Opinión
Un “Vrexit” provocado desde el exterior
Un “Vrexit” provocado desde el exterior: Por Leopoldo Puchi.- Dice un refrán popular que muchas manos en la sopa ponen el caldo morado. Y, efectivamente, muy poco ha contribuido a la evolución positiva de la situación venezolana la manera en que distintos países se han involucrado en el acontecer interno nacional. Seguramente porque la experiencia histórica así lo indica, la no intervención es un principio básico consagrado: no sólo resguarda la paz sino que preserva las condiciones para que cada país decida lo que hace.
A principios de año, los distintos factores nacionales adelantaron conversaciones que estuvieron a punto de concretarse en un acuerdo. Posteriormente, se convocaron las elecciones presidenciales del 20 de mayo y varios de los más importantes partidos de oposición manifestaron su disposición a participar.
Sin embargo, desde el exterior se ejerció presión en el sentido contrario. De una parte, los países del grupo de Lima anunciaron que no reconocerían a quien resultara electo. Lo mismo se dio a entender desde la Unión Europea. Varios embajadores hablaron de cierre de embajadas. Y estos anuncios se convirtieron en argumento básico para el llamado a la abstención. “Cómo se va a participar, si la comunidad internacional no reconoce las elecciones”, se decía.
Al meter las manos, más allá de lo que la prudencia aconseja, contribuyeron a que “el caldo” de la política venezolana se enrareciera más. Ahora están en un aprieto. No saben si cerrar o no las embajadas y buscan qué hacer para no desdecirse. Si antes llamaban a la oposición para que no participara en las elecciones, ahora la conminan a que firme documentos a favor de “una solución política”. En el fondo, el mismo error, la injerencia en asuntos internos de otro país como si fueran propios, y con pasión partidista.
Cada día, el caldo se vuelve más morado. A las sanciones de bloqueo financiero se le suman ahora los anuncios del Vicepresidente electo de Brasil, el general Hamilton Mourao, quien sostiene que al ejército de su país le correspondería dirigir las tropas que ingresarían a Venezuela luego de un golpe de Estado.
Si entre estos peculiares actores internacionales se impone la idea de aislar a Venezuela, nos encaminaríamos hacia una suerte de “Vrexit” forzado, es decir, el país sería empujado a salir de parte importante de su actual esfera de relaciones.
Y como el mundo es multipolar y no hay vacío que no se llene, Venezuela se desplazaría completamente, y no solo de forma parcial como ahora, hacia otro espacio de interrelaciones: China, Rusia, Irán, Turquía, India, mientras que en el hemisferio se afianzarían los vínculos con México, Cuba. Uruguay, Nicaragua, El Salvador, países del Caribe. La presencia de los aviones de Rusia en Maiquetía es una imagen que ilustra bien como pudieran evolucionar los acontecimientos.
El aislamiento económico y diplomático pondrá necesariamente a Venezuela en un camino inesperado, el de un “Vrexit”. La sopa tendrá nuevos sabores.
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Opinión
Activos en el Activismo: El motor de la transición ciudadana en Venezuela
Por: Luis Junior Vivas
Valencia, junio de 2026
El activismo político no es una fuerza estática ni un simple registro de reclamos en papel; es el tejido vivo de la historia democrática. A lo largo de los siglos, los grandes giros de la humanidad —desde las sufragistas británicas hasta el movimiento por los derechos civiles de Martin Luther King— no nacieron en los despachos institucionales, sino en las calles, impulsados por ciudadanos comunes decididos a desafiar el statu quo.
En Venezuela, esta herencia es profunda. La identidad republicana del país se forjó bajo el fuego de un activismo civil y militar que rompió las cadenas coloniales, y se redefinió en el siglo XX con la Generación del 28, aquellos estudiantes que plantaron cara a la dictadura gomecista y sembraron las semillas de la era democrática. Hoy, esa necesidad de participación vuelve a ser el epicentro de la realidad nacional.
En el panorama contemporáneo, la figura de María Corina Machado ha redefinido el concepto de activismo en Venezuela. Su propuesta, enmarcada en un liberalismo popular y un férreo compromiso libertario, transformó la tradicional forma de hacer política en el país.
Machado ha demostrado que el activismo no se limita a las dinámicas de los partidos tradicionales; se trata de una lucha ética, de resistencia y de organización de base. Desafiando inhabilitaciones, bloqueos de carreteras y persecución, su presencia en cada rincón del territorio nacional y fuera de el ,despertó una fuerza ciudadana que parecía dormida, convirtiendo la causa de la libertad venezolana en un movimiento civil sin precedentes en la historia reciente de la región.
»Activos en el Activismo»: El eco que nace en Carabobo
Es precisamente en este contexto de movilización permanente donde nacen las ideas que guían la acción. Desde la Coordinación Regional de Activismo de Vente Carabobo, se acuñó una frase que hoy resuena como un mantra para miles de ciudadanos: «Activos en el Activismo».
Más que un eslogan de campaña, este término nació en tierras carabobeñas como un llamado a la acción consciente y permanente. Significa entender que la libertad no se espera pasivamente, sino que se construye a diario a través de la formación, la movilizació y la presencia en las comunidades. El estado Carabobo, históricamente vinculado a las gestas libertarias del país, vuelve a ponerse a la vanguardia conceptual de la resistencia civil con esta premisa.
El activismo venezolano se encuentra hoy en su encrucijada más crítica y determinante. En el marco de una compleja transición política, el objetivo inmediato está firmemente trazado: confluir y presionar por un proceso electoral presidencial con plenas garantías democráticas.
Los desafíos para quienes nos mantenemos «Activos en el Activismo» son monumentales:
Organización y defensa del voto: Estructurar y seguir fortaleciendo redes ciudadanas capaces de movilizar a millones de electores y cuidar cada sufragio en condiciones adversas en un inevitable proceso electoral que más temprano que tarde se realizará en nuestro país.
Vencer la censura: Convertir a cada ciudadano en un canal de información veraz ante el bloqueo de los medios de comunicación tradicionales, la persecusión y el amedrentamiento que aunque ha disminuido aún persiste por parte de las fuerzas del régimen.
Mantener la ruta pacífica y constitucional: Resistir las provocaciones que buscan desmovilizar a la población, manteniendo el foco en la vía electoral como el mecanismo legítimo para el cambio.
El camino hacia la transición presidencial no será sencillo, pero la historia demuestra que cuando una sociedad civil se organiza bajo un propósito claro, no hay estructura que pueda detenerla. El activismo en Venezuela ha dejado de ser una opción; hoy es el deber ciudadano que define el futuro de la República.
Abg. Luis Junior Vivas
Coordinador Regional de Activismo
Vente Carabobo
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