Conéctese con nosotros

Sucesos

Identifican a los cinco muertos de la gandola cargada de perniles

Publicado

el

Identifican a los cinco muertos de la gandola cargada de perniles - acn
Transportaba 22.873 kilos de carne porcina tipo pernil. (Foto: @Jacobo_Vidarte)
Compartir

Identifican a los cinco muertos de la gandola que volcó en horas de la tarde del jueves cargada de perniles. En el lugar del siniestro cuatro personas perdieron la vida, mientras que la quinta falleció en el Hospital Central de Valencia.

Jacobo Vidarte Donaire, vicepresidente de Sistema Integrado de Protección Civil y Bomberos de Carabobo, informó que cuatro de los ocupantes de la gandola que murieron los trasladaron hasta Puerto Cabello.

Son los siguientes: Jairo Equidio Hernández, de 14; Jesús Adrián Masabe Martínez, de 23 años y conductor de la gandola; José Alfredo González y Lucas Segundo Mendoza.

La quinta víctima se llamaba Alexandra González Rodríguez, de 30 años; quien habitaba en Las Palmitas, parroquia Rafael Urdaneta de Valencia. Presentó traumatismo craneoencefálico.

En la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera (CHET), está recluido Robert Corrales, de 24 años de edad; quien tiene su residencia en el sector Los Cocos, municipio Puerto Cabello.

Los otros lesionados son Héctor José Rengel, de 47 años. Vive en Puerto Cabello; y dos que están por identificar. Los trasladaron a Puerto Cabello. Identifican a los cinco muertos de la gandola cargada de perniles.

Identifican a los cinco muertos de la gandola cargada de perniles - acn

Jacobo Vidarte Donaire, vicepresidente de Sistema Integrado Carabobo, estuvo en el sitio.

Identifican a los cinco muertos de la gandola

Vidarte Donaire sostuvo, que a eso de la 1:15 de la tarde del jueves 26 de diciembre recibieron el reporte de un hecho vial en el kilómetro 184 de la Autopsita Valencia- Puerto Cabello; que posteriormente confirmaron.

En el hecho vial está involucrado un vehículo de carga pesada tipo gandola. Transportaba 22.873 kilos de carne porcina tipo pernil. Iba sentido Valencia- Puerto Cabello.

Por razones que investigan las autoridades, Jesús Adrián Masabe Martínez conductor de la gandola, chuto  marca JAC, sin placas,  perdió el control y volcó del lado lateral izquierdo.

El hecho fue en el municipio Naguanagua, Autopista Valencia – Puerto Cabello. La gandola de chuto rojo y contenedor refrigerado, salió desde la empresa Localfrío, municipio Los Guayos de Carabobo, con destino a Puerto Cabello.

En el hecho, los funcionarios realizaron extricación y extracción de lesionados y de los cuatro fallecidos atrapados en el vehículo y la zona de carga.

Jacobo Vidarte Donaire, vicepresidente de Sistema Integrado de Protección Civil y Bomberos de Carabobo

participaron 147 funcionarios de diferentes organismos del Estado- (Foto: @Jacobo_Vidarte)

Jacobo Vidarte Donaire dijo que se cerró totalmente la vialidad en ambos sentidos para garantizar seguridad de las operaciones de rescate ya que se utilizaron, además de herramientas de corte y expansión, tres grúas de gran capacidad.

Destacó Vidarte Donaire, que durante las operaciones resultó lesionado un operador de una de las grúas. Se lesionó levemente el dedo medio del miembro superior izquierdo. Lo atendieron en el lugar por paramédicos presentes, no requirió traslado.

Una vez asegurada la vialidad desde el punto de vista de hidrocarburos, de residuos y de haber hecho trasbordo de la carga, a las 5:00 de la tarde liberado el paso de vehículos en ambos sentidos se la autopista.

Asimismo, el vicepresidente de Sistema Integrado de Protección Civil y Bomberos de Carabobo informó, que participaron 147 funcionarios de diferentes organismos del Estado.

