Internacional
Trump afrontará un segundo frente judicial por presunto abuso sexual y difamación
El expresidente de EE.UU. Donald Trump afronta desde mañana un segundo frente judicial, por un caso de difamación relacionado con un presunto abuso sexual contra la escritora E. Jean Carroll, que comenzará este martes con la selección del jurado.
Es improbable que Trump asista al juicio: el juez Lewis A. Kaplan ha dejado a Trump (76 años) y a Carroll (79) la decisión sobre si acudir o no, y mientras que los abogados de la denunciante han anunciado que ella piensa asistir a todas las sesiones, los del expresidente escribieron la pasada semana a Kaplan anunciándole que «no desea comparecer en el juicio».
Alegaron las «cargas logísticas y financieras» que el desplazamiento de Trump causará a la ciudad contando solo el despliegue del servicio secreto que requeriría su presencia desde muchas horas antes de cada intervención suya.
Pero, además, Trump ha anunciado un acto electoral el próximo jueves por la tarde en New Hampshire, como parte de la precampaña por las presidenciales de 2024, en las que el expresidente parte como claro favorito entre los aspirantes republicanos.
El diario The New York Times señala que el juicio en la corte del Distrito Federal de Manhattan no será muy largo, y podría durar entre una y dos semanas.
Por lo pronto, el juez Kaplan ha decidido que el jurado que se selecciona mañana permanezca en el anonimato, incluso para los abogados de las partes, ante la posibilidad de que sufran algún tipo de acoso o ataque por parte de los seguidores de Trump.
La vista será por dos cargos: abuso sexual más difamación
El juicio, que se abre veinte días después del primer frente judicial de Trump -por el pago indebido a la actriz porno Stormy Daniels para silenciar una relación sexual extramarital- se celebra por la vía civil y responde a dos acusaciones distintas: un presunto abuso sexual contra Carroll por parte de Trump a mediados de los años noventa, más otra por difamación por los mismos hechos.
Carroll denunció en 2019, cuando Trump aún era presidente, que 25 años atrás el entonces empresario la acorraló en un probador de unos grandes almacenes de Nueva York y la violó, hechos que relató a dos amigas -llamadas a testificar en el caso- pero que no denunció ante la policía.
Al dar a conocer la denuncia, Trump la descalificó diciendo que ella no era su «tipo», que todo aquello era «una broma y una mentira» y que lo que ella buscaba era fama gratuita para promocionar un libro, entre otras afirmaciones que motivaron la denuncia de Carroll por difamación.
Aunque en 2019 un caso de violación tan antiguo había prescrito, tres años después el estado de Nueva York abrió una ventana legal de un año para poder denunciar delitos sexuales antiguos.
Así pues, el jurado y el juez considerarán por separado los dos cargos y las condenas, en caso de haberlas, serán separadas.
El equipo jurídico de Trump ha tratado de dilatar la apertura del nuevo caso presentando varios requerimientos al juez Kaplan, el último de ellos alegando que se necesita un periodo de «calma» para poder elegir objetivamente al jurado, pero el juez ha frenado todos esos intentos.
Con información de EFE
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Internacional
Estados demandan a admnistración Trump para frenar norma que dificulta obtener green card (+ video)
Estados demandan a administración Trump. Nueva York y otros 21 estados están demandando a la administración Trump para bloquear una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional que otorgaría a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia (green cards), visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.
El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos inmigrantes obtengan la residencia permanente si utilizan —o se considera probable que necesiten— beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.
La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani —quien lidera una coalición de ciudades que presenta una demanda similar—, anunciaron la acción legal durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Manhattan el lunes.
Estados demandan a administración Trump…
Estados demandan a administración Trump. “La norma permitiría a los agentes de inmigración considerar el uso de beneficios fundamentales como Medicaid y SNAP (el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), e incluso la participación en programas de comidas escolares, como parte de la situación del solicitante”, dijo James. “Eso significa que los neoyorquinos inmigrantes podrían verse obligados a plantearse preguntas imposibles: ‘¿Afectará negativamente a mis posibilidades de obtener la residencia permanente el hecho de contratar un seguro médico? ¿Se utilizará en mi contra el haber aceptado ayuda alimentaria en momentos de dificultad?’”.
