Internacional
Nuevos ataques rusos en Ucrania dejó al menos 16 muertos y más de 70 heridos
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, afirmó este viernes que Rusia lanzó un centenar de misiles sobre Ucrania en el mayor ataque de los últimos meses, que causó al menos 16 muertos y más de 70 heridos.
“Hoy, Rusia ha utilizado casi todos los tipos de armas de su arsenal: Kinzhals, S-300, misiles de crucero y drones. Los bombarderos estratégicos lanzaron misiles X-101/X-505. En total, se dispararon unos 110 misiles contra Ucrania, la mayoría de los cuales fueron derribados”, declaró Zelensky.
Nuevos ataques rusos en Ucrania
El portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yuri Ihnat, afirmó en unas declaraciones televisadas que no se había producido semejante andanada de misiles rusos “en mucho tiempo”.
“El enemigo lanzó un golpe masivo empleando varios recursos de ataque aéreo. De hecho, lanzó de todo, excepto (misiles) Kalibr. Hubo (misiles) Kinzhal, misiles balísticos, S-300, misiles de crucero”, dijo.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschkó, anunció que un civil ha muerto y que cuatro han sido rescatados de debajo de los escombros de un almacén en el que han impactado fragmentos de un proyectil, mientras que todavía hay desaparecidos.
Klitschkó había avisado sobre las 6:30 de la mañana (4:30 GMT), a través de su canal de Telegram, de que se escuchaban explosiones en la capital, instruyendo a los ciudadanos para que buscaran refugio.
Siete personas han sido hospitalizadas en la capital y el alcalde kievita informó también de daños en la estación de metro de Lukyanivska, además de en el mencionado almacén donde se ha desencadenado un incendio.
El número de heridos asciende a 17 en total, según Serguí Popko, jefe de la administración militar de Kiev.
En Leópolis, el impacto de un misil en un bloque de apartamentos mató a una persona e hirió a otras tres, según informó el jefe de la administración militar regional, Maksym Kozytskyi.
La alcaldía de esa ciudad anunció que más de una docena de drones kamikaze de tipo Shahed fueron lanzados contra la región fronteriza con Polonia.
En Járkiv (noreste) las autoridades informaron de un civil muerto -un varón de 35 años- y de 11 heridos, según datos del presidente de la administración militar regional Oleg Synegubov.
Además han sufrido daños almacenes e instalaciones industriales, un depósito de vehículos de transporte, un centro médico y una ambulancia, entre otras infraestructuras.
En la región de Dnipropetrovsk (centro), el jefe de la administración militar, Serguí Lysak, habló de una “mañana trágica” en la que los cohetes rusos alcanzaron a “casi una docena de personas y cuatro murieron”.
En la capital provincial de Dnipró, un proyectil impactó en un centro comercial, donde provocó un incendio y causó daños en un hospital maternoinfantil.
En Odessa (sur), las autoridades han registrado por el momento dos muertes y 15 civiles hospitalizados, entre ellos dos niños de seis y ocho años de edad que fueron heridos en ataques con misiles contra edificios de apartamentos.
Por la noche Rusia lanzó además una oleada de drones, uno de los cuales impactó en una infraestructura, aunque según el presidente de la administración militar regional, Oleg Kiper, al menos una docena de ellos fueron derribados por las defensas antiaéreas.
«No habiamos visto tantos objetivos simultáneamente desde el comienzo del conflicto».
Esto fue declarado por el presidente de las fuerzas Aéreas de Ucrania, Yuri Ignat. Según él, las fuerzas armadas rusas lanzaron anoche «todo tipo de misiles y drones, excepto Kalibr». pic.twitter.com/7r0H8FkK7j
— En la Retaguardia (@pueblopatriota) December 29, 2023
Con información de ACN/efe
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Internacional
Estados demandan a admnistración Trump para frenar norma que dificulta obtener green card (+ video)
Estados demandan a administración Trump. Nueva York y otros 21 estados están demandando a la administración Trump para bloquear una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional que otorgaría a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia (green cards), visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.
El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos inmigrantes obtengan la residencia permanente si utilizan —o se considera probable que necesiten— beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.
La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani —quien lidera una coalición de ciudades que presenta una demanda similar—, anunciaron la acción legal durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Manhattan el lunes.
