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Petróleo y gas del Mar Caspio disputan Rusia, China y EE.UU.

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En plena polémica global sobre el petróleo y el gas del Caspio (Mar o lago es la disputa)

Rusia ratificará en un futuro próximo la convención sobre el estatus legal del Caspio, declaró en agosto el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev. Según el medio chino Sohu, EEUU insiste en calificarlo como mar, mientras que Rusia lo considera lago, y el motivo está en los ricos yacimientos de petróleo.

Si el Caspio fuera un lago, los cinco países que lo rodean tendrían derecho a desarrollarlo según la práctica internacional. Los buques de otros Estados podrían echar anclas en las aguas del Caspio solo con el consentimiento de Rusia y de los otros cuatro países, explica el medio.

Un buque ruso en el mar Caspio (foto archivo)

Rusia promete ratificar en breve la Convención del Caspio

Si, por sugerencia de EEUU, el Caspio se reconociera como mar, Rusia y los otros cuatro países podrían reclamar una zona económica exclusiva de 12 millas náuticas —22 kilómetros—; el resto sería catalogado como aguas internacionales, lo que permitiría a los barcos de todos los países detenerse libremente allí y dedicarse al desarrollo de yacimientos de petróleo, observan los autores.

«De hecho, EEUU insiste en que el Caspio debe ser considerado como mar precisamente por el petróleo, también quiere hacerse con una parte de yacimientos. Rusia persigue los mismos objetivos, afirmando que el Caspio es un lago. Rusia es el país más fuerte de la costa del Caspio, con una industria bien desarrollada. Si el Caspio es reconocido como lago, Rusia será el primer país en beneficiarse», asegura el artículo.

En agosto de 2018, se firmó la convención sobre el estatus legal del mar Caspio por Azerbaiyán, Irán, Kazajistán, Rusia y Turkmenistán. El documento reconoce los derechos exclusivos de los cinco países sobre el Caspio y prohíbe emplazar allí a las Fuerzas Armadas de Estados que no pertenecen a la cuenca.

«Esta convención ha hecho imposible que EEUU utilice la fuerza para interferir en los asuntos relacionados con el Caspio».

El medio señala, no obstante, que, aunque ahora Rusia ha ganado la disputa del Caspio, EEUU no se rinde y sigue calificando el Caspio como mar en sus mapas y documentos oficiales. Todavía queda por esperar la decisión final sobre el destino del Caspio, concluyen los periodistas chinos.

Estabilidad en vez del petróleo

Cabe mencionar que en los documentos oficiales y en los mapas Rusia también califica el Caspio como mar. Mucho más importante que los términos es el estatus legal determinado por la convención, observó Andréi Kazántsev, principal empleado científico de la Universidad MGIMO.

Mar Caspio, Este mar estará completamente ‘libre’ de buques de EEUU

En cuanto al beneficio que obtiene Rusia con la firma de la convención, el experto señaló que Kazajistán, Turkmenistán y Azerbaiyán se hacen con los mayores yacimientos de petróleo, pero lo que obtiene Rusia es la estabilidad estratégica.

«Las principales riquezas de petróleo pertenecen ahora a Kazajistán y Azerbaiyán. Turkmenistán se hizo también con una parte grande. Mientras que Rusia e Irán obtuvieron pocos recursos. (…) Rusia lo aceptó porque se beneficia de la estabilidad, puesto que además del lado económico, la convención tiene un aspecto militar: solo los cinco países ribereños tienen ahora el derecho a usar el Caspio con fines militares», aclaró el analista.

De esta manera, Rusia tomó una decisión estratégica y estableció su superioridad militar en el Caspio, porque es el país más fuerte en términos militares entre los cinco firmantes de la convención, agregó Kazántsev.

Esto no significa que Azerbaiyán o Kazajistán no puedan colaborar con EEUU. Lo hacen dentro del programa de la OTAN de la Asociación para la Paz y pueden obtener ayuda militar de Estados Unidos, en particular, para crear la flota, apuntó.

El Transcaspiano

Mientras tanto, una cuestión mucho más actual e importante es el polémico proyecto del gasoducto submarino turkmeno Transcaspiano, que puede tener ahora un acceso directo al mercado de gas europeo.

«Turkmenistán cuenta con grandes reservas de gas y podría afectar considerablemente los precios de gas en el mercado europeo. (…) Ahora que se ha repartido el Caspio, Turkmenistán puede construir junto a Azerbaiyán un gasoducto que se conecte con la tubería entre Azerbaiyán y Turquía y Europa y vender el gas sin participación de Rusia. (…) Es el problema geoeconómico más importante del Caspio actualmente», explicó Kazántsev.

La construcción del gasoducto conlleva serios riesgos ecológicos: el Caspio es rico en peces y cuenta con la mayor cantidad de esturiones del planeta.

Rusia no planea tender tuberías principales por el fondo del mar Caspio

En este contexto, durante el primer foro económico del Caspio en Turkmenistán, en agosto de este año, el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, declaró que todos los proyectos grandes en este lugar deben someterse a un examen ecológico.

Irán se pronunció en contra de la construcción del gasoducto también por razones ecológicas. Pero, según el analista, el país persa muestra así su descontento porque quería obtener unas mejores condiciones dentro de la convención sobre el Caspio.

Petróleo y gas del Mar Caspio disputan Rusia, China y EEUU

Finalmente, también hay un importante interés chino en la suspensión de este proyecto, señaló Kazántsev.