ACN/@Jacobo_Vidarte

También puedes leer: Cuatro muertos y cinco lesionados en vuelco de gandola cargada de perniles

Sucesos

Régimen reconoce crisis penitenciaria, pero no asume responsabilidades, dice OVP

Publicado

el

Régimen reconoce crisis penitenciaria - Agencia Carabobeña de Noticias.jpg
Compartir

Régimen reconoce crisis penitenciaria. Durante años el régimen venezolano intentó desmentir, desacreditar o minimizar las denuncias sobre la crisis penitenciaria del país.

Sin embargo, recientes declaraciones de Diosdado Cabello, del fiscal general Larry Devoe y de la defensora del pueblo, Eglée González Lobato, terminaron reconociendo públicamente los problemas que el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) lleva décadas documentando, tales como el retardo procesal, la criminalización de la pobreza, el uso prolongado de centros de detención preventiva y la vulneración sistemática de derechos fundamentales.

Lo preocupante no es que ahora reconozcan la crisis, lo verdaderamente alarmante es que la reconozcan después de años de denuncias, informes, muertes bajo custodia y miles de personas atrapadas en un sistema que ellos mismos admiten que no funciona.

Las cifras presentadas por Diosdado Cabello son contundentes, actualmente existen 58.714 personas privadas de libertad en Venezuela. De ellas, 12.425 tienen más de dos años detenidas sin sentencia y, además, 8.222 permanecen recluidas en centros de detención preventiva, espacios concebidos para estadías de 48 horas como máximo, que en la práctica han sido convertidos en cárceles permanentes.

No se trata de una falla administrativa ni de casos aislados, estamos hablando de más de doce mil personas cuyos derechos han sido vulnerados por un sistema incapaz de garantizar una decisión judicial dentro de un plazo razonable. Aunado a esto, y quizás el dato más preocupante, es que Lavoe reconoció que el 75% de los condenados admitió los hechos.

Régimen reconoce crisis penitenciaria

Además, señaló que cerca del 70% de la población penitenciaria proviene de los sectores más pobres del país y que el 81% corresponde a personas que ingresan por primera vez al sistema penal. Lejos de ofrecer tranquilidad, estas cifras generan nuevas interrogantes: ¿El propio fiscal está reconociendo que miles de personas terminan admitiendo los hechos para escapar de un sistema incapaz de juzgarlas oportunamente?

Cuando una persona enfrenta años de prisión preventiva, hacinamiento, condiciones indignas de reclusión, falta de atención médica, alimentación insuficiente, escasez de agua potable y la incertidumbre de no saber cuándo será juzgada, la admisión de los hechos deja de ser una simple decisión jurídica y puede convertirse en una estrategia de supervivencia.

Al respecto, la verdadera pregunta no es cuántas personas admitieron los hechos, sino cuántas sintieron que no tenían otra alternativa. Entonces, ¿estamos frente a un sistema de justicia que combate la criminalidad o frente a un sistema que termina castigando de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables de la sociedad?

Crisis devastadora

Mientras tanto, las consecuencias de esta crisis continúan siendo devastadoras. Desde abril de 2026 hasta la fecha, el OVP ha documentado al menos 22 muertes bajo custodia del régimen venezolano. A ello se suma una conclusión alarmante de nuestro Informe Anual 2025, el 95% de los fallecimientos registrados estuvieron asociados a la falta de asistencia médica oportuna.

Por ello resulta imposible analizar el retardo procesal, el hacinamiento o el colapso de los centros de detención preventiva como problemas aislados porque todas estas situaciones forman parte de una misma crisis que deteriora progresivamente la salud, la integridad y la vida de las personas privadas de libertad.

Las personas que pasan años esperando una sentencia también están expuestas a enfermedades, al deterioro de su salud física y mental, a la ruptura de sus vínculos familiares y a condiciones incompatibles con la dignidad humana.

