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Un nuevo «Oumuamua»: Identifican otro objeto interestelar aproximándose

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Un nuevo "Oumuamua": Identifican otro objeto interestelar aproximándose
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Un astrónomo aficionado descubrió un objeto, inicialmente clasificado como “cometa” C/2019 Q4, que al parecer proviene del espacio interestelar.

En caso de que se confirme esta hipótesis astronómica, sería el segundo objeto interestelar en ingresar al sistema solar, después de que se identificara el cuerpo alargado conocido como “Oumuamua” en año 2017.

El Minor Planet Center (MPC) de la Universidad de Harvard ha emitido un anuncio formal respecto al descubrimiento del C/2019 Q4.

El cuerpo parece tener una órbita hiperbólica extremadamente alargada, lo que parece indicar que su origen se encuentra en otro sistema planetario.

Un nuevo "Oumuamua": Identifican otro objeto interestelar aproximándose. Foto: fuentes

Un nuevo «Oumuamua»: Identifican otro objeto interestelar aproximándose. Foto: fuentes

El objeto tiene una órbita hiperbólica

Una órbita hiperbólica es excéntrica, donde la forma se desvía sustancialmente de la de un círculo perfecto.

Un círculo perfecto tiene una excentricidad de 0. Las órbitas elípticas de muchos planetas, asteroides y cometas tienen excentricidades entre 0 y 1.

El objeto recién descubierto, inicialmente con la designación gb00234, pero ahora conocido como Cometa C/2019 Q4 (Borisov), tiene una excentricidad de 3.2, según las observaciones actuales.

El astronomo aficionado Gennady Borisov, lo descubrió el pasado 30 de agosto en el Observatorio Astrofísico de Crimea en Bakhchysarai. En ese momento, elobjeto estaba a unas tres unidades astronómicas (unos 450 millones de km) del Sol.

El objeto C/2019 Q4 tiene una órbita claramente hiperbólica. Foto: fuentes

E lobjeto C/2019 Q4 tiene una órbita claramente hiperbólica. Foto: fuentes

Diferencias con su antecesor: el “Oumuamua”

Su antecesor, el conocido “Oumuamua”, fue descubierto el 19 de octubre de 2017, también se clasificó inicialmente como un cometa, en función de su trayectoria hiperbólica.

Pero otras observaciones no detectaron signos de coma: la envoltura borrosa alrededor del núcleo de un cometa.

Sin embargo, el objeto C/2019 Q4 (Borisov), por otro lado, es claramente un cometa activo, con un coma y una cola visibles.

A diferencia del pequeño y débil “Oumuamua”, el nuevo objeto parece ser muy grande, de unos 20 km de ancho, y también es muy brillante.

Así mismo, el “Oumuamua” fue descubierto después de su acercamiento más cercano al Sol (perihelio), por lo que no fue lo suficientemente visible para que los astrónomos respondieran las muchas preguntas que tenían.

El objeto de 20 km de ancho se está aproximando

Pero el objeto C/2019 Q4 (Borisov), todavía se está acercando a nuestro Sistema Solar y no debería alcanzar el perihelio hasta el 10 de diciembre, lo cual ha brindado una oportunidad sin precedentes a los científicos para estudiarlo.

El anuncio del MPC, hizo un llamado a los astrónomos para que realicen sus observaciones de seguimiento.

Según el MPC, «en ausencia de un desvanecimiento o desintegración inesperada, [C/2019 Q4] debería ser observable durante al menos un año».

Esto les daría a los observadores profesionales y amateur una oportunidad emocionante para identificar las propiedades de un objeto que podría haberse originado alrededor de una estrella distante.

El astrofísico Karl Battams, del Laboratorio de Investigación Naval en Washington DC, tuiteó: «A diferencia de ‘Oumuamua, cuya naturaleza de asteroide o cometa todavía se debate, este es definitivamente un cometa”.

«Si es inequívocamente interestelar, será fascinante ver cómo su composición (propiedades espectrales) se compara con la variedad que vemos en los cometas de nuestro propio Sistema Solar» agregó el astrónomo.

Con información de: ACN|BBC|Redes

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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad

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En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras. 

Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar. 

Qué hace inolvidable un final de sprint

Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.

Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:

  • Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
  • Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
  • Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
  • Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
  • Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
  • Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.

Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.

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