«China quiere también hacerse con las riquezas del Caspio. El país compraba barato el petróleo kazajo y el gas turkmeno. El hecho de que la UE intente ahora obtener el gas turkmeno no es una desventaja tan grande para Rusia, sino, en mayor medida, lo es para China. (…) Esto socavaría el monopolio chino en los mercados de energía de Asia Central», concluyó.

ACN/Sputnik/Murad Orudzhev

Internacional

Estados demandan a admnistración Trump para frenar norma que dificulta obtener green card (+ video)

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Estados demandan a Trump - Agencia Carabobeña de Noticias
Zohran Mamdani. alcalde Nueva York
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Estados demandan a administración Trump. Nueva York y otros 21 estados están demandando a la administración Trump para bloquear una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional que otorgaría a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia (green cards), visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.

El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos inmigrantes obtengan la residencia permanente si utilizan —o se considera probable que necesiten— beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.

La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani —quien lidera una coalición de ciudades que presenta una demanda similar—, anunciaron la acción legal durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Manhattan el lunes.

Estados demandan a administración Trump…

Estados demandan a administración Trump. “La norma permitiría a los agentes de inmigración considerar el uso de beneficios fundamentales como Medicaid y SNAP (el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), e incluso la participación en programas de comidas escolares, como parte de la situación del solicitante”, dijo James. “Eso significa que los neoyorquinos inmigrantes podrían verse obligados a plantearse preguntas imposibles: ‘¿Afectará negativamente a mis posibilidades de obtener la residencia permanente el hecho de contratar un seguro médico? ¿Se utilizará en mi contra el haber aceptado ayuda alimentaria en momentos de dificultad?’”.

Los estados, cuya demanda también incluye al Distrito de Columbia, argumentan que perderían miles de millones de dólares en fondos federales si los inmigrantes —particularmente las familias de estatus migratorio mixto— se dan de baja de los programas por temor a consecuencias migratorias.

¿A qué se refiere?

La demanda se refiere a los cambios pendientes en lo que se conoce como la norma de “carga pública” (public charge), una disposición de la ley de inmigración de EE.UU. que permite al gobierno denegar una visa o tarjeta de residencia a alguien que, según determina, probablemente dependerá de la asistencia gubernamental.

Históricamente, los funcionarios de inmigración solo contabilizaban los beneficios en efectivo —como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas o el Ingreso de Seguridad Suplementario de la Seguridad Social— en sus evaluaciones. Sin embargo, el cambio pendiente de la administración Trump no especifica qué programas de red de seguridad deben considerarse, lo que significa que también podrían incluirse beneficios no monetarios como Medicaid y vales de vivienda.

“Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a prescindir del apoyo que necesitan por temor a que solicitar asistencia provoque su deportación”, afirmó James en un comunicado. “Esta norma se aprovecha de ese miedo y cuenta con que las familias renuncien a la asistencia alimentaria, la cobertura de atención médica y otros beneficios públicos a los que tienen derecho legalmente”.

La norma se centra en personas que ya tienen un estatus legal en EE.UU. Los inmigrantes indocumentados no son elegibles para recibir beneficios públicos.

Disuadir a inmigrantes de inscribirse en programas

La ampliación de la norma de carga pública forma parte de los esfuerzos más recientes del Gobierno de Trump para disuadir a los inmigrantes de inscribirse en programas de red de seguridad para los que ellos o sus hijos ciudadanos podrían ser elegibles.

El “gran y hermoso proyecto de ley” del Partido Republicano, que Trump promulgó en julio de 2025, limita la elegibilidad de los inmigrantes legales para Medicaid y los cupones de alimentos. Los refugiados, las personas con asilo concedido y las víctimas de violencia doméstica y trata de personas con fines sexuales ya no reúnen los requisitos para participar en los programas. Solo los titulares de la tarjeta de residencia permanente (green card) y ciertos otros inmigrantes pueden inscribirse.

Por lo general, los niños que son ciudadanos estadounidenses siguen siendo elegibles, aunque es posible que muchos padres decidan no solicitar los beneficios en su nombre para evitar interactuar con el gobierno federal.

Nueva norma es «arbitraria y caprichosa»

La demanda presentada por James en nombre de Nueva York sostiene que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está excediendo su autoridad, ya que el Congreso no aprobó una interpretación más amplia de lo que significa ser una “carga pública”. El estado, junto con otros demandantes, también argumentará que la nueva norma es “arbitraria y caprichosa”, y que el DHS ignoró las consecuencias perjudiciales del cambio y no lo justificó adecuadamente.

Las demandas de los estados y de los gobiernos locales se presentaron el lunes por la mañana ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambas solicitan al tribunal que declare ilegal la norma y que impida al DHS aplicarla. Hasta primeras horas de la tarde del lunes, ninguna de las demandas tenía un juez asignado ni una audiencia programada.

“La crueldad es el objetivo (del cambio de norma)”, declaró James el lunes. “El objetivo es generar un efecto disuasorio entre los inmigrantes. Es hacer saber a las personas que no son bienvenidas aquí. El objetivo es la hostilidad hacia la inmigración”.

“El hecho de que se vayan a negar beneficios a personas enfermas, hambrientas y sin hogar es algo inaceptable. Y por eso estamos buscando anular esta norma en el estado de Nueva York”, afirmó.

CNN se ha puesto en contacto con el DHS para solicitar comentarios.

ACN/MAS/CNN

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