En este contexto, las declaraciones de la nueva defensora del pueblo, Eglée González Lobato, merecen especial atención. Al afirmar que la institución debe atender a presos políticos, presos comunes, adultos mayores, adolescentes, niños y demás grupos vulnerables, reconoce implícitamente la magnitud de la crisis existente.

Sin embargo, el país no necesita más diagnósticos, las cifras expuestas por los voceros del régimen demuestran que el problema es ampliamente conocido por las instituciones del Gobierno. Lo que las personas privadas de libertad, sus familiares y la sociedad esperan no son nuevas declaraciones, sino respuestas concretas.

Preguntas a responder

¿Qué medidas adoptará la Defensoría del Pueblo para atender a las 12.425 personas que permanecen más de dos años sin sentencia? ¿Qué acciones impulsará para reducir la permanencia de miles de detenidos en centros de detención preventiva?

Además, ¿Qué hará frente a las denuncias de hacinamiento, enfermedades, tortura y muertes bajo custodia que continúan registrándose en cárceles y calabozos policiales?

Durante años, bajo la gestión de Alfredo Ruiz, la Defensoría observó cómo se acumulaban denuncias de retardo procesal, hacinamiento, tortura, enfermedades, muertes bajo custodia y graves violaciones de derechos humanos dentro de los lugares de reclusión. Hoy la nueva administración tiene la oportunidad de demostrar si actuará de manera distinta o si el reconocimiento de la crisis quedará reducido a otro ejercicio retórico sin consecuencias reales para quienes la padecen.

Las cifras ya están sobre la mesa y los diagnósticos también, lo que sigue faltando son responsables, decisiones y acciones concretas capaces de transformar una realidad que durante años ha condenado a miles de personas a sobrevivir dentro de un sistema que reconoce sus fallas, pero sigue sin corregirlas.

Cuatro planes, los mismos problemas

La actual Consulta Nacional para la Reforma de la Justicia Penal no es la primera iniciativa impulsada por el chavismo para transformar el sistema de justicia. De hecho, se trata al menos del cuarto “gran plan” anunciado durante los últimos veinte años con la promesa de corregir problemas como el retardo procesal, el hacinamiento, la corrupción institucional y las fallas estructurales del sistema penitenciario.

En 2005, durante el gobierno de Hugo Chávez, el Tribunal Supremo de Justicia puso en marcha el Plan de Reforma Estructural y Modernización del Poder Judicial. 16 años después, en 2021, Nicolás Maduro anunció una «revolución profunda y acelerada» del sistema de justicia a través de la Comisión Presidencial para la Revolución del Sistema de Justicia, presidida por Diosdado Cabello y Cilia Flores, con el objetivo de reducir el hacinamiento carcelario y combatir el retardo procesal.

Posteriormente, en febrero de 2026, activaron una Comisión Especial para la Reforma del Sistema Judicial, nuevamente bajo el liderazgo de Diosdado Cabello, con énfasis en la intervención de los centros de reclusión. Apenas unos meses después, en junio de 2026, surge la Consulta Nacional para la Reforma de la Justicia Penal, impulsada por el gobierno de Delcy Rodríguez, con el propósito de reconfigurar el sistema penal y combatir la corrupción institucional.

Dos décadas, cuatro planes de reforma, múltiples comisiones, diagnósticos reiterados y promesas de transformación después, el régimen vuelve a reconocer los mismos problemas que aseguró estar combatiendo. Mientras tanto, miles de personas continúan privadas de libertad sin sentencia, sobreviven en calabozos convertidos en cárceles permanentes y siguen muriendo bajo custodia.

ACN/MAS/Prensa OVP

No deje de leer: Tres sismos en Valencia este 11 de junio reportó Funvisis

Infórmate al instante únete a nuestros canales 

WhatsApp ACN – Telegram NoticiasACN – Instagram acn.web – TikTok _agenciacn – X agenciacn

Continue Reading

Suscríbete a nuestro boletín

Publicidad

Carabobo

Publicidad

Sucesos

Facebook

Publicidad

Lo más leído