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Descubren malware que infecta teléfonos con WhatsApp

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El software malicioso (malware), pudo penetrar en los teléfonos solo a través de llamadas perdidas, a través de la función de llamadas de voz de la aplicación.
Foto: Getty.
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El software espía creado por un «actor cibernético avanzado», infectó múltiples teléfonos móviles a través del popular programa de comunicaciones WhatsApp, sin ninguna intervención del usuario, solamente a través de llamadas de voz dentro de la aplicación, dijo la compañía.

El medio digital Financial Times, identificó al actor cibernético como el Grupo de NSO de Israel. Un portavoz de WhatsApp dijo más tarde que «ciertamente no estamos refutando ninguna de las coberturas que se han visto», refiriéndose a lo publicado por los medios.

El software malicioso (malware), pudo penetrar en los teléfonos solo a través de llamadas perdidas, a través de la función de llamadas de voz de la aplicación, dijo el portavoz de la filial de Facebook el lunes por la noche.

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Todos los teléfonos con WhatsApp pueden infectarse

Un número desconocido de teléfonos móviles, fue infectado con el malware, el cual la compañía dijo haber descubierto a principios de mayo, según informó el portavoz, que no estaba autorizado para citar su nombre.

John Scott-Railton, un investigador del Citizen Lab, dijo que el hackeo es «una vulnerabilidad muy aterradora».

«No hay nada que un usuario pueda haber hecho aquí, a menos que no tenga la aplicación», dijo Scott-Railton, asumiendo que potencialmente todos los teléfonos con WhatsApp pueden infectarse si no instalan la actualización recientemente publicada; la cual incluye un “parche” contra esta vulnerabilidad.

Declaraciones de WhatsApp

El portavoz de WhatsApp, dijo que el ataque tenía «todas las características de una empresa privada que se sabe que trabaja con los gobiernos; para entregar software espía que tiene la capacidad de hacerse cargo de los sistemas operativos de los teléfonos móviles».

El portavoz dijo que WhatsApp, que tiene más de 1500 millones de usuarios, se contactó de inmediato con Citizen Lab y grupos de derechos humanos; solucionó el problema rápidamente y lanzó un parche.

Así mismo, dijo que WhatsApp también proporcionó información a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley de EE. UU. Para ayudarlos en su investigación.

El portavoz indicó, que la falla se descubrió cuando «nuestro equipo estaba realizando algunas mejoras de seguridad adicionales a nuestras llamadas de voz».

“Los ingenieros encontraron que las personas afectadas por la infección podrían recibir una o dos llamadas; de un número que no les resulta familiar. En el proceso de llamada, este código se envía».

«Estamos profundamente preocupados por el abuso de tales capacidades», dijo WhatsApp en una declaración oficial.

Los presuntos implicados

Los portavoces del Grupo NSO, no respondieron de inmediato a un correo electrónico que les envió Associated Press; en busca de sus comentarios al respecto.

La revelación se suma a las preguntas sobre el alcance del potente software espía de la compañía israelí, que puede secuestrar los teléfonos inteligentes; controlar sus cámaras y convertirlos efectivamente en dispositivos de vigilancia de bolsillo.

El spyware de la NSO, se ha encontrado repetidamente desplegado para hackear a periodistas, abogados, defensores de los derechos humanos y disidentes. En particular, el software espía estuvo implicado en el espantoso asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi; quien fue desmembrado en el consulado saudí en Estambul el año pasado y cuyo cuerpo nunca se ha encontrado.

Varios presuntos objetivos del software espía, incluido un amigo cercano de Khashoggi y varias figuras de la sociedad civil mexicana; están demandando a NSO en un tribunal israelí por la piratería informática.

ACN/Time.com/AP

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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad

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patinaje de velocidad
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En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras. 

Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar. 

Qué hace inolvidable un final de sprint

Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.

Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:

  • Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
  • Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
  • Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
  • Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
  • Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
  • Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.

Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.

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