Hombre & Mujer
Caracas de cumpleaños y paradojas
Caracas, la otrora “ciudad de los techos rojos” y capital de Venezuela celebra 451 años de su fundación. La efeméride recuerda al conquistador Diego de Losada; quien en 1567 ordenó su edificación, Santiago de León de Caracas la bautizó. La sultana de El Ávila ha sido la cuna de personajes insignes como el Libertador Simón Bolívar.
Caracas ha sido una ciudad de contradicciones. Y es que al nombrarla, Losada reverenció al mismo tiempo a los indígenas que habitaban el valle; y a Santiago “el matamoros”, uno de los más grandes referentes de la conquista y la colonización; en la cultura europea, el nuevo mundo y la entrada de la supuesta civilización.
Homenajeada por grandes artistas, de la pintura, la música y el teatro; y cuna de personajes tan insignes como Simón Bolívar, Teresa Carreño o Simón Rodríguez; Caracas ha sido en multiples oportunidades; la capital latinoamericana de la lucha popular por la emancipación. Hoy, con casi tres millones de habitantes, mantiene en alto esa reputación, “de seguir el ejemplo que Caracas dio”.
El historiador Luis Pellicer apunta que; aunque se toma la fecha del 25 de julio de 1567 como punto de partida de la ciudad; la historia del valle es mucho más amplia; dado que la efeméride solo se refiere a su conquista y colonización por parte de los españoles; pero no toma en cuenta el largo devenir del valle habitado por pueblos indígenas; quienes hacían vida y civilización en este territorio.
Su himno la evoca la “ciudad primaveral; será por siempre orgullo del país, por su heroísmo y su valor. Y su pueblo será estandarte de honor”.

Celebrando a la “Sultana del Avila”
La alcaldía de Libertador preparó una agenda de actividades que se ha titulado “Caracas Insurgente, de Bolívar a Chávez”.
Y en este día de su cumpleaños, será la inauguración de la Novena Feria del Libro de Caracas, cita literaria que ya se ha convertido en tradición a propósito de estas fiestas.
Con presentaciones de libros, simposios, talleres, conciertos y expo venta de libros, la feria estará en el Parque Los Caobos hasta este domingo 29.
Igualmente habrá una copiosa programación en los teatros recuperados del casco central con montajes y recitales musicales. La Cinemateca Nacional en sus distintas salas también ofrece desde inicios de semana un ciclo con las películas que han rendido homenaje a la urbe, sultana del Waraira Repano.
Este miércoles se celebrará un concierto en el Centro Nacional de Acción Social por la Música, en Quebrada Honda, a cargo de la Banda Marcial Caracas bajo la batuta de Miguel Pineda, en el que sonarán piezas dedicadas a la ciudad de compositores como Billo Frómeta, Aldemaro Romero y Alfredo Sadel, entre otros.
La ciudad de esquinas y calles con historia está de cumpleaños
Residentes y visitantes están conectados con la ciudad tradicional y moderna, el emprendimiento familiar Te paseo y te cuento ha realizado recorridos guiados desde 2016
La capital lleva consigo algo más que los poderes públicos de un Estado. De una esquina a otra, también refleja su pasado. Basta conocer el origen del nombre de alguna iglesia, calle o avenida para descubrir la historia que guarda, esa que también habla sobre su gente y su idiosincrasia.
Caracas, la capital de Venezuela, cumple cada 25 de julio un nuevo aniversario, desde que en 1567 Diego de Lozada la fundó formalmente con el nombre de: Santiago de León de Caracas.
Después de 451 años, sus habitantes continúan enseñando a otros el origen de la ciudad que, en tiempos coloniales, era identificada por el compás del merengue caraqueño y el olor del café tostado.
La historia de Caracas es un paseo
Sofía Selgrad no oculta su sonrisa cuando habla sobre Caracas. No solo sabe fechas y nombres, sino que relata con entusiasmo hechos históricos, así como las leyendas que narraron nuestros antepasados. Ella es cofundadora, junto con Rodrigo Capriles y Augustina Ríos, de Te paseo y te cuento, un emprendimiento familiar.
Como Selgrad define esta iniciativa, que inició en 2016, “consiste en conectar, tanto a residentes como a visitantes, con la ciudad tradicional y moderna a través de experiencias guiadas en la ciudad”.
Para poder cumplir con su propósito, actualmente cuentan con 15 rutas en el oeste, centro y este de Caracas.
“Cada recorrido implica un estudio profundo del sitio que vamos a visitar. Hablamos con la gente de la comunidad, con la guardia patrimonial, consultamos mapas y vemos toda la zona”, expresó Selgrad desde el Museo Sacro, ubicado a unos metros de la Plaza Bolívar donde cientos de escenas marcaron la Independencia de Venezuela.
Aunque estudió Bioanálisis, los libros de historia se han convertido en sus consultas recurrentes porque, como lo asegura, mientras más estudia la ciudad, más se sorprende.
“Nosotros pensamos que contar la historia de la ciudad tiene un poder, que empodera a la gente. Se genera arraigo y un vínculo emocional con el patrimonio. Y es la única manera en que nosotros podamos defender nuestra ciudad, conociéndola”, contó.
Mientras camina por el piso empedrado del Museo Sacro, continua explicando lo que observa. Selgrad dice que estar allí es “como estar en un túnel del tiempo”. Con su sombrero típico de la época colonial habla sobre personajes, esculturas y objetos religiosos. En algunas ocasiones, acude a su libro o al teléfono para precisar cualquier detalle.
