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¡Intensos en sabor y color! Prepara unos exquisitos cupcakes red velvet
Tiernos, golosos y de intenso color rojo. Así son estos cupcakes de red velvet, la versión más coqueta de unos típicos ponqués y lo mejor es que no necesitas de huevo, para su preparación.
Si eres goloso estos cupcakes de red velvet con queso crema te van a encantar. Su llamativo color rojo los hace perfectos para celebrar el día de San Valentín, sin embargo pueden prepararse en cualquier ocasión.
El bizcocho queda muy tierno y esponjoso; mientras que la crema de queso les aporta un extra de jugosidad y dulzor.
Su preparación, aunque es algo elaborada, es muy sencilla. El truco está en evitar que el bizcocho quede seco y ponerle mucho mimo en la decoración.
Ingredientes de cupcakes red velvet
1 3/4 taza harina de trigo leudante
1/4 taza cacao en polvo
1 taza azúcar
1/2 taza margarina
cucharada aceite vegetal
1 cucharadita vainilla
taza leche completa 1
cucharada vinagre de sidra de manzana
2 cucharaditas colorante rojo
225 gramos queso crema blando
1 taza mantequilla sin sal blanda
Pizca sal
2 cucharaditas vainilla
4 tazas azúcar pulverizada
Preparación
Precalentar el horno a 350 F. Combina en un bol la harina y el cacao previamente cernidos.
Batir la mantequilla y el azúcar a velocidad media hasta obtener una mezcla cremosa. Añadir el aceite y la vainilla. Batir hasta unir bien. Agregar la leche y el vinagre; mezclar bien. Añadir el colorante rojo y batir hasta que esté uniforme.
Manualmente y con suaves movimientos envolventes incorporar la harina y el cacao.
Distribuir la mezcla en los capacillos a 3/4 de su capacidad. Hornear de 18 a 20 minutos o hasta que al introducir un palillo salga limpio.
Retirar del horno y enfriar sobre una rejilla.
Para decorar:
Batir el queso crema con la margarina hasta cremar muy bien. Añadir la sal y la vainilla. Agregar por último el azúcar. Y seguir batiendo hasta que la textura se pegajosa.
Con una manga pastelera y la boquilla de su preferencia decorar cada cupcake. Buen provecho a disfrutar de unos exquisitos cupcakes red velvet.
.ACN/Código Cocina
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La utilidad real de los microcréditos frente a la cuesta de la vuelta al colegio
Cuando julio empieza a acabarse miles de familias venezolanas en España sienten la misma presión: uniformes, zapatos, útiles, mensualidades. En 2026 esa cuesta se ha vuelto todavía más empinada.
Qué está pasando este año con los gastos escolares
El costo de una lista escolar completa sigue subiendo por encima de los ingresos promedio de buena parte de las familias. Entre uniformes, calzado, mochilas y material didáctico, muchos padres terminan necesitando una suma que no tienen disponible de una sola vez. Ahí es donde entran los microcréditos: montos pequeños, plazos cortos y desembolsos rápidos, pensados justamente para necesidades puntuales como esta.
Cómo funcionan los microcréditos pensados para la vuelta al colegio
A diferencia de un préstamo bancario tradicional, el microcrédito no exige un historial extenso ni garantías complicadas. Muchas fintech y bancos comunales han diseñado productos específicos para este momento del año, con montos que van desde lo justo para un par de zapatos hasta lo necesario para cubrir toda la lista. El desembolso suele ser en cuestión de horas, y el pago se organiza en cuotas cortas, generalmente de cuatro a ocho semanas.
La utilidad depende del uso que se le dé
El problema aparece cuando se convierte en una costumbre, es decir, cuando cada temporada escolar termina resolviéndose a base de deuda porque el presupuesto familiar nunca logra recuperarse del año anterior. En ese escenario, la utilidad del microcrédito se diluye y el beneficio de corto plazo puede convertirse en una carga repetida.
Antes de solicitar uno, conviene hacer números
Lo más sano es comparar el costo total del microcrédito, incluyendo intereses y comisiones, contra el costo de esperar o de buscar alternativas como ropa de segunda mano en buen estado, compras compartidas entre familias o programas de donación de uniformes que varias alcaldías y fundaciones han impulsado este año. Si después de esa comparación el microcrédito sigue siendo la opción más razonable, entonces sí cumple su función.
Una herramienta, no una solución mágica
Los microcréditos pueden ser una utilidad real cuando se usan con cabeza fría, plazos claros y un propósito específico. Lo importante es que la familia mantenga el control de la deuda y no al revés.


