Hombre & Mujer
¡Sal de la rutina! Enciende la llama de la pasión con estos juegos eróticos
A veces no basta con mantener una vida sexual activa en pareja, sino que ésta también sea variada y estimulante. Para lograrlo se pueden introducir cambios al practicar sexo, a través de excitantes juegos eróticos que cambien la rutina.
Disfrutar de los momentos íntimos y de la sexualidad con la pareja es sinónimo de bienestar y salud tanto de uno mismo como de la relación.
Y es que no hay mayor placer que el sexo, especialmente cuando nuestra pareja nos llena y nos hace sentir como que somos la persona más afortunada de este mundo por estar a su lado.
Pues, el sexo es para disfrutarlo, y existen una serie de juegos que pueden ayudarte a intensificar los sentimientos de confianza y unidad con tu enamorado o enamorada, además de convertir esos momentos íntimos en situaciones muy eróticas.
Juegos eróticos en pareja para mejorar la relación
Una buena manera de mejorar la calidad del sexo en la pareja es hacer uso de los juegos eróticos que pueden estimular las sensaciones placenteras y aumentar la pasión.
El detenido
El juego del detenido es un juego que provoca una situación muy excitante para muchas personas, pues un miembro de la pareja queda a merced de la otra persona, que le inmoviliza. El juego consiste en que uno de los enamorados esposa al otro para que se convierta en su esclavo.
De esta manera, se practicar el acto sexual sin que uno de los dos miembros pueda controlarlo. En estos casos, el detenido no tiene derecho a un abogado, pero seguramente no le importe que sus derechos sean vulnerados. Sin duda, el juego del detenido provoca una situación muy erótica y provocativa.

El ciego
El ciego es otro de esos juegos eróticos que estimulan los sentidos. Es ideal si se combina con el anterior, pues puede ser muy estimulante perder el control y además no poder ver, pues da rienda suelta a la imaginación. Eso sí, para llevar a cabo este juego junto con el anterior, es necesario tener confianza con la otra persona. Para jugar a este juego erótico, uno de los dos debe vendarse los ojos y el otro estimularle lentamente.

Temperatura
Aún es más estimulante si al prisionero y al ciego le unimos el juego de la temperatura, que consiste en coger hielo o una bebida caliente e impregnarse la boca con éstos, que tienen diferentes temperaturas. Por ejemplo, es posible coger el hielo, y cuando la lengua este fría, pasarla por el cuerpo de la pareja. Ahora bien, también es posible pasar el hielo directamente sobre ésta, pero no es recomendable hacer lo mismo con la bebida caliente. Este cambio de temperatura puede causar sensaciones muy eróticas.

Elige una carta
Un juego muy estimulante y provocativo es el de elegir una carta. Consiste en hacer cartas de papel en las que cada una de ellas tenga un motivo o acción a realizar. Por ejemplo, una puede llevar escrita striptease, otra sexo oral y otra masaje. Cada uno de la pareja debe coger una carta y hacer lo que pone en ésta. Por ejemplo, si la carta dice sexo oral, la persona que ha cogido la carta debe darle placer a su pareja.
Body Painting
El Body Painting consiste en pintarse el cuerpo el uno al otro, lo que hace que los miembros de la pareja pasen momentos divertidos. El objetivo en este caso no es el de crear obras de arte sobre el cuerpo, sino que el momento de diversión, el estar los dos desnudos y las sensaciones que pueden emerger de pintarse el cuerpo pueden ser realmente provocativas y eróticas.
La explosión
Este juego os hará explotar de placer a ti y a tu pareja. Su funcionamiento es simple. Se pone una alarma y se decide el tiempo en el que no es posible la penetración (por ejemplo, durante 15 minutos). En este tiempo está permitido todo excepto penetrar a la pareja. Ahora bien, en el momento en el que la alarma suene, se producirá una explosión de placer.
Adivina qué he tomado
Este juego erótico es divertido y, además, muy delicioso. Uno de los miembros de la pareja debe taparse los ojos y el otro consumir una serie de alimentos o bebidas. Por ejemplo, licores, frutas, chocolate… Luego debe besar con pasión a la pareja, y ésta debe adivinar qué alimentos ha consumido su enamorado o enamorada. Si no lo acierta, le toca dar placer al otro miembro de la relación.
Strip Poker
Uno de los juegos eróticos más populares que existen es el Strip Poker. Consiste en jugar al poker pero sin dinero. Cuando uno pierde, debe quitarse una prenda de ropa hasta quedar completamente desnudo.

Twister desnudo
Otro juego clásico es el Twister, que es un juego infantil en el que los participantes muestras su habilidad colocando sus pies y manos sobre los colores. Se logran posturas realmente extrañas. Para añadirle un toque erótico, simplemente hay que desnudarse y jugar.
Disfraces y roles
¿Quién no ha fantaseado ninguna vez hacer el amor con un bombero o con una colegiala? Pues gracias a los disfraces es posible hacer realidad estas fantasías. Eso sí, lo importante no es solamente el disfraz, sino el rol que va asociado a éste. Con este juego se pueden vivir momentos realmente pasionales y eróticos.

La linterna
Como su nombre indica, este juego consiste en tener una linterna y saberla usar correctamente. Una vez los dos miembros de la pareja se encuentran en la habitación, se colocan en la cama y apagan las luces. Entonces uno de los dos utiliza la linterna mientras el otro se queda inmóvil en la cama. El de la linterna ilumina las partes específicas del cuerpo y las estimula.
El dulce
Si te gustan los alimentos dulces como el chocolate y el helado, tienes la excusa perfecta para combinarlos con el sexo. Para llevar a cabo este juego solamente es necesario untar a la pareja con chocolate o helado y, sin usar las manos, debes pasar la lengua por el cuerpo de la de tu enamorado o enamorada para limpiarlo a la vez que le das placer y le pones a mil. Un juego muy dulce, delicioso y erótico.

ACN/ Núcleo Noticias
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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
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