Los estados, cuya demanda también incluye al Distrito de Columbia, argumentan que perderían miles de millones de dólares en fondos federales si los inmigrantes —particularmente las familias de estatus migratorio mixto— se dan de baja de los programas por temor a consecuencias migratorias.
¿A qué se refiere?
La demanda se refiere a los cambios pendientes en lo que se conoce como la norma de “carga pública” (public charge), una disposición de la ley de inmigración de EE.UU. que permite al gobierno denegar una visa o tarjeta de residencia a alguien que, según determina, probablemente dependerá de la asistencia gubernamental.
Históricamente, los funcionarios de inmigración solo contabilizaban los beneficios en efectivo —como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas o el Ingreso de Seguridad Suplementario de la Seguridad Social— en sus evaluaciones. Sin embargo, el cambio pendiente de la administración Trump no especifica qué programas de red de seguridad deben considerarse, lo que significa que también podrían incluirse beneficios no monetarios como Medicaid y vales de vivienda.
“Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a prescindir del apoyo que necesitan por temor a que solicitar asistencia provoque su deportación”, afirmó James en un comunicado. “Esta norma se aprovecha de ese miedo y cuenta con que las familias renuncien a la asistencia alimentaria, la cobertura de atención médica y otros beneficios públicos a los que tienen derecho legalmente”.
La norma se centra en personas que ya tienen un estatus legal en EE.UU. Los inmigrantes indocumentados no son elegibles para recibir beneficios públicos.
Disuadir a inmigrantes de inscribirse en programas
La ampliación de la norma de carga pública forma parte de los esfuerzos más recientes del Gobierno de Trump para disuadir a los inmigrantes de inscribirse en programas de red de seguridad para los que ellos o sus hijos ciudadanos podrían ser elegibles.
El “gran y hermoso proyecto de ley” del Partido Republicano, que Trump promulgó en julio de 2025, limita la elegibilidad de los inmigrantes legales para Medicaid y los cupones de alimentos. Los refugiados, las personas con asilo concedido y las víctimas de violencia doméstica y trata de personas con fines sexuales ya no reúnen los requisitos para participar en los programas. Solo los titulares de la tarjeta de residencia permanente (green card) y ciertos otros inmigrantes pueden inscribirse.
Por lo general, los niños que son ciudadanos estadounidenses siguen siendo elegibles, aunque es posible que muchos padres decidan no solicitar los beneficios en su nombre para evitar interactuar con el gobierno federal.
Nueva norma es «arbitraria y caprichosa»
La demanda presentada por James en nombre de Nueva York sostiene que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está excediendo su autoridad, ya que el Congreso no aprobó una interpretación más amplia de lo que significa ser una “carga pública”. El estado, junto con otros demandantes, también argumentará que la nueva norma es “arbitraria y caprichosa”, y que el DHS ignoró las consecuencias perjudiciales del cambio y no lo justificó adecuadamente.
Las demandas de los estados y de los gobiernos locales se presentaron el lunes por la mañana ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambas solicitan al tribunal que declare ilegal la norma y que impida al DHS aplicarla. Hasta primeras horas de la tarde del lunes, ninguna de las demandas tenía un juez asignado ni una audiencia programada.
“La crueldad es el objetivo (del cambio de norma)”, declaró James el lunes. “El objetivo es generar un efecto disuasorio entre los inmigrantes. Es hacer saber a las personas que no son bienvenidas aquí. El objetivo es la hostilidad hacia la inmigración”.
“El hecho de que se vayan a negar beneficios a personas enfermas, hambrientas y sin hogar es algo inaceptable. Y por eso estamos buscando anular esta norma en el estado de Nueva York”, afirmó.
CNN se ha puesto en contacto con el DHS para solicitar comentarios.
ACN/MAS/CNN
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