Conéctese con nosotros

Opinión

Terrorismo de Estado contra merideños ejemplares

Publicado

el

Compartir

Terrorismo de estado contra merideños ejemplares: Por José Luis Centeno S.- Las Unidades de Batalla Bolívar – Chávez (UBCh) se han sumado al uso de métodos ilegítimos orientados a producir miedo o terror ante el creciente descontento de nuestras comunidades. Terrorismo de Estado, denominan a esas medidas coactivas prohibidas por el ordenamiento jurídico con las que llevaron a la cárcel al joven profesional Mario José Mora Briceño.

Mario, nacido y criado en Mérida, es el mayor de cuatro hermanos. Cumplió 29 años de edad tras las rejas, apartado de su hogar, donde ha sido responsable de sus hermanos, del colegio, de la comida, de todo, cuando su madre, Ingrid Briceño, se ausentaba para atender a sus padres en Trujillo.

“Él es mi guerrero, ha enfrentado muchas dificultades, ha trabajado de taxista, como obrero, arreglando aires acondicionados, le ha tocado duro para estudiar, pero siempre ha sido muy responsable, no la ha tenido fácil en la vida, y eso lo ha llevado a ser un guerrero. A la hora de tomar decisiones, consulto con él, como cuando teníamos que operar del corazón a uno de sus hermanos pequeños y estábamos muy angustiados”, comenta Ingrid.

Estudió Educación Física en la ULA y trabaja como Profesor de esa especialidad en el Taller de Educación Laboral Especial (TELE) “José de los Santos Marquina”. Su pasión, jugar futbol, desde pequeño, integra el Arenal Futbol Club y entrenaba niños en la comunidad, quienes al verlo lo saludan con algarabía. Milita en el partido Voluntad Popular y es el Coordinador Político de la Parroquia Arias del municipio capital del Estado Mérida.

“Mis hijos eran muy pequeños cuando en el centro de votación de aquí, yo les decía: miren se sientan afuera con un papelito y van anotando los votantes que van entrando, de allí viene su vena política, acompañándome a mí, yo me encargaba de la logística, María Elena, la mamá de Antonio Altuve, era la del padrón electoral, y el profesor Uvencio, el papá de Antonio, cumplía con el transporte, éramos un grupo de aquí de la comunidad”.

A Mario y Antonio, ambos raptados y agredidos por miembros de una UBCH, recluidos en el Retén del Comando de la Policía de Glorias Patrias, los une un lazo mayor que el activismo político, tan fuerte como el sentimiento religioso que comparten.

“Mario y sus hermanos le piden la bendición a la profe María Elena como si fuera su mamá, igual Antonio y su hermana a mí, no es casual que los hayan metidos presos, porque ellos son como hermanos, desde siempre nos tratamos como familia, toda la vida hemos sido muy solidarios. En estas circunstancias más, ella -María Elena- me dice: ¡qué difícil nuestra situación!, pero la estamos llevando la una con la otra”.

La noche del viernes 8 de marzo de 2019, a eso de las 10 de la noche, cuando los apagones eléctricos en Venezuela, que comenzaron el día anterior, se hicieron sentir con mayor crudeza, Mario y Antonio acompañados de muchos vecinos salieron a protestar donde viven, en el sector El Arenal de la Parroquia Arias del Municipio Libertador del Estado Mérida.

“Fue la UBCH la que hizo la detención, ellos no fueron llevados a la caseta policial, fueron llevados al módulo de la UBCH, a pesar de que en toda la entrada de la comunidad existe una casilla policial. Ahí fueron encerrados, golpeados, amenazados. Eran seis personas, entre ellos dos menores de edad, y dejaron solamente a Mario y Antonio, a los demás los soltaron en la madrugada del 9”.

Destacó Ingrid, para proseguir un relato de abusos que se inscriben en la escalada de violencia incitada por quienes dicen luchar por la paz.

“Los dos agentes policiales que estaban allí, una femenina y un masculino, ni se metieron a defender a los muchachos, ni se metieron a defendernos a nosotros cuando nos golpearon, pero sí hicieron todo el procedimiento enmarañado para trasladarlos a las 5 de la mañana en el carro del Jefe de la UBCH a la policía”.

