Allanan mansión de Armando Benedetti en Lagos de Caujaral. Una lujosa edificación ubicada uno de los conjuntos residenciales más exclusivos de la costa atlántica colombiana.
La orden del procedimiento la dio la Corte Suprema de Justicia, en el marco de una investigación que involucra al ministro del Interior por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
El inmueble, ubicado entre Barranquilla y Puerto Colombia, no aparece registrado entre los bienes declarados por el ministro, su esposa ni los anteriores propietarios, según una revisión de El Tiempo. En su declaración de renta de 2025, Benedetti reportó un patrimonio bruto de 3.000 millones de pesos y deudas que alcanzan el 30% de sus activos, sin incluir propiedades de alto valor.
La mansión ha sido objeto de polémica por su presunto vínculo con el empresario colombiano-venezolano Alex Saab, acusado de ser testaferro del gobierno venezolano.
El Colombiano señala que la vivienda estuvo a nombre de Saab antes de pasar, en 2011, al banco Scotiabank Colpatria, tras una dación en pago por una deuda de 2.000 millones de pesos. Posteriormente, el empresario Ricardo Leyva Páez, representante de Ave Fénix Entretenimiento, habría cedido el contrato de leasing a Benedetti, aunque no existen registros notariales que lo confirmen.
Fuentes citadas por la prensa estiman que el valor actual del inmueble supera los 12.000 millones de pesos, con cuotas de arrendamiento mensuales de más de 20 millones, cifra difícil de sostener frente al salario oficial del ministro, que ronda los 27 millones de pesos.
El abogado Camilo Enciso, exsecretario de Transparencia, cuestionó el origen de los fondos: “Esa mansión se la está pagando alguien, no sabemos a cambio de qué, o él la está pagando con dinero cuyo origen desconocemos”.
El allanamiento, dirigido por la magistrada Cristina Lombana, generó fricciones públicas. Benedetti acusó a la magistrada de acoso judicial, mientras su esposa, Adelina Guerrero Covo, denunció haber sido víctima de maltrato y abuso de autoridad durante la diligencia.
El caso se suma a otros episodios relacionados con las propiedades del ministro, entre ellos la compra de una casa en Pradomar, también en Puerto Colombia, investigada por diferencias entre el valor declarado y el real. La Corte Suprema continúa con el cruce de escrituras y movimientos financieros para determinar si existe un patrón de enriquecimiento injustificado.
EEUU conmemoró el 11 de septiembre. El presidente Donald Trump, desde el Pentágono (Washington) y cuatro exmandatarios apostados en Nueva York y cientos de ciudadanos se acercaron a la ceremonia central que recuerda los atentados del 2011 que golpearon a la potencia mundial.
Sin Trump, pero con la presencia en Nueva York se desarrolla bajo un estricto operativo de seguridad en el sur de Manhattan, donde se encontraban las Torres Gemelas derribadas por dos aviones de línea secuestrados por la organización yihadista Al Qaeda. se realizó la ceremonia.
Los expresidentes George W. Bush —quien ocupaba el cargo en el momento de los atentados—, Bill Clinton, Barack Obama y Joe Biden, junto con el actual vicepresidente JD Vance, se reunieron para la conmemoración en el Monumento Nacional del 11 de Septiembre en Nueva York.
Allí, la lectura de los nombres de todas las víctimas —que se prolongó durante horas— comenzó con el tañido de una campana y un minuto de silencio. Otros funcionarios de la administración se dirigieron al Monumento Nacional del Vuelo 93 en Pensilvania.
Bill Clinton y Barack Obama en la ceremonia
Trump desde el Pentágono
Hace un cuarto de siglo, aviones de línea secuestrados por la organización yihadista Al Qaeda derribaron las Torres Gemelas en Nueva York y golpearon el Pentágono. Un cuarto avión cayó en Pensilvania. Los ataques dejaron casi 3.000 muertos.
«Hoy renovamos el juramento sagrado que hicimos por primera vez en sus nombres (de las víctimas) hace un cuarto de siglo. Nunca, jamás olvidaremos. Por eso luchamos hoy», dijo Trump en la ceremonia en Washington.
