Internacional
Violencia en Cúcuta: declaran toque de queda tras ataque con explosivos
En medio de la creciente ola de violencia en la ciudad fronteriza con Venezuela, Cúcuta, el alcalde Jorge Acevedo decretó un toque de queda desde las 7 p.m. de este jueves hasta las 6 a. m. del viernes. Además, como medida preventiva, se ordenó la esuspensión total de clases en escuelas y colegios de la capital de Norte de Santander.
La decisión fue tomada tras un consejo de seguridad que concluyó al mediodía de este jueves, en el que participaron representantes del Ejército y la Policía Nacional. Según explicó el mandatario local, la medida busca proteger a la ciudadanía ante posibles hechos de violencia en la región.
Fuerza pública refuerza seguridad
El alcalde Acevedo enfatizó que las autoridades desplegaron un amplio dispositivo de seguridad para garantizar el orden público en la ciudad.
«Quiero agregar que tenemos más de 3 mil policías, más de 1.200 soldados y que el batallón de Policía Militar está en la ciudad. Nosotros no vamos a permitir que los violentos nos superen. No permitiremos que Cúcuta sea tomada por ningún grupo al margen de la ley», aseguró Acevedo.
El mandatario también mencionó que los equipos de inteligencia están trabajando para reforzar la seguridad y monitorear posibles amenazas. Además, advirtió que la extensión del toque de queda durante el fin de semana dependerá de la evolución de la situación.
¿Quiénes serían los responsables?
El brigadier general William Quintero, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc), informó que los recientes hechos violentos fueron precedidos por la instalación de banderas y la distribución de panfletos alusivos al Ejército de Liberación Nacional (ELN) en diversos puntos cercanos a la ciudad hace cinco días.
“Son fechas conmemorativas del ELN, como la muerte de Camilo Torres y la de Domingo Laín Sáenz. Ese frente del ELN no delinque en Norte de Santander, pero sí opera en el departamento de Arauca», explicó el oficial.
Las autoridades recomendaron a los ciudadanos permanecer en sus viviendas durante el horario del toque de queda y reportar cualquier actividad sospechosa a las líneas de emergencia.
Explosiones en Cúcuta
Al menos cinco artefactos explosivos detonaron en Cúcuta, capital de Norte de Santander, entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, con al menos una media docena de heridos, según refieren medios locales.
De acuerdo con reportes, el primer ataque se registró en el Comando de Acción Inmediata de la Policía de Villa Antigua, en el municipio de Villa del Rosario. A eso de las 22:45 (hora local), hombres armados detonaron tres cargas con explosivos y dispararon en repetidas ocasiones
Posteriormente, a las 23:00, un carro bomba estalló en el peaje La Prada, próximo a un paso fronterizo con Venezuela, donde seis trabajadores resultaron lesionados.
Unas siete horas más tarde, otro artefacto explosivo detonó en el Comando de Acción Inmediata de la Policía de San Rafael, barrio de Cúcuta. Una zona de alto tráfico, cercana de varias instituciones educativas y con una gran afluencia de personas. Un policía habría resultado herido en esta última acción.
La situación de Norte de Santander está doblemente sacudida, pues es justo en ese territorio donde más de 50 mil personas permanecen desplazadas por los enfrentamientos que desde hace más de un mes entabla el ELN con el Frente 33.
El Ejército Nacional desarrolla una ofensiva bajo el nombre de Operación Catatumbo, con el despliegue de más de 10 mil uniformados y que tiene por objetivo devolver la normalidad al territorio.
Con información de El Tiempo / Prensa Latina
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Internacional
Estados demandan a admnistración Trump para frenar norma que dificulta obtener green card (+ video)
Estados demandan a administración Trump. Nueva York y otros 21 estados están demandando a la administración Trump para bloquear una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional que otorgaría a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia (green cards), visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.
El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos inmigrantes obtengan la residencia permanente si utilizan —o se considera probable que necesiten— beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.
La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani —quien lidera una coalición de ciudades que presenta una demanda similar—, anunciaron la acción legal durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Manhattan el lunes.
