Opinión
Octavitas trasnochadas
Octavitas trasnochadas: Por Josue D. Fernández A.–
La alcancía de hoy está cargada de octavitas vernáculas trasnochadas, y a punto de reventar por exceso de frustraciones acumuladas, a la espera ya muy larga de mejores tiempos para desempolvar templetes callejeros y rumbas en hoteles 5 estrellas, aunque aquellas no siempre fueran para bien. De cualquier forma, las nociones de experiencias positivas o negativas merecen conservarse por igual para repetirlas o evitarlas, llegada otra ocasión.
Mención aparte entre las peores de la colección de carnestolendas ha sido la aberración de “chavistas” venezolanos de financiar en 2006 ─con fondos malversados de PDVSA, de incansables reincidencias delictivas─ una carroza del carnaval de Río de Janeiro como carantoña al camarada Lula Da Silva, en la Presidencia de allá, y por su respaldo desestabilizador y subversivo desde el Foro de Sao Paolo para toda la América Latina.
Por efecto colateral de nostalgias o remordimientos difíciles de disipar en adultos, militancias e ideologías apartes, esta charada se repone ahora para casi todo público mediante el aprovechamiento de la inocencia de niños, a quienes se les disfraza ─en el sentido estricto de la palabra─, tal vez como penitencia de sus mayores por viejas veneraciones paganas al dios Momo.
Sin embargo, con ilusiones de alcanzar algún día a los afamados carnavales del mundo, en Venezuela también se hicieron pequeñas ganancias turísticas en El Callao, en Carúpano, entre los de cierto renombre, que merecerán rescate esmerado cuando mejoren los tiempos. Cuando se salga de la dictadura asociada a la delincuencia causante de la inseguridad a sus anchas, y gran aliada de los esbirros para propagar el terror en las calles a cualquier hora.
Aventura de fracaso seguro
Mientras tanto, una aventura de fracaso seguro y de genocidio amenazará cualquier intento por revivir templetes populares de plazas y bulevares cerrados. En los hoteles 5 estrellas, del otro lado, tampoco existirían condiciones para reeditar leyendas de damas disfrazadas de negritas, y con entrada gratis para poner cachos las más osadas; de canas y derrapes masculinos; de transformistas y de especies reprimidas de closets, tentaciones que por ahora solo invitarían a la élite de ladrones enchufados al robo de la dictadura, sus familiares, amigos y (los y las) pre-pagos salta talanqueras, de peligrosa impunidad difundida ampliamente.
Pero la yerba mala difícil de arrancar sí ha sobrevivido con su desafinado estribillo del «A que no me conoces», entre disfraces de abuelos insolentes, desvergonzados y embaucadores, pervirtiendo a tontos mientras raspan el fondo de las ollas montadas por depredadores del social-comunismo cubano-venezolano. Una cuerda de caraduras que mira en sentido contrario cuando le restriegan el «se te nota», al estilo del argentino Sandro, tal cual suena en el enlace que sigue:
Audio narrativo y musical en:
ACN/jdfa
No deje de leer: Lanzan tema con material inédito de Whitney Houston(Opens in a new browser tab)
Opinión
Activos en el Activismo: El motor de la transición ciudadana en Venezuela
Por: Luis Junior Vivas
Valencia, junio de 2026
El activismo político no es una fuerza estática ni un simple registro de reclamos en papel; es el tejido vivo de la historia democrática. A lo largo de los siglos, los grandes giros de la humanidad —desde las sufragistas británicas hasta el movimiento por los derechos civiles de Martin Luther King— no nacieron en los despachos institucionales, sino en las calles, impulsados por ciudadanos comunes decididos a desafiar el statu quo.
En Venezuela, esta herencia es profunda. La identidad republicana del país se forjó bajo el fuego de un activismo civil y militar que rompió las cadenas coloniales, y se redefinió en el siglo XX con la Generación del 28, aquellos estudiantes que plantaron cara a la dictadura gomecista y sembraron las semillas de la era democrática. Hoy, esa necesidad de participación vuelve a ser el epicentro de la realidad nacional.
En el panorama contemporáneo, la figura de María Corina Machado ha redefinido el concepto de activismo en Venezuela. Su propuesta, enmarcada en un liberalismo popular y un férreo compromiso libertario, transformó la tradicional forma de hacer política en el país.
Machado ha demostrado que el activismo no se limita a las dinámicas de los partidos tradicionales; se trata de una lucha ética, de resistencia y de organización de base. Desafiando inhabilitaciones, bloqueos de carreteras y persecución, su presencia en cada rincón del territorio nacional y fuera de el ,despertó una fuerza ciudadana que parecía dormida, convirtiendo la causa de la libertad venezolana en un movimiento civil sin precedentes en la historia reciente de la región.
»Activos en el Activismo»: El eco que nace en Carabobo
Es precisamente en este contexto de movilización permanente donde nacen las ideas que guían la acción. Desde la Coordinación Regional de Activismo de Vente Carabobo, se acuñó una frase que hoy resuena como un mantra para miles de ciudadanos: «Activos en el Activismo».
Más que un eslogan de campaña, este término nació en tierras carabobeñas como un llamado a la acción consciente y permanente. Significa entender que la libertad no se espera pasivamente, sino que se construye a diario a través de la formación, la movilizació y la presencia en las comunidades. El estado Carabobo, históricamente vinculado a las gestas libertarias del país, vuelve a ponerse a la vanguardia conceptual de la resistencia civil con esta premisa.
El activismo venezolano se encuentra hoy en su encrucijada más crítica y determinante. En el marco de una compleja transición política, el objetivo inmediato está firmemente trazado: confluir y presionar por un proceso electoral presidencial con plenas garantías democráticas.
Los desafíos para quienes nos mantenemos «Activos en el Activismo» son monumentales:
Organización y defensa del voto: Estructurar y seguir fortaleciendo redes ciudadanas capaces de movilizar a millones de electores y cuidar cada sufragio en condiciones adversas en un inevitable proceso electoral que más temprano que tarde se realizará en nuestro país.
Vencer la censura: Convertir a cada ciudadano en un canal de información veraz ante el bloqueo de los medios de comunicación tradicionales, la persecusión y el amedrentamiento que aunque ha disminuido aún persiste por parte de las fuerzas del régimen.
Mantener la ruta pacífica y constitucional: Resistir las provocaciones que buscan desmovilizar a la población, manteniendo el foco en la vía electoral como el mecanismo legítimo para el cambio.
El camino hacia la transición presidencial no será sencillo, pero la historia demuestra que cuando una sociedad civil se organiza bajo un propósito claro, no hay estructura que pueda detenerla. El activismo en Venezuela ha dejado de ser una opción; hoy es el deber ciudadano que define el futuro de la República.
Abg. Luis Junior Vivas
Coordinador Regional de Activismo
Vente Carabobo
-
Carabobo24 horas agoCarabobo participó con éxito en Seminario de “Gestión Turística” en China
-
Economía23 horas agoPrecio del dólar del 4 de junio pasa los 560 Bs
-
Deportes4 horas agoMarineros llegó a 20 triunfos en ronda regular de LMBP (+ video)
-
Carabobo4 horas agoAlcaldía de San Diego construye muro de gaviones en Cementerio Municipal


