Conéctese con nosotros

Internacional

Niños apresados por Isis… pero Europa no los quiere

Publicado

el

Dos menores rusos son recibidos el pasado febrero por unos familiares en el aeropuerto de Grozni (Chechenia). YELENA AFONINA (GETTY)
Foto: fuentes.
Compartir

Niños alemanes, españoles franceses… pero Europa no los quiere

Los países de la UE dan la espalda a cientos de menores alojados en los campos de familias del ISIS en Siria, pese a la falta de recursos, el riesgo de radicalización y ahora de propagación del coronavirus.

La ONG Save the Children revela que hay cerca de 9.500 niños de 40 nacionalidades viven entre Al Hol, el campo de familiares del ISIS más poblado (alrededor de 65.000 personas), en Al Roj y Ain Isa.

Las autoridades kurdas han pedido a los países de origen que se los lleven, pero la respuesta, especialmente desde la Unión Europea, ha sido tibia o no ha sido.

Dos menores rusos son recibidos el pasado febrero por unos familiares en el aeropuerto de Grozni (Chechenia). YELENA AFONINA (GETTY)

Dos menores rusos son recibidos el pasado febrero por unos familiares en el aeropuerto de Grozni (Chechenia). YELENA AFONINA (GETTY)

 




Aquella mañana había tres familias que iban a entrar en el campo. Unos austriacos, otros suecos y, por último, unos franceses. Las dos primeras accedieron; la pareja de franceses, Marc y Suzanne Lopez, no. Se quedaron a las puertas. No les dejaron ver a sus cuatro nietos, alojados junto a su madre en el campamento de Al Roj, en el vértice noreste de Siria, a una treintena de kilómetros de la frontera iraquí y algo más de una docena de la turca.

Era el 16 de junio de 2019. Marc y Suzanne (prefieren evitar en la prensa sus verdaderos nombres de pila), de 66 y 64 años, profesores ya retirados, habían obtenido, tras seis días de papeleos y reuniones, los permisos de las autoridades kurdas, al mando en Al Roj. El fin de un periplo que los había llevado desde París a Irak y desde allí hasta este pedazo de tierra siria cercada en el que residen apresadas cientos de familias, mujeres y niños, vinculadas de un modo u otro al terrorífico proyecto yihadista del Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés). “La autorización”, relata Marc, “fue bloqueada en el último momento. Nuestros contactos locales nos dijeron claramente que fue Francia la que se opuso a la visita”.

Como los nietos de los Lopez, otros cerca de 300 niños franceses, hijos adoptivos de ese califato levantado por yihadistas de medio mundo hace seis años, aguardan destino en campamentos custodiados por milicianos kurdos. Lo hacen alrededor de 150 menores alemanes, más de medio centenar de belgas, unos 60 británicos, 17 españoles… En total, cerca de 800 niños europeos que, salvo excepciones, sus países de origen no quieren ver de vuelta, bien porque sus madres quieran regresar con ellos, bien por representar un futuro problema de seguridad. Una nueva falla en la gestión europea del fenómeno ISIS, que se hace aún más grave ante la amenaza de expansión del coronavirus en los campos, atestados y sin recursos.

Suzanne Lopez ordena una maleta para entregársela a sus nietos, alojados en el campo sirio de Al Hol, el pasado mes de junio.

Casi diez mil niños trapados por Isis

Según la ONG Save the Children, cerca de 9.500 niños de 40 nacionalidades viven entre Al Hol, el campo de familiares del ISIS más poblado (alrededor de 65.000 personas), en Al Roj y Ain Isa. Las autoridades kurdas han pedido a los países de origen que se los lleven, pero la respuesta, especialmente desde la Unión Europea, ha sido tibia o no ha sido. Save the Children contó algo menos de 350 repatriaciones de menores entre enero y octubre de 2019. La cosa no ha cambiado mucho desde entonces, más bien al contrario. De aquellos 350 retornos, la inmensa mayoría fueron a Kazajistán y Kosovo, seguidos de Francia, con 17 niños -desde el pasado verano no ha habido más repatriaciones-; Suecia, con siete; Bélgica, seis; Noruega, cinco; los Países Bajos, dos, y Dinamarca, uno.

