Conéctese con nosotros

Hombre & Mujer

Muerte asistida: paciente australiana es la primera en usar la nueva ley

Publicado

el

Muerte asistida: paciente australiano es la primera en usar la nueva ley
Foto: fuentes.
Compartir

Una mujer australiana con cáncer terminal, se ha convertido en la primera persona en terminar su vida bajo las nuevas leyes de muerte asistida, según informó a organización benéfica: Go Gentle.

Kerry Robertson, de 61 años, murió en un hogar de ancianos en el estado de Victoria conforme a sus deseos.

Se le concedió permiso para usar la controvertida legislación, que existe solo en Victoria pero se está considerando en otros estados australianos, después de un proceso de aprobación de 26 días.

Eutanasia australiana

Su familia informó que Kerry Robertson pudo tener «la muerte autorizada que ella quería».

La Sra. Robertson fue diagnosticada con cáncer de seno en 2010, y luego se extendió a sus huesos, pulmones, cerebro e hígado.

Decidió suspender la quimioterapia y la radioterapia en marzo después de que los efectos secundarios y el dolor se volvieran «intolerables», dijo su familia.

La legislación de Victoria, que entró en vigencia en junio, permite a los pacientes con enfermedades terminales que cumplen con ciertos requisitos el derecho a acceder a medicamentos letales.

«Estábamos a su lado, con musica de David Bowie de fondo, rodeados de amor, con las últimas palabras pronunciadas, simples y dignas», dijo su hija, Nicole Robertson, en un comunicado emitido por la organización benéfica Go Gentle Australia.

Muerte asistida: la paciente de cancer australiana Kerry Robertson fue la primera en usar la nueva ley. Foto: fuentes.

Muerte asistida: la paciente de cancer australiana Kerry Robertson fue la primera en usar la nueva ley. Foto: fuentes.

¿Quien es elegible?

«Para mí esa es la mejor parte: saber que hicimos todo lo posible para hacerla feliz en la vida y cómoda en la muerte».

La nueva ley del estado australiano tiene 68 artículos de salvaguarda y está diseñada para asistir personas con dolor severo.

Requiere que la persona haga tres solicitudes para terminar con su vida a médicos especialmente capacitados. La persona debe tener al menos 18 años y una expectativa de vida menor a seis meses.

Con información de: ACN|BBC|Redes

No dejes de leer: Brote mortal de «arenavirus» en América Latina

Hombre & Mujer

Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad

Publicado

el

patinaje de velocidad
Compartir

En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras. 

Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar. 

Qué hace inolvidable un final de sprint

Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.

Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:

  • Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
  • Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
  • Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
  • Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
  • Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
  • Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.

Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.

Continue Reading

Suscríbete a nuestro boletín

Publicidad

Carabobo

Publicidad

Sucesos

Facebook

Publicidad

Lo más leído