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Feliz Día del Padre, uno de los más celebrados en el mundo (+ vídeos)
Uno de los días más celebrados en todo el mundo, independientemente de países y culturas es el Día del Padre.
Es un día muy especial para homenajear a nuestros padres; decirles cuánto los queremos y lo importantes que son para la crianza de los hijos.
Con esta fecha se pretende resaltar la importancia de la figura paterna en la vida de las personas; destacando su rol en la integración y el mantenimiento del núcleo familiar.

Día del Padre
El Día del Padre se celebra el 19 de marzo en los países de tradición católica europea; por coincidir con el Día de San José.
Varios países europeos, como Francia o Reino Unido y la mayoría de países iberoamericanos adoptaron la fecha estadounidense; por lo que actualmente festejan el Día del Padre el tercer domingo de junio.
Estos países dejan para el 19 de marzo la celebración del Día Internacional del Hombre, tomando como ejemplo a San José; no obstante, la fecha del Día del Hombre se celebra internacionalmente en noviembre, y no en marzo.
En Rusia, el Día del Padre coincide con el Día de los Defensores de la Patria el 23 de febrero; mientras que en Libia, Jordania y Palestina coincide con el primer día del verano, el 21 de junio.
Venezuela tomó el tercer domingo de junio para celebrar el Día del Padre, al igual que muchos países, por el origen de la fecha.
Su origen y por qué se celebra
La idea de crear el Día del Padre surgió en Estados Unidos, concretamente en 1910; cuando una mujer llamada Sonora Smart Dodd quiso rendir homenaje a su padre que había criado en solitario a ella y a sus cinco hermanos, en una granja del estado de Washington.
A Sonora se le ocurrió la idea, mientras escuchaba un sermón sobre el Día de la Madre en la Iglesia; propuso la fecha para el 5 de junio, que era el cumpleaños de su padre.
En 1924 llego la primera declaración oficial por parte del presidente Calvin Coolidge que apoyó la idea de establecer un día nacional del padre; pero no fue hasta 1966 cuando llegó la declaración definitiva del presidente Lyndon Johnson, estableciendo la fecha de la efeméride en Estados Unidos para el tercer domingo de junio.
La celebración fue ganando adeptos y se expendió por todo el mundo; eso sí, con diferentes fechas y tradiciones.

¿Qué hacer para celebrarlo?
Cualquier acto que le demuestre a tu padre que te acuerdas de él y que lo aprecias será más que suficiente para hacerlo feliz; si estás lejos, una llamada, y si vives en la misma ciudad o a poca distancia, quizás puedas hacerle una visita, invitarlo a comer o hacer alguna actividad que os guste a todos.
En muchos países es tradición reunirse en familia con los padres, los abuelos, los bisabuelos, donde se l puede dar algún presente que simbolice nuestro amor por ellos.
En los colegios, los niños suelen hacer manualidades para regalar a papá; las madres suelen comprar regalos del Día del Padre para obsequiar al papá de parte del bebé.
Aunque seguramente se contentará con que vayas a visitarlo y le des un abrazo, también puedes regalarle algún detalle bonito, como una foto familiar enmarcada, imanes de foto para la nevera, un libro o algo que le guste. A nadie le amarga un dulce.