En esta cuenta, a la que habría que sumar decenas de menores rusos, entran los acuerdos de repatriación entre kurdos y países de origen. Otra cosa son las deportaciones que realiza Turquía de mujeres, hombres y niños; que vivieron aquel califato y acabaron bajo su custodia al tratar de huir por su frontera.

La historia de Leonard

Léonard, de 34 años, hijo de Marc y Suzanne, llegó a Mosul junto a su familia a finales del verano de 2015. En abril de 2018 cayeron en manos de las milicias kurdas. Léonard fue encerrado en la cárcel siria de Derik hasta finales de enero del pasado año, cuando fue trasladado a Irak –“a iniciativa evidente de Francia”, dice su padre- y condenado a muerte. Ese camino lo recorrió con otros 10 franceses. Francia, especialmente castigada en el último lustro por atentados yihadistas; a la vez que origen del mayor número de europeos que viajaron a Siria e Irak tras la proclamación del califato, es sin duda uno de los países más duros en la gestión de posibles retornos.

Pero no es el único. Según los datos facilitados por Hayat Deutschland, organización alemana que ofrece asistencia a familias de radicalizados, entre los campos de Al Hol y Al Roj; en territorio sirio, hay 130 menores con raíces en Alemania. De estos, Berlín ha repatriado “activamente” a cuatro. Otros tres, según Hayat Deutschland, regresaron junto a su madre por iniciativa de un diplomático estadounidense; debido a que existía un cuarto menor de esa nacionalidad bajo los cuidados de esta mujer.

En otros países europeos es la justicia la que se abre camino, pero solo a medias. Es el caso de Bélgica, con 54 menores entre Al Hol y Al Roj. Los tribunales han obligado al Estado a traer a una decena de esos niños. No obstante, según quedó sentenciado en febrero, lo hará una vez que los padres den su consentimiento y no quieran volver con ellos, algo que no va a ser fácil. En el Reino Unido, los criterios no están claros -el Gobierno ha repatriado a “varios”, sin mucha más información- y tampoco hay consenso. Ni mucho menos lo hay en los países nórdicos, en los que como en Noruega o Finlandia; abrir la caja de Pandora de las repatriaciones ha derivado en crisis en las coaliciones de gobierno. En España tampoco hay acuerdo: el departamento de Exteriores se ha mostrado favorable a traer a los niños, mientras Interior es reacio.

Maleta con ropa y juegos que los Lopez llevaron a sus nietos alojados en Al Roj, el pasado mes de junio.

El tiempo pasa y la ayuda no llega

Y mientras, el tiempo pasa y los niños crecen en una suerte de miniciudades amputadas a ese terrible califato, pero donde la ideología yihadista no se ha esfumado. El pasado noviembre, el think tank International Crisis Group, que ha visitado los campos en varias ocasiones; alertaba de la posible radicalización de menores -llegaba a citar dos casos de violaciones de niños mayores a niñas más pequeñas a “instancias de madres militantes”-. A esta amenaza se une ahora la de la propagación de la Covid-19. Las autoridades kurdas, como han reconocido, no tienen recursos para testearlo o tratarlo.

Marc y Suzanne Lopez, miembros del Colectivo de Familias Unidas, una organización francesa muy activa en la lucha por la repatriación de los menores, no se rindieron aquel 16 de junio. Dos días después de recibir aquel portazo, regresaron al campo para dejar los juegos, cuentos y libros de estudio que habían llevado a sus nietos. Ahora sí, con una alambrada de por medio pudieron verlos; llamarlos y conversar con ellos por un brevísimo instante. Después de eso, tuvieron que regresar a París. Nueve meses después, siguen esperando.

Huérfanos rusos de miembros del ISIS se disponen a viajar de vuelta a su país de origen; en Qamishli, el noreste de Siria, el pasado 6 de febrero.

