Hombre & Mujer
Total cura del SIDA logran por segunda vez
Logran segunda cura total de paciente de VIH por transplante de células madre. No es posible celebrar aún ya que no puede considerarse todavía un tratamiento, ya que tiene muchos riesgos y efectos secundarios que se extienden por años.
Después de que en 2007 un paciente de Berlín, Alemania, llamado Timothy Brown fuese curado de VIH tras un trasplante de células madre, la tarde de este martes se reportó el segundo caso en la historia en el que un hombre fue curado de la infección del virus que causa el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).
Y es que a diferencia del primer caso, en el que los investigadores trataron de replicar la misma técnica pero sin éxito, en esta ocasión se publicó un reporte en el que se explicó que se utilizó la remisión a largo plazo para eliminar el virus totalmente.
Cura total del SIDA logran por segunda vez
Por medio de una publicación en la revista Nature Communications, los científicos explicaron que el virus se ha ido reduciendo en el sistema de la persona infectada; sin embargo, darán más detalles en la Conferencia sobre Retro-virus e Infecciones Oportunistas, a celebrarse en Seattle.
Los investigadores también revelaron que llegaron a la cura por medio de transplantes de médula ósea para tratar a pacientes con cáncer, así como con una infección al mismo tiempo de VIH.
“Es algo increíble. El paciente de Berlín no fue una anécdota. Tenemos un segundo caso. No queremos hablar de curación, pero en los otros casos donde se interrumpió el tratamiento el virus rebrotó”, explicó Javier Martínez Picado, investigador de IrsiCaixa.
Las investigaciones también arrojaron que los transplantes de médula ósea tienen muchos riesgos y efectos secundarios que se extienden por años, por lo que no es posible celebrar aún ya que no puede considerarse todavía un tratamiento.
“Esto inspirará a muchas personas el hecho de que la cura no es un sueño”, declaró Annemarie Wensing, doctora del Centro Médico de la Universidad de Utrecht en Holanda.
Por último, el paciente ha permanecido en anonimato pero ya se le nombró el “Paciente Londres”, e incluso el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) elogió el caso de cura; sin embargo, instó a la prevención.
UNAIDS ✔ @UNAIDS
UNAIDS is greatly encouraged by news of a possible cure of an HIV-positive man in London: http://bit.ly/2UjhOXO #CROI2019
ACN/portada post © Pixabay/Indigo Staff
No deje de leer: StopViH: Cada año ocurre al menos 11 mil nuevas infecciones
Hombre & Mujer
Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
-
Deportes13 horas agoArráez llega a Filis de Filadelfia en límite de cambios en MLB
-
Economía14 horas agoPrecio del dólar del 4 de agosto pasa los 752 bolívares
-
Carabobo15 horas agoAlcaldía de Naguanagua intensificó limpieza y dragado de caños y canales durante primer año de gestión de Elizabeth Niño
-
Sucesos16 horas agoPolisandiego aprehendió a sujeto por hurto de bicicleta por tres factores claves