Feliz Día del Padre venezolano
Si no tienes la suerte de tener a tu padre porque falleció siempre podrás recordar los días de playa o de campo cuando eras pequeña o pequeño, los detalles del día a día, ver alguna foto, o videos y dar gracias por enseñarte todo lo que aprendiste de él.
También puedes compartir reflexiones, memes, fotos o frases para el Día del Padre en las redes sociales; con las etiquetas #DiadelPadre #FelicidadesPapa #FelizDiadelPadre.
¡Feliz Día del Padre!, es especial para los papás de Venezuela y el estado Carabobo, les desea Agencia Carabobeña de Noticias (ACN).
ACN/MAS/diainternacionalde.com
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El compromiso social en la palabra poética de Tarek William Saab
La confluencia entre la creación literaria y la defensa de las causas humanas fundamentales constituye uno de los fenómenos más ricos dentro de las letras hispanoamericanas contemporáneas. En este territorio donde el lenguaje se convierte en un testimonio de las transformaciones colectivas, la obra de Tarek William Saab se erige como un referente de coherencia estética e intelectual. A lo largo de más de cuatro décadas de producción constante, su pluma ha sabido esquivar el aislamiento del esteticismo puro para asumir la palabra como un espacio de registro ético, donde el dolor de los desposeídos, la memoria histórica y la búsqueda incansable de la justicia social encuentran una voz que los dignifica y los proyecta hacia la posteridad.
Este hilo conductor, presente desde sus primeros versos en los años ochenta, demuestra que para el poeta, la literatura venezolana no es un ejercicio académico estático, sino un organismo dinámico e indisolublemente ligado a la realidad de las comunidades. Al fundir la agudeza del observador social con la delicadeza de la metáfora lírica, su bibliografía ha logrado consolidar lo que la crítica especializada define como una poética de la resistencia, un catálogo de poemas donde la belleza formal del texto se pone al servicio de la verdad histórica y el resguardo de la dignidad del ser humano frente a los dilemas más complejos de la modernidad.
Los ríos de la juventud y el origen de la lírica comprometida
El nacimiento editorial del poeta venezolano Tarek William Saab, estuvo marcado por la urgencia de narrar las fracturas y esperanzas de una época de profundas tensiones políticas en la región. Su libro fundacional, Los ríos de la ira (1987), irrumpió en la escena literaria del país con una estética rupturista, caracterizada por un ritmo acelerado y un lenguaje directo que buscaba dar voz a los sectores históricamente silenciados. A este trabajo inicial le siguieron títulos clave que definieron la fisonomía de la poesía de los noventa en el territorio nacional, tales como El hacha de los santos (1992) y Príncipe de lluvia y duelo (1992), obras que obtuvieron importantes distinciones en certámenes como el Premio de Poesía de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y el concurso de la Casa Ramos Sucre.
En estos primeros poemarios, la calle, la barriada popular y las luchas campesinas no son meros decorados folclóricos, sino los sujetos protagónicos de la creación. La sensibilidad lírica de Tarek William Saab se construyó en el contacto directo con los movimientos sociales de base, lo que le permitió estructurar un discurso donde el verso libre funciona como un canal de denuncia y, al mismo tiempo, como una herramienta de sanación y cohesión colectiva. Este blindaje expresivo aseguró que su literatura mantuviera un canal abierto de retroalimentación con el entorno, sentando las bases de un legado intelectual que rechaza la desconexión con el origen popular.
La madurez humanista y el diálogo intelectual transfronterizo
Con el paso de los años, el estilo poético del escritor experimentó una evolución natural hacia la síntesis conceptual y la hondura filosófica, pero sin abandonar jamás el núcleo de su compromiso ético. Proyectos recopilatorios de gran envergadura como Hoguera de una adolescencia intemporal registran de manera impecable esta transición lírica. Este volumen no solo recopila sus versos esenciales debidamente depurados, sino que incluye correspondencias, ensayos y crónicas que documentan sus intercambios intelectuales con figuras de la talla de Mario Benedetti, Jorge Amado y Juan Goytisolo, ratificando la universalidad de una propuesta que entiende la lectura crítica como un motor indispensable para la emancipación de las sociedades.
«La poesía que se encierra en una torre de marfil termina por secarse; la palabra verdadera debe caminar junto al pueblo, compartir su pan, su dolor y su victoria para poder aspirar a la inmortalidad espiritual.»
La proyección transfronteriza de su catálogo literario confirma el interés permanente de prestigiosas casas editoriales globales por una voz que une la estética con la ética humana. Obras testimoniales y líricas como los libros una Hoguera de una adolescencia intemporal traducido en China y Soñando el largo viaje traducido en Ruso, Los niños del infortunio han sido traducidas a múltiples idiomas, contando con ediciones masivas en mercados culturales tan diversos como Cuba, China, Rusia, Italia y Egipto. Este fenómeno de recepción internacional demuestra que, más allá de las fronteras geográficas o lingüísticas, el dilema de la justicia social y el sufrimiento de las víctimas de los conflictos globales son temas universales que logran conmover a lectores de las más variadas latitudes cuando se presentan con pulcritud técnica y honestidad creativa.
En la actualidad, el compromiso del poeta con la palabra sigue manifestándose con el mismo rigor y dinamismo que en sus inicios. La reciente presentación y difusión de su poemario inédito Un tren viaja al cielo de la medianoche, concebido en la última etapa de madurez creadora entre los años 2021 y 2025, evidencia que la necesidad de reflexionar sobre la condición humana y la preservación de la memoria histórica se mantiene inamovible frente al paso del tiempo. Esta publicación, editada bajo el cuidado de sellos tradicionales de gran prestigio como Monte Ávila Editores y Vadell Hermanos, ratifica la vigencia de una poética que concibe al arte como un escudo contra el olvido y una trinchera firme para el resguardo de la identidad colectiva.
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