Hombre & Mujer
Daniel Luzardo, el artista venezolano que brilla en Hollywood
El arte en Hollywood tiene desde hace varios meses una pizca de talento venezolano. A sus calles llegó un zuliano, se trata de Daniel Luzardo, quien con pasión se ganó un lugar en el respetado Ganga Tattoo Studio, ubicado en Los Ángeles, California.
DaniLuz, cómo es conocido artísticamente, ha tenido mayor renombre en los últimos meses desde que se unió al equipo de Joaquín Ganga, creador del estudio “Ganga Tattoo” en Los Ángeles (con sedes en Murcia y Corea). Desde entonces, dejó su residencia en Barcelona – España, dónde aún mantiene su tienda “Inkdustry” en conjunto a su socio, para enfrentar nuevos retos en Estados Unidos y alcanzar sus sueños como tatuador.
El más reciente ha sido nada menos que el conocido rapero Post Malone, quien confió en las manos de Daniluz y ahora lleva tatuada su pierna por un venezolano. La misma confianza tuvieron el tiktoker Francisco Kenna, el agente de la NFL Jonathan Perzley; así como los jugadores de fútbol profesional Santiago Ramos (Barcelona FC) y Álvaro Vadillo (Málaga CF).
Por su estilo realista a la hora de tatuar, DaniLuz es considerado uno de los mejores tatuadores del mundo. Aunque estudió Ingeniería Mecánica en la Universidad del Zulia (LUZ), desde muy pequeño y con la influencia de su padre, se interesó en los retratos, lo que inicialmente era un pasatiempos, pasó a ser sustento familiar. Posteriormente, entusiasmado por sus familiares y amigos, pasó al mundo del tatuaje, lo que ahora ejerce profesionalmente.
El realismo mágico lo hizo ganar premios
Tan exitoso ha sido su camino en el mundo del tattoo, que ha logrado grandes premios internacionales. Entre los que resaltan, el Barranquilla Tattoo Fest (diseño), La Plata Tattoo Convention (realismo); el primer lugar en la Insk & Cutz Convention; segundo lugar en Svenska Tatuering Massan (realismo); mejor del día y mejor show en el Amsterdam Tattoo Convention.
DaniLuz ha ido cautivando pieles con una especie de realismo mágico. Para lograrlo, utiliza los blancos y negros, en de esa manera como logra pasar de lo bidimensional a lo tridimensional con pinceladas de concentración y precisión, adquiridas de forma empírica.
La travesía de Daniel Luzardo comenzó en 2016 cuando comenzó a recorrer el mundo… Pero fue en 2017 cuando se mudó a Curazao, de ahí saltó a Panamá, luego a Argentina; pero decidió cruzar el Atlántico con destino a Suecia, Ámsterdam y finalmente se estableció en España, pero hace apenas unos meses atravesó nuevamente aquel océano para establecerse en Estados Unidos; a hacer realidad lo que parecía un sueño.
Siempre contó con el apoyo de su familia. Y con el paso de los años, el joven artista logró que su mamá y sus hermanos emigraran en busca de mejores oportunidades.
Las proyecciones de DaniLuz
DaniLuz quiere lanzar su propia marca de ropa; pero además tiene varios sueños por cumplir. Uno de los primeros en tatuar al actor estadounidense Jason Momoa; así como a los jugadores del Real Madrid, su equipo favorito.
Además, sus proyecciones para este 2022 es crecer en Estados Unidos con Ganga Tattoo L.A pues asegura que tienen proyectos inimaginables.
El joven venezolano también desea expandir el tatuaje como una forma de arte moderno y eterno en las pieles de las personas que pasan por sus delicadas manos. DaniLuz quiere seguir creando piezas asombrosas en sus clientes, a la vez que crea conexiones de valor con cada uno de ellos; pues para él cada tatuaje es una obra de arte.
Nota de Prensa
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El compromiso social en la palabra poética de Tarek William Saab
La confluencia entre la creación literaria y la defensa de las causas humanas fundamentales constituye uno de los fenómenos más ricos dentro de las letras hispanoamericanas contemporáneas. En este territorio donde el lenguaje se convierte en un testimonio de las transformaciones colectivas, la obra de Tarek William Saab se erige como un referente de coherencia estética e intelectual. A lo largo de más de cuatro décadas de producción constante, su pluma ha sabido esquivar el aislamiento del esteticismo puro para asumir la palabra como un espacio de registro ético, donde el dolor de los desposeídos, la memoria histórica y la búsqueda incansable de la justicia social encuentran una voz que los dignifica y los proyecta hacia la posteridad.
