres pueden tenerlos?
Según unos datos de un estudio revelados por la revista The Archives of Sexual Behavior, de 800 mujeres universitarias encuestadas solo el 43% confirmó haber tenido orgasmos múltiples.
Los sexólogos aseguran que todas las mujeres son capaces de experimentar varios orgasmos en un solo encuentro sexual, pero confirman que a algunas les lleva más tiempo y es porque muchas veces no se conocen.
Cómo tener orgasmos múltiples
Hay muchos factores que contribuyen a la probabilidad de que alguien tenga un orgasmo múltiple. “Cuanto más excitado está alguien, más probabilidades hay de tener orgasmos múltiples. Esto se debe a que la excitación provoca un mayor flujo de sangre a los genitales y hace que las zonas erógenas sean más sensibles”, explica la Dra. Claire Morrison, de MedExpress, en una entrevista a Cosmopolitan. “También es más probable que la persona no esté estresada o cansada.
Lo cierto es que no existe un método universal para conseguir multiorgasmos. “Las mujeres que los experimentan generalmente conocen bien su cuerpo. La experiencia sexual y la edad también pueden desempeñar un papel importante”, aseguran los expertos.
Sin embargo te damos algunas pautas que te ayudarán a lograrlo.
Para poder llegar al orgasmo hay distintos factores que intervienen que son claves, uno de ellos es una correcta estimulación en el juego previo al coito. Para poder potenciar el placer y obtener más de un orgasmo lo mejor es excitarse mucho hasta rozar el placer máximo. Esos altibajos son tus mejores aliados.
Los ejercicios pélvicos previos contribuyen a tener orgasmos múltiples.
El piso o suelo pélvico es el conjunto de músculos compuesto por vejiga, vagina, útero y recto. Tener un mayor control sobre tu cuerpo facilita llegar al orgasmo y eso incluye esas áreas. Se puede conseguir con ejercicios de Kegel (contracción del músculo pubocoxígeo). Tener esa zona del cuerpo tonificada hace que se bombee más sangre hacia la pelvis y que las contracciones de ésta sean más fuertes e intensas.
La coordinación con tu compañero es fundamental para experimentar orgasmos múltiples.
Pero sobre todo, conócete lo suficiente como para saber cuáles son los detalles que te ayudan a llegar al orgasmo y estimúlalos una vez te des cuenta que estás a punto de llegar al placer máximo, como rozar el clítoris, la respiración o cierto ángulo en la penetración.
ACN/MiamiDiario/Mujer Hoy
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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
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