Huérfanos rusos de miembros del ISIS se disponen a viajar de vuelta a su país de origen; en Qamishli, el noreste de Siria, el pasado 6 de febrero. BADERKHAN AHMAD / BARCROFT MEDIA VIA GETTY IMAGES

ACN/Óscar Gutiérrez/ElPáis/The Trust Project

No deje de leer: Lista de productos (en dólares) con precios acordados

* Infórmate al instante, únete a nuestro canal de Telegram NoticiasACN

Internacional

Eclipse total de sol «una experiencia única» (+ fotos y videos)

Publicado

el

Eclipse total de sol - Agencia Carabobeña de Noticias
Fotos: Getty Image
Compartir

Eclipse total de sol «una experiencia única». Por primera vez en 27 años, Europa occidental vivió este miércoles 12 de agosto un eclipse solar total, cuando la alineación del Sol, la Luna y la Tierra provocó una breve noche en una franja ‘diagonal’ del territorio europeo.

El fenómeno fue visible, primero y de forma más duradera, en los confines del Ártico de Rusia, Groenlandia y el oeste de Islandia, antes de atravesar una pequeña zona de Portugal y una amplia franja del norte y centro de España, el país con las mejores vistas de este espectáculo celestial.

El momento del eclipse coincidió con la puesta del Sol, que permitió que las islas Baleares, en el mar Mediterráneo, contemplaran esa combinación en el cierre del evento.

Para la península ibérica, fue el primer eclipse solar total desde 1912. Pero esa región, que debió esperar 114 años para observar de nuevo el fenómeno, tendrá el raro privilegio de experimentar otro el 2 de agosto de 2027, mientras que un eclipse anular en enero de 2028 completará el llamado ‘Trío de Eclipses Ibéricos’.

Eclipse total de sol - Agencia Carabobeña de Noticias

Eclipse total de sol «una experiencia única»

Eclipse total de sol. Por primera vez en 27 años, Europa occidental vivió este miércoles 12 de agosto un eclipse solar total, En busca de las mejores vistas del eclipse solar total, millones de personas se congregaron en ciudades y pueblos de España, bajo un cielo despejado, muchos de ellos con sillas de jardín, sombrillas y sombreros para aguardar el evento pese a estar atravesando otra ola de calor estival.

El Ministerio del Interior español habilitó 350 puntos de observación oficiales, muchos de ellos en zonas escasamente pobladas que forman parte de lo que se conoce como la ‘España vaciada’.

Para el Gobierno y los residentes de estas poblaciones, el eclipse se transformó en una oportunidad de mostrar regiones poco visitadas (se esperaba al menos medio millón de visitantes adicionales por el eclipse) e intentar alejar a los turistas de sus centros turísticos masificados, aunque también supuso el desafío de absorber un flujo repentino de personas.

De acuerdo con las autoridades españolas, más de 33.500 agentes de Policía fueron desplegados en las áreas de observación y en los accesos a esos lugares, con la atención puesta no solo en la seguridad, sino también en evitar el posible inicio de incendios forestales, apenas semanas después de que el más devastador de la historia del país arrasara 500 kilómetros cuadrados en Ávila y cuando otros focos de menor magnitud aún siguen activos en el sur y centro del país.

Por esa razón, y en medio de las temperaturas extremas que vive esta semana el país, se instó a los visitantes a evitar encender fuego, tirar basura o aparcar en zonas con vegetación seca.

Eclipse total de sol - Agencia Carabobeña de Noticias

Acontecimiento para todos

En Medinaceli, un pueblo romano en lo alto de una colina en el noreste de España, los aficionados y curiosos ocuparon con varias horas de antelación los espacios de observación y colmaron restaurantes y bares.

Óscar Pérez, un estudiante de física de 24 años que viajó desde Alemania para presenciar el evento, no pudo contener su alegría: «Es la primera vez en mi vida que podré ver un eclipse total». «No sé dónde será el próximo, así que será genial verlo», le explicó a la agencia AP.

Durante meses, supermercados, farmacias, planetarios, museos y dependencias públicas han vendido o distribuido gratuitamente las gafas homologadas para observar el eclipse de manera segura. Los menos previsores tuvieron que apurarse y recorrer para encontrar lugares donde no se hubiesen agotado.

No fue el caso de Lola Guerreiro, quien pasó la noche en las montañas cerca de Arcos de las Salinas, en el este de España, donde se encuentra Galáctica, el centro de astronomía educativa más grande de Europa, y el observatorio de Javalambre.