A tan solo unos pasos, el vaivén de la gente no cesa entre la acelerada cotidianidad. Sin embargo, después de 451 años el pasado de Caracas sigue allí, mostrándose como un libro abierto para ser compartido y así saber de dónde venimos.
ACN/AVN/EN/diarios
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Hombre & Mujer
El compromiso social en la palabra poética de Tarek William Saab
La confluencia entre la creación literaria y la defensa de las causas humanas fundamentales constituye uno de los fenómenos más ricos dentro de las letras hispanoamericanas contemporáneas. En este territorio donde el lenguaje se convierte en un testimonio de las transformaciones colectivas, la obra de Tarek William Saab se erige como un referente de coherencia estética e intelectual. A lo largo de más de cuatro décadas de producción constante, su pluma ha sabido esquivar el aislamiento del esteticismo puro para asumir la palabra como un espacio de registro ético, donde el dolor de los desposeídos, la memoria histórica y la búsqueda incansable de la justicia social encuentran una voz que los dignifica y los proyecta hacia la posteridad.
Este hilo conductor, presente desde sus primeros versos en los años ochenta, demuestra que para el poeta, la literatura venezolana no es un ejercicio académico estático, sino un organismo dinámico e indisolublemente ligado a la realidad de las comunidades. Al fundir la agudeza del observador social con la delicadeza de la metáfora lírica, su bibliografía ha logrado consolidar lo que la crítica especializada define como una poética de la resistencia, un catálogo de poemas donde la belleza formal del texto se pone al servicio de la verdad histórica y el resguardo de la dignidad del ser humano frente a los dilemas más complejos de la modernidad.
Los ríos de la juventud y el origen de la lírica comprometida
El nacimiento editorial del poeta venezolano Tarek William Saab, estuvo marcado por la urgencia de narrar las fracturas y esperanzas de una época de profundas tensiones políticas en la región. Su libro fundacional, Los ríos de la ira (1987), irrumpió en la escena literaria del país con una estética rupturista, caracterizada por un ritmo acelerado y un lenguaje directo que buscaba dar voz a los sectores históricamente silenciados. A este trabajo inicial le siguieron títulos clave que definieron la fisonomía de la poesía de los noventa en el territorio nacional, tales como El hacha de los santos (1992) y Príncipe de lluvia y duelo (1992), obras que obtuvieron importantes distinciones en certámenes como el Premio de Poesía de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y el concurso de la Casa Ramos Sucre.
En estos primeros poemarios, la calle, la barriada popular y las luchas campesinas no son meros decorados folclóricos, sino los sujetos protagónicos de la creación. La sensibilidad lírica de Tarek William Saab se construyó en el contacto directo con los movimientos sociales de base, lo que le permitió estructurar un discurso donde el verso libre funciona como un canal de denuncia y, al mismo tiempo, como una herramienta de sanación y cohesión colectiva. Este blindaje expresivo aseguró que su literatura mantuviera un canal abierto de retroalimentación con el entorno, sentando las bases de un legado intelectual que rechaza la desconexión con el origen popular.
La madurez humanista y el diálogo intelectual transfronterizo
Con el paso de los años, el estilo poético del escritor experimentó una evolución natural hacia la síntesis conceptual y la hondura filosófica, pero sin abandonar jamás el núcleo de su compromiso ético. Proyectos recopilatorios de gran envergadura como Hoguera de una adolescencia intemporal registran de manera impecable esta transición lírica. Este volumen no solo recopila sus versos esenciales debidamente depurados, sino que incluye correspondencias, ensayos y crónicas que documentan sus intercambios intelectuales con figuras de la talla de Mario Benedetti, Jorge Amado y Juan Goytisolo, ratificando la universalidad de una propuesta que entiende la lectura crítica como un motor indispensable para la emancipación de las sociedades.
«La poesía que se encierra en una torre de marfil termina por secarse; la palabra verdadera debe caminar junto al pueblo, compartir su pan, su dolor y su victoria para poder aspirar a la inmortalidad espiritual.»
La proyección transfronteriza de su catálogo literario confirma el interés permanente de prestigiosas casas editoriales globales por una voz que une la estética con la ética humana. Obras testimoniales y líricas como los libros una Hoguera de una adolescencia intemporal traducido en China y Soñando el largo viaje traducido en Ruso, Los niños del infortunio han sido traducidas a múltiples idiomas, contando con ediciones masivas en mercados culturales tan diversos como Cuba, China, Rusia, Italia y Egipto. Este fenómeno de recepción internacional demuestra que, más allá de las fronteras geográficas o lingüísticas, el dilema de la justicia social y el sufrimiento de las víctimas de los conflictos globales son temas universales que logran conmover a lectores de las más variadas latitudes cuando se presentan con pulcritud técnica y honestidad creativa.
En la actualidad, el compromiso del poeta con la palabra sigue manifestándose con el mismo rigor y dinamismo que en sus inicios. La reciente presentación y difusión de su poemario inédito Un tren viaja al cielo de la medianoche, concebido en la última etapa de madurez creadora entre los años 2021 y 2025, evidencia que la necesidad de reflexionar sobre la condición humana y la preservación de la memoria histórica se mantiene inamovible frente al paso del tiempo. Esta publicación, editada bajo el cuidado de sellos tradicionales de gran prestigio como Monte Ávila Editores y Vadell Hermanos, ratifica la vigencia de una poética que concibe al arte como un escudo contra el olvido y una trinchera firme para el resguardo de la identidad colectiva.
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