“De pequeña sufrí mucho bullying. Ese fue un hecho que me persiguió toda mi adolescencia. Me decían muchas cosas. Los sobrenombres me mataban, me dejaban impotente. Me llamaban garza, jirafa, negra. Se metían mucho con mi color de piel. Como tenía el pelo ‘malo’ (afro), siempre me peinaba con un chonguito que se despeinaba y me decían negra fea» recordó.
Yo pensaba: ‘Si se meten conmigo es porque soy distinta. En algún momento todas esas personas que se burlan de mí, van a conocer a la verdadera Yulimar’. Todo eso me afectó. Me creó un trauma que sólo pude superar gracias al deporte. El trauma que sentía hizo que no pudiera caminar en lugares donde había mucha gente para que no me vieran, para no pensar que veían o que se metían conmigo. Al final agradezco a esas personas por hacerme más fuerte. Me volvieron una mujer con temple, guerrera, luchadora, capaz de sobreponerse a esos comentarios que por años la persiguieron”.

Yulimar Rojas en Vogue. “¿Qué pienso cuando salto? O más bien, cuando vuelo, porque es volar. Para mí se trata de ser yo misma. De liberar tensiones. Cuando salto no pienso en nada. Solo digo: ‘Voy para allá’. ‘Voy a saltar’. Me concentro en cómo ejecutar el salto, en cómo usar la técnica a mi favor, en cómo correr. En fluir. Cuando estoy en el aire, lo único que pienso es en caer más lejos. En ese segundo que estás en el aire, flotando, dices: ‘Voy bien, voy bien’… Aguanta, aguanta, aguanta, haaaaasta que llegas a la arena. Es todo muy rápido. No piensas en nada más que el salto”.
Yulimar Rojas en Vogue. ¿Cómo se convirtió Yulimar Rojas en La Reina del atletismo con cuatro títulos mundiales en triple salto? 
Yulimar Rojas en Vogue. “Además de la ropa y los sueños. Un peluche que me acompaña a todas partes”, dice la embajadora de Omega.
Yulimar Rojas siempre ha sido muy clara sobre sus preferencias sexuales y su derecho a vivirlas con total libertad: “He tratado de dejar ver quién soy con total naturalidad. Para mí es importante que niños y jóvenes que tienen una preferencia sexual distinta sepan que no deben ser señalados. Todos tenemos derecho a amar con total libertad y con total tranquilidad. Aunque el mundo va lento, bastante lento, ha habido muchos avances para que muchos nos demos cuenta que vinimos a este mundo para ser felices. A vivir la vida sin sentir temor de demostrar lo que sientes por una persona del sexo que sea. Yo me siento orgullosa de eso”.
ACN/MAS/Ana Khan/vogue.mx

