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¿Sabías de este caldo? Sopa de cebollín, te da energía y es deliciosa

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Sopa de cebollín
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¿Qué le parece hacer una sopa de cebollín? ¿Sabía usted que el cebollín o cebolleta son los estambres de una planta del bulbo perenne de la familia de las lilas?

Tiene un suave y fresco sabor a cebolla y un color verde intenso; se da en nuestra tierra con facilidad y tiene un aroma muy particular.



El delicado sabor del cebollín se preserva al congelarse inmediatamente después de cortarla y procesarla.

Con el cebollín podemos hacer muchas preparaciones; lo usamos para aliñar y aromatizar muchos platos, hoy le presentamos una sopa deliciosa y creativa ideal para comenzar un menú de altura.

Ingredientes de sopa de cebollín

  • 3 cucharadas de mantequilla
  • 1 cucharadita de aceite
  • 4 tazas de la parte blanca del cebollín con algo de verde finamente picado
  • 1 cucharada de harina
  • Sal y pimienta al gusto
  • 1/4 de taza de vino blanco seco
  • 3 tazas de consomé de carne
  • 1/2 taza de crema para batir.

Preparación

En una olla colocar la mantequilla y el aceite. Añadir el cebollín y cocinar hasta marchitar, unos 10 minutos.

No se debe quemar, pues se pone amargo. Se agregan la harina, la sal y la pimienta al gusto y revolviendo se cocina unos 2 minutos.

Luego vierta el vino y se cocina hasta reducir a la cuarta parte. Añada entonces el consomé y se cocina unos 25 minutos más.



Una vez lista, antes de servir, se le revuelve la crema; se cocina 1 a 2 minutos más y se retira del fuego lista para servir.

Puede servirse también adornada con ruedas; delgadas de pan francés tostado con mantequilla y queso parmesano o también gratinada. A disfrutar de esta deliciosa sopa de cebollín.

ACN/Venezuela Tuya

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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad

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patinaje de velocidad
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En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras. 

Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar. 

Qué hace inolvidable un final de sprint

Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.

Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:

  • Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
  • Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
  • Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
  • Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
  • Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
  • Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.

Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.

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