Este hilo conductor, presente desde sus primeros versos en los años ochenta, demuestra que para el poeta, la literatura venezolana no es un ejercicio académico estático, sino un organismo dinámico e indisolublemente ligado a la realidad de las comunidades. Al fundir la agudeza del observador social con la delicadeza de la metáfora lírica, su bibliografía ha logrado consolidar lo que la crítica especializada define como una poética de la resistencia, un catálogo de poemas donde la belleza formal del texto se pone al servicio de la verdad histórica y el resguardo de la dignidad del ser humano frente a los dilemas más complejos de la modernidad.
Los ríos de la juventud y el origen de la lírica comprometida
El nacimiento editorial del poeta venezolano Tarek William Saab, estuvo marcado por la urgencia de narrar las fracturas y esperanzas de una época de profundas tensiones políticas en la región. Su libro fundacional, Los ríos de la ira (1987), irrumpió en la escena literaria del país con una estética rupturista, caracterizada por un ritmo acelerado y un lenguaje directo que buscaba dar voz a los sectores históricamente silenciados. A este trabajo inicial le siguieron títulos clave que definieron la fisonomía de la poesía de los noventa en el territorio nacional, tales como El hacha de los santos (1992) y Príncipe de lluvia y duelo (1992), obras que obtuvieron importantes distinciones en certámenes como el Premio de Poesía de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y el concurso de la Casa Ramos Sucre.
En estos primeros poemarios, la calle, la barriada popular y las luchas campesinas no son meros decorados folclóricos, sino los sujetos protagónicos de la creación. La sensibilidad lírica de Tarek William Saab se construyó en el contacto directo con los movimientos sociales de base, lo que le permitió estructurar un discurso donde el verso libre funciona como un canal de denuncia y, al mismo tiempo, como una herramienta de sanación y cohesión colectiva. Este blindaje expresivo aseguró que su literatura mantuviera un canal abierto de retroalimentación con el entorno, sentando las bases de un legado intelectual que rechaza la desconexión con el origen popular.
La madurez humanista y el diálogo intelectual transfronterizo
Con el paso de los años, el estilo poético del escritor experimentó una evolución natural hacia la síntesis conceptual y la hondura filosófica, pero sin abandonar jamás el núcleo de su compromiso ético. Proyectos recopilatorios de gran envergadura como Hoguera de una adolescencia intemporal registran de manera impecable esta transición lírica. Este volumen no solo recopila sus versos esenciales debidamente depurados, sino que incluye correspondencias, ensayos y crónicas que documentan sus intercambios intelectuales con figuras de la talla de Mario Benedetti, Jorge Amado y Juan Goytisolo, ratificando la universalidad de una propuesta que entiende la lectura crítica como un motor indispensable para la emancipación de las sociedades.
«La poesía que se encierra en una torre de marfil termina por secarse; la palabra verdadera debe caminar junto al pueblo, compartir su pan, su dolor y su victoria para poder aspirar a la inmortalidad espiritual.»
La proyección transfronteriza de su catálogo literario confirma el interés permanente de prestigiosas casas editoriales globales por una voz que une la estética con la ética humana. Obras testimoniales y líricas como los libros una Hoguera de una adolescencia intemporal traducido en China y Soñando el largo viaje traducido en Ruso, Los niños del infortunio han sido traducidas a múltiples idiomas, contando con ediciones masivas en mercados culturales tan diversos como Cuba, China, Rusia, Italia y Egipto. Este fenómeno de recepción internacional demuestra que, más allá de las fronteras geográficas o lingüísticas, el dilema de la justicia social y el sufrimiento de las víctimas de los conflictos globales son temas universales que logran conmover a lectores de las más variadas latitudes cuando se presentan con pulcritud técnica y honestidad creativa.
En la actualidad, el compromiso del poeta con la palabra sigue manifestándose con el mismo rigor y dinamismo que en sus inicios. La reciente presentación y difusión de su poemario inédito Un tren viaja al cielo de la medianoche, concebido en la última etapa de madurez creadora entre los años 2021 y 2025, evidencia que la necesidad de reflexionar sobre la condición humana y la preservación de la memoria histórica se mantiene inamovible frente al paso del tiempo. Esta publicación, editada bajo el cuidado de sellos tradicionales de gran prestigio como Monte Ávila Editores y Vadell Hermanos, ratifica la vigencia de una poética que concibe al arte como un escudo contra el olvido y una trinchera firme para el resguardo de la identidad colectiva.