«No tenemos opción. Solo puede haber victoria. Luchamos con fuerza. Luchamos para ganar», añadió.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que la batalla contra el yihadismo continúa ahora con Irán.
Donald Trump y Melania Trump
EEUU conmemoró el 11 de septiembre
Junto a ellos ocupó un lugar destacado Zohran Mamdani, de 34 años, perteneciente al ala izquierda del Partido Demócrata y primer alcalde de la ciudad en prestar juramento sobre el Corán.
Una gran multitud se reunió allí para la solemne ceremonia anual, que reconstruyó los acontecimientos de ese día minuto a minuto y concluyó poco antes de las 13H00 locales.
Los familiares de las víctimas leyeron la lista de nombres de los fallecidos en medio de una fuerte vigilancia policial.
«Cada vez es un momento muy difícil para nosotros, y este año aún más porque llegamos al hito de los 25 años», declaró a la AFP John Fila, un bombero presente a unos cientos de metros durante otra ceremonia en Manhattan.
Una pequeña protesta contra el islam se concentró frente a la alcaldía y marchó hacia la Zona Cero, flanqueada por una fuerte presencia policial y contra manifestantes.
Alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani
Giuliani «ofendido»
Tras los atentados, los actos antimusulmanes se dispararon en Nueva York y en el resto de Estados Unidos. La policía también reforzó la vigilancia de las comunidades musulmanas en nombre de la lucha contra el islamismo, a través de un programa que posteriormente fue abandonado.
En 2001, «por supuesto ya había una población musulmana en Nueva York, pero era menos numerosa y prácticamente no tenía peso político. Desde entonces, la situación ha cambiado considerablemente, tanto en la ciudad como a escala nacional», señaló a la AFP el politólogo Lincoln Mitchell.
Pese a ello, algunas voces conservadoras pidieron que Mamdani no asistiese a las conmemoraciones, entre ellas la de Rudy Giuliani, alcalde de Nueva York en el momento de los atentados y quien luego fue abogado de Donald Trump.
Giuliani se declaró ofendido por la presencia del actual alcalde en la «Zona Cero».
Miembro de la pequeña formación Socialistas Democráticos, Mamdani es un militante comprometido con la causa palestina y muy crítico con Israel, al que acusa de haber perpetrado un «genocidio» en Gaza.
El exalcalde neoyorquino Rudy Giuliani
Publicarán documentos
Además, esta semana anunció la publicación de decenas de miles de documentos que revelan, según él, que la ciudad ocultó información sobre la toxicidad del aire tras los atentados contra el World Trade Center.
La CIA también desclasificó y publicó decenas de informes de inteligencia presidenciales relacionados con el 11S para que coincidieran con el 25º aniversario.
Además de las 2.977 personas fallecidas en Estados Unidos el día de los atentados, principalmente en Nueva York, más de 9.400 han muerto posteriormente a causa de enfermedades relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas, según el programa federal de seguimiento médico.
«La gente enfermó porque los dirigentes en quienes confiaba les mintieron al asegurarles que podían respirar sin peligro un aire tóxico», dijo Mamdani.
Entre quienes podrían ser señalados figuran el propio Giuliani y Michael Bloomberg, elegido alcalde en noviembre de 2001.
George Mironis, superviviente del 11 de septiembre, y un miembro de los equipos de primera respuesta. (Foto: Reuters)
Un recuerdo que se desvanece
Según SITE Intelligence Group, organismo especializado en la vigilancia de páginas web islamistas, Al Qaeda ha publicado imágenes de su jefe en el momento de los atentados, Osama bin Laden, y de su hijo Hamza, con motivo del aniversario.
Bin Laden fue abatido en 2011 en una operación estadounidense. Y su hijo en 2019, de acuerdo con Trump.
Un cuarto de siglo después de los atentados, hay unos «100 millones de estadounidenses que aún no habían nacido o eran demasiado pequeños para recordarlos», destaca Beth Hillman, presidenta del Museo y Memorial del 11 de Septiembre.
Enfocada por mucho tiempo en el «deber de la memoria», la institución que dirige centra ahora sus esfuerzos en la transmisión y la educación, con testigos capacitados para hablar ante públicos que sólo conocieron los hechos por referencia de sus padres o en la escuela.