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Valenciana Mafe Martino destaca en el mundo del maquillaje
La venezolana Mafe Martino una de las maquilladoras más importantes del país; ha logrado destacar en la industria de la belleza por su profesionalismo y estilo.
Siempre transmite mucha seguridad a la hora de hacer su trabajo; se ha caracterizado además por ser muy perfeccionista en cada maquillaje que realiza.
Durante sus años de trayectoria, ha tenido el honor de maquillar a varias celebridades en Venezuela como Rosangelica Piscitelli, Anna Vaccarella, Irene Esser, María Gabriela Isler, Mariam Habach, Sthefany Gutiérrez , Nicole García, Edymar Martínez, Ninoska Vásquez; entre otros.
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Mafe Martino una de las maquilladoras más importantes del país
Para Mafe Martino, el maquillaje es una herramienta que podemos usar a nuestro favor en cualquier momento; puede hacernos sentir hermosas, subirnos el ánimo y el autoestima.
«Siempre mantengo la filosofía de que nos maquillamos para nosotras mismas y no para los demás y que el hecho de maquillarnos no nos hace plásticas ni menos mujer, nos vemos hermosas con o sin maquillaje»; comentó la artista valenciana.
Ha trabajado con los fotógrafos Samuel Betancourt y Jose Mata, su último trabajo realizado fue el maquillaje de la Miss Argentina, en un importante hotel de Caracas en el que se le realizaron las fotos oficiales del traje típico, que mostrará en el Miss Universo.
Esta miss recientemente estuvo visitando Venezuela y Martino fue la responsable de la dirección del maquillaje. Para el 2022 viene recargada con muchos proyectos esperando dejar a más de uno con la boca abierta, más adelante buscara de implementar master class para mostrar sus conocimientos al público.
Si desean seguir sus pasos, pueden hacerlo a través de sus redes sociales: @mafemartino.
ACN/MAS/NP
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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.