«Ver un eclipse solar total ha sido un sueño mío durante muchos, muchos años, y no quería perder la oportunidad de vivirlo, aunque eso significara un viaje de siete horas», explicó a Reuters la mujer, que viajó en auto desde Extremadura para presenciar el fenómeno.

Un sentimiento similar manifestó Sergio, un italiano de 60 años, que se desplazó en una autocaravana con su familia hasta Arija, en el norte de España. «Me emociono un poco porque sé que es una experiencia única en mi vida de ver un eclipse, un fenómeno como este», aseveró.

En Islandia, la oscuridad duró un poco más

La expectativa generada por el eclipse se convirtió en un rentable negocio para muchos. Por ejemplo, las habitaciones de hotel en Reikiavik, la capital de Islandia, costaron de media más de 1.000 dólares la noche del miércoles, de cara al primer eclipse solar total en el país nórdico desde 1954 y el primero visible en la capital desde 1433.

Con la estimación de hasta 20.000 visitantes extranjeros adicionales en un período turístico de por sí concurrido, el país de menos de 400.000 habitantes –donde, también, las gafas especiales ya estaban agotadas hace días– vivió el fenómeno con algo de dificultad por el cielo nublado y las lluvias.

Eso no impidió que cientos de miles de personas quedaran sumidas en la oscuridad total alrededor de las 17:44 (hora local) en la costa más occidental de Islandia y durante 2 minutos y 13 segundos, una duración más extensa que en la mayoría de las ciudades en las que se pudo observar el eclipse.

«Fue como si todo un día hubiera llegado de golpe y se me puso la piel de gallina porque nos hizo reflexionar sobre la brevedad de la vida, cómo el tiempo puede ser diferente y depender de la perspectiva», afirmó a Reuters la abogada Eduarda Ortiz, de 33 años.

«Llevaba más de diez años esperando»

El divulgador científico y astrónomo Saevar Helgi Bragason le confesó a la agencia AFP que llevaba «más de diez años esperando» para contemplar «la noche más breve, repentina, hermosa, única y, ojalá, más memorable».

Para los científicos, el evento ofrece, asimismo, una oportunidad poco frecuente de estudiar la atmósfera del Sol y su capa más externa, con la esperanza de conocer más sobre los vientos solares y el campo magnético de la estrella.

Del mismo modo, la repentina e inquietante oscuridad provoca, según los expertos, una caída en las temperaturas y desorienta a los animales.

Interrumpe la luz permanente del verano en el Ártico

Por otro lado, en el círculo polar ártico, el eclipse trajo una breve noche en una región que, durante el verano del hemisferio norte, atraviesa meses en los que la luz diurna se extiende las 24 horas del día.

Fue el caso de los 126 pasajeros del crucero MS Spitsbergen, que, tras 17 días de pleno día, presenciaron la intempestiva oscuridad en las aguas del fiordo de Rype, en el este de Groenlandia.

Su capitán, Sverre Rud, destacó que todos los pasajeros estaban «muy entusiasmados» por presenciar el fenómeno, que les brindó dos minutos de inesperado ocaso. «Cuando bajamos a desayunar hace un rato, se respiraba un ambiente casi navideño», explicó a AP, poco antes del fenómeno.

Otras latitudes

Fuera de las zonas alcanzadas por el eclipse total, el fenómeno parcial reunió a multitudes al aire libre en gran parte de Europa occidental, Canadá, el noroeste de África y Estados Unidos.

En París, por ejemplo, los franceses se volcaron a espacios abiertos para observar el evento en el cielo, acompañados de familiares y amigos.

«Es muy emocionante ver este eclipse. Es cierto que impresiona, te hace ver que el universo es inmenso y nosotros somos muy pequeños aquí», concluyó un joven observador en la capital francesa.

https://youtu.be/toULpEGXEr0

ACN/MAS/Reuters/AP/AFP

No deje de leer: Cifra de muertos por terremoto en Colombia ascendió a 265, heridos cerca de 3.500 y 496 desaparecidos

Infórmate al instante únete a nuestros canales 

WhatsApp ACN – Telegram NoticiasACN – Instagram acn.web – TikTok _agenciacn – X agenciacn

Continue Reading

Suscríbete a nuestro boletín

Publicidad

Carabobo

Publicidad

Sucesos

Facebook

Publicidad

Lo más leído