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Sexo con tu ex pareja trae grandes beneficios para la salud
En teoría, después de una separación, divorcio o ruptura sentimental; lo más conveniente es alejarse por completo de esa persona, sin embargo, científicos aseguran, después de un estudio y comprobación estadístico, que volver a la cama con tu ex pareja puede traer grandes beneficios para la salud.
Es preferible alejarse por completo de esa persona, después de una ruptura sentimental; ha sido tradicionalmente lo recomendado por las abuelas; ya que irse a la cama con tu ex pareja después de una separación, puede causar una fuerte depresión. Paradójicamente, unos científicos aseguran que hacerlo ofrece grandes beneficios psicosomáticos.

Acabe con el despecho volviendo a intentar sexo con tu ex pareja
Un estudio realizado por la Universidad Estatal Wayne, ubicado en Detroit, concluye que hacer el amor con tu ex pareja ayuda aliviar con mayor rapidez las heridas emocionales que produce el despecho.
Para concluir con esta aseveración, contaron con la participación de dos grupos; haciendo un sondeo, uno de 113 adultos que habían terminado recientemente, lo intentaron pero no lo lograron. Mientras que un segundo grupo de 372 personas, sí consiguieron tener encuentro íntimo, por lo que viven ahora mucho más felices.

Participantes más felices después de interrumpir una ruptura
Todos los participantes de los grupos estudiados, respondieron varias encuestas sobre su estado emocional durante los meses posteriores a la ruptura y los investigadores descubrieron que las personas que dormían con sus ex no estaban angustiadas.

Las citas íntimas posteriores al fin de sus relaciones amorosas en realidad los hacían sentir más positivos sobre sus vidas, revelan distintos portales especializados. ¡Olvida la ruptura y disfruta de los grandes beneficios de tener sexo con tu ex pareja!
ACN/fm
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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
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