Estados demandan a administración Trump…
Estados demandan a administración Trump. “La norma permitiría a los agentes de inmigración considerar el uso de beneficios fundamentales como Medicaid y SNAP (el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), e incluso la participación en programas de comidas escolares, como parte de la situación del solicitante”, dijo James. “Eso significa que los neoyorquinos inmigrantes podrían verse obligados a plantearse preguntas imposibles: ‘¿Afectará negativamente a mis posibilidades de obtener la residencia permanente el hecho de contratar un seguro médico? ¿Se utilizará en mi contra el haber aceptado ayuda alimentaria en momentos de dificultad?’”.
Los estados, cuya demanda también incluye al Distrito de Columbia, argumentan que perderían miles de millones de dólares en fondos federales si los inmigrantes —particularmente las familias de estatus migratorio mixto— se dan de baja de los programas por temor a consecuencias migratorias.
¿A qué se refiere?
La demanda se refiere a los cambios pendientes en lo que se conoce como la norma de “carga pública” (public charge), una disposición de la ley de inmigración de EE.UU. que permite al gobierno denegar una visa o tarjeta de residencia a alguien que, según determina, probablemente dependerá de la asistencia gubernamental.
Históricamente, los funcionarios de inmigración solo contabilizaban los beneficios en efectivo —como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas o el Ingreso de Seguridad Suplementario de la Seguridad Social— en sus evaluaciones. Sin embargo, el cambio pendiente de la administración Trump no especifica qué programas de red de seguridad deben considerarse, lo que significa que también podrían incluirse beneficios no monetarios como Medicaid y vales de vivienda.
“Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a prescindir del apoyo que necesitan por temor a que solicitar asistencia provoque su deportación”, afirmó James en un comunicado. “Esta norma se aprovecha de ese miedo y cuenta con que las familias renuncien a la asistencia alimentaria, la cobertura de atención médica y otros beneficios públicos a los que tienen derecho legalmente”.
La norma se centra en personas que ya tienen un estatus legal en EE.UU. Los inmigrantes indocumentados no son elegibles para recibir beneficios públicos.
Disuadir a inmigrantes de inscribirse en programas
La ampliación de la norma de carga pública forma parte de los esfuerzos más recientes del Gobierno de Trump para disuadir a los inmigrantes de inscribirse en programas de red de seguridad para los que ellos o sus hijos ciudadanos podrían ser elegibles.
El “gran y hermoso proyecto de ley” del Partido Republicano, que Trump promulgó en julio de 2025, limita la elegibilidad de los inmigrantes legales para Medicaid y los cupones de alimentos. Los refugiados, las personas con asilo concedido y las víctimas de violencia doméstica y trata de personas con fines sexuales ya no reúnen los requisitos para participar en los programas. Solo los titulares de la tarjeta de residencia permanente (green card) y ciertos otros inmigrantes pueden inscribirse.
Por lo general, los niños que son ciudadanos estadounidenses siguen siendo elegibles, aunque es posible que muchos padres decidan no solicitar los beneficios en su nombre para evitar interactuar con el gobierno federal.
Nueva norma es «arbitraria y caprichosa»
La demanda presentada por James en nombre de Nueva York sostiene que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está excediendo su autoridad, ya que el Congreso no aprobó una interpretación más amplia de lo que significa ser una “carga pública”. El estado, junto con otros demandantes, también argumentará que la nueva norma es “arbitraria y caprichosa”, y que el DHS ignoró las consecuencias perjudiciales del cambio y no lo justificó adecuadamente.
Las demandas de los estados y de los gobiernos locales se presentaron el lunes por la mañana ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambas solicitan al tribunal que declare ilegal la norma y que impida al DHS aplicarla. Hasta primeras horas de la tarde del lunes, ninguna de las demandas tenía un juez asignado ni una audiencia programada.
“La crueldad es el objetivo (del cambio de norma)”, declaró James el lunes. “El objetivo es generar un efecto disuasorio entre los inmigrantes. Es hacer saber a las personas que no son bienvenidas aquí. El objetivo es la hostilidad hacia la inmigración”.
“El hecho de que se vayan a negar beneficios a personas enfermas, hambrientas y sin hogar es algo inaceptable. Y por eso estamos buscando anular esta norma en el estado de Nueva York”, afirmó.
CNN se ha puesto en contacto con el DHS para solicitar comentarios.
ACN/MAS/CNN
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