El 8 de marzo del presente año fue doloroso para Mario y su familia, igual que el 8 de marzo de 2018 por el ACV que sufrió su abuela, luego murió su abuelo, nada comparable con el pánico creado en torno a ellos por la UBCH.Ingrid Briceño, golpeada por el Jefe de la UBCH denunció el hecho sin lograr la debida atención del Ministerio Público, y sus hijos no pudieron volver a clases, tienen un régimen especial de estudios en la casa, por estar bajo amenaza de ataques si salen a la calle.

En su presentación ante el Tribunal de Control se presentaron muchas de sus amistades, compañeros de estudio y trabajo, alumnos, una niña especial insistió en verlo y lo permitieron, “la niña anhelaba salir del circuito de la mano con el profesor libre”. Luego un grupo de sus alumnos, “muchachos con necesidades especiales”, llegaron a su casa con sus representantes,“preguntaron, ¿dónde está el profe? ¿Cómo una persona puede rodearse de tanto cariño? No es una persona mala”.

Con un estimulante mensaje se despidió la mamá de Mario, “hay que tener fortaleza y no dejarlos solos, no olvidarlos, por supuesto hay que tener mucha fe, porque nosotros sabemos lo que tenemos en casa, nosotros sabemos que esta gente está presa inocentemente, simplemente por pensar diferente, por actuar diferente, por no aceptar esta gran crisis de hambre, de miseria, que vivimos”.

ACN/[email protected] – @jolcesal

No deje de leer: Daniel un sicario adolescente (Cuento)

Opinión

​Redes que enredan: La miseria del ‘like’ sobre la tragedia venezolana

Publicado

el

​Redes que enredan
Compartir

Por: Luis Junior Vivas

​En medio de la angustia y el dolor que provocan la reciente tragedia vivida en Venezuela por los terremltos del 24 de Junio, ha quedado al descubierto una de las facetas más oscuras de la era digital: la mercantilización del sufrimiento. Mientras rescatistas, voluntarios y comunidades enteras se debaten entre los escombros, las pérdidas materiales y el duelo para salvar vidas, un grupo de creadores de contenido, influencers y supuestos comunicadores han decidido convertir la desgracia en su próximo contenido viral.

Bajo el lema implícito de «todo vale por un clic», las redes sociales se han inundado de videos dramatizados, imágenes explícitas descontextualizadas e incluso burlas veladas que rozan la crueldad. No hay intención de ayudar, no hay centros de acopio en sus biografías, ni canales de apoyo real; solo hay una búsqueda frenética de engagement a costa del dolor ajeno.

​El problema va más allá de la falta de empatía. Al actuar de mala fe para figurar en los algoritmos, estos personajes no solo muestran una total indolencia y falta de humanidad, sino que se convierten en un obstáculo para las labores de emergencia.

​Al difundir contenidos sin verificar:

​Obstruyen los canales oficiales: Entorpecen la logística de rescate al viralizar alarmas falsas o solicitudes de ayuda obsoletas.

​Generan pánico innecesario: Juegan con la salud mental de quienes están lejos esperando noticias de sus familiares.

Las plataformas digitales nacieron para conectarnos, pero hoy, en manos de la irresponsabilidad, son herramientas que deshumanizan.

El dolor de los venezolanos no puede seguir siendo el libreto de quienes buscan monetizar o inflar sus métricas. La libertad de expresión y el alcance de las redes sociales conllevan una responsabilidad ética que estos creadores han decidido ignorar deliberadamente.

Es hora de que la audiencia reaccione. La solución no solo pasa por la denuncia pública de estos actos de mala fe, sino por aplicar la sanción más efectiva en el entorno digital: el unfollow y el bloqueo. Dejemos de consumir el morbo travestido de información. En momentos de crisis, Venezuela necesita manos que ayuden, ojos que informen con rigor y corazones con verdadera humanidad; no pantallas que enredan, confunden y se alimentan de las lágrimas de un pueblo.

Abg. Luis Junior Vivas
Coordinador Regional de Activismo
Vente Carabobo

Continue Reading

Suscríbete a nuestro boletín

Publicidad

Carabobo

Publicidad

Sucesos

Facebook

Publicidad

Lo más leído