Estados demandan a administración Trump…
Estados demandan a administración Trump. “La norma permitiría a los agentes de inmigración considerar el uso de beneficios fundamentales como Medicaid y SNAP (el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), e incluso la participación en programas de comidas escolares, como parte de la situación del solicitante”, dijo James. “Eso significa que los neoyorquinos inmigrantes podrían verse obligados a plantearse preguntas imposibles: ‘¿Afectará negativamente a mis posibilidades de obtener la residencia permanente el hecho de contratar un seguro médico? ¿Se utilizará en mi contra el haber aceptado ayuda alimentaria en momentos de dificultad?’”.
Los estados, cuya demanda también incluye al Distrito de Columbia, argumentan que perderían miles de millones de dólares en fondos federales si los inmigrantes —particularmente las familias de estatus migratorio mixto— se dan de baja de los programas por temor a consecuencias migratorias.
¿A qué se refiere?
La demanda se refiere a los cambios pendientes en lo que se conoce como la norma de “carga pública” (public charge), una disposición de la ley de inmigración de EE.UU. que permite al gobierno denegar una visa o tarjeta de residencia a alguien que, según determina, probablemente dependerá de la asistencia gubernamental.
Históricamente, los funcionarios de inmigración solo contabilizaban los beneficios en efectivo —como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas o el Ingreso de Seguridad Suplementario de la Seguridad Social— en sus evaluaciones. Sin embargo, el cambio pendiente de la administración Trump no especifica qué programas de red de seguridad deben considerarse, lo que significa que también podrían incluirse beneficios no monetarios como Medicaid y vales de vivienda.
“Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a prescindir del apoyo que necesitan por temor a que solicitar asistencia provoque su deportación”, afirmó James en un comunicado. “Esta norma se aprovecha de ese miedo y cuenta con que las familias renuncien a la asistencia alimentaria, la cobertura de atención médica y otros beneficios públicos a los que tienen derecho legalmente”.
La norma se centra en personas que ya tienen un estatus legal en EE.UU. Los inmigrantes indocumentados no son elegibles para recibir beneficios públicos.
Disuadir a inmigrantes de inscribirse en programas
La ampliación de la norma de carga pública forma parte de los esfuerzos más recientes del Gobierno de Trump para disuadir a los inmigrantes de inscribirse en programas de red de seguridad para los que ellos o sus hijos ciudadanos podrían ser elegibles.
El “gran y hermoso proyecto de ley” del Partido Republicano, que Trump promulgó en julio de 2025, limita la elegibilidad de los inmigrantes legales para Medicaid y los cupones de alimentos. Los refugiados, las personas con asilo concedido y las víctimas de violencia doméstica y trata de personas con fines sexuales ya no reúnen los requisitos para participar en los programas. Solo los titulares de la tarjeta de residencia permanente (green card) y ciertos otros inmigrantes pueden inscribirse.
Por lo general, los niños que son ciudadanos estadounidenses siguen siendo elegibles, aunque es posible que muchos padres decidan no solicitar los beneficios en su nombre para evitar interactuar con el gobierno federal.
Nueva norma es «arbitraria y caprichosa»
La demanda presentada por James en nombre de Nueva York sostiene que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está excediendo su autoridad, ya que el Congreso no aprobó una interpretación más amplia de lo que significa ser una “carga pública”. El estado, junto con otros demandantes, también argumentará que la nueva norma es “arbitraria y caprichosa”, y que el DHS ignoró las consecuencias perjudiciales del cambio y no lo justificó adecuadamente.
Las demandas de los estados y de los gobiernos locales se presentaron el lunes por la mañana ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambas solicitan al tribunal que declare ilegal la norma y que impida al DHS aplicarla. Hasta primeras horas de la tarde del lunes, ninguna de las demandas tenía un juez asignado ni una audiencia programada.
“La crueldad es el objetivo (del cambio de norma)”, declaró James el lunes. “El objetivo es generar un efecto disuasorio entre los inmigrantes. Es hacer saber a las personas que no son bienvenidas aquí. El objetivo es la hostilidad hacia la inmigración”.
“El hecho de que se vayan a negar beneficios a personas enfermas, hambrientas y sin hogar es algo inaceptable. Y por eso estamos buscando anular esta norma en el estado de Nueva York”, afirmó.
CNN se ha puesto en contacto con el DHS para solicitar comentarios.
ACN/MAS/CNN
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