Internacional
Global Oil Terminals debe abandonar Venezuela por orden de Trump
El gobierno de Donald Trump ordenó a Global Oil Terminals, empresa comercializadora de petróleo propiedad del magnate Harry Sargeant III, abandonar sus operaciones en Venezuela antes del 27 de mayo, marcando un nuevo giro en la política de Estados Unidos hacia el país sudamericano.
La medida convierte a Global Oil en la segunda petrolera estadounidense en perder su autorización para operar en Venezuela, siguiendo los pasos de Chevron, que recibió una notificación similar el mes pasado.
Sargeant, reconocido donante republicano y figura clave en las gestiones extraoficiales para mejorar las relaciones entre Washington y Caracas, trabajó en la negociación de acuerdos comerciales con el gobierno de Nicolás Maduro, con quien mantiene una relación estrecha.
Desde que obtuvo su licencia en mayo de 2024, Global Oil transporta regularmente petróleo pesado venezolano, utilizado en parte para la pavimentación de carreteras en Estados Unidos. No obstante, la revocación de las tres licencias de la empresa supone el fin de su participación en la industria petrolera venezolana.
También puede leer: Fuertes lluvias en la frontera entre Texas y Tamaulipas deja decenas de desplazados (+video)
Global Oil Terminals debe abandonar Venezuela
El Departamento del Tesoro notificó a Global Oil que todos los pagos pendientes a entidades venezolanas deben completarse antes del miércoles, lo que implica una salida aún más inmediata del país, según Sargeant.
Mientras tanto, la administración Trump, que al asumir el poder en enero rompió con la estrategia de sanciones de «máxima presión» impuesta durante su primer mandato, cambió de rumbo nuevamente.
Ahora, bajo la influencia del secretario de Estado Marco Rubio y otros halcones de la política exterior, el gobierno busca aislar a Maduro y reducir el margen de maniobra de su administración.
Este giro se produce tras un breve intento de acercamiento. A finales de enero, el enviado especial de Trump, Richard Grenell, viajó a Caracas y logró un acuerdo para que Venezuela aceptara la deportación de migrantes venezolanos, además de negociar la liberación de seis estadounidenses detenidos en el país.

Magnate Harry Sargeant III.
Preocupación en sector energético
La retirada de las petroleras estadounidenses genera preocupación en el sector energético, ya que podría facilitar la incursión de China y otros competidores internacionales en el mercado venezolano.
Sin embargo, los asesores de Trump desestiman este argumento e intensificaron la presión con nuevas medidas económicas.
Una orden ejecutiva firmada esta semana establece que a partir del miércoles, Estados Unidos impondrá un arancel del 25 % a cualquier país que compre crudo venezolano, lo que ha llevado a empresas como Reliance Industries, de la India, a reducir su participación en el mercado.
En paralelo, Chevron recibió una prórroga hasta finales de mayo para completar su retirada de Venezuela, aunque no se aclaró si otras compañías petroleras europeas, como Repsol y Shell, también perderán sus permisos.
La presión republicana en Florida ha sido un factor clave en la escalada de restricciones económicas contra el gobierno venezolano, en un contexto en el que la administración Trump busca endurecer su postura frente a Maduro y su influencia en la región.
ACN/MAS/Versión Final
No deje de leer: Revelado el verdadero rostro de Santa Teresa de Ávila, tras 500 años (+Video)
Infórmate al instante únete a nuestros canales
WhatsApp ACN – Telegram NoticiasACN – Instagram acn.web – TikTok _agenciacn – X agenciacn
Internacional
Estados demandan a admnistración Trump para frenar norma que dificulta obtener green card (+ video)
Estados demandan a administración Trump. Nueva York y otros 21 estados están demandando a la administración Trump para bloquear una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional que otorgaría a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia (green cards), visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.
El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos inmigrantes obtengan la residencia permanente si utilizan —o se considera probable que necesiten— beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.
La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani —quien lidera una coalición de ciudades que presenta una demanda similar—, anunciaron la acción legal durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Manhattan el lunes.
Estados demandan a administración Trump…
Estados demandan a administración Trump. “La norma permitiría a los agentes de inmigración considerar el uso de beneficios fundamentales como Medicaid y SNAP (el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), e incluso la participación en programas de comidas escolares, como parte de la situación del solicitante”, dijo James. “Eso significa que los neoyorquinos inmigrantes podrían verse obligados a plantearse preguntas imposibles: ‘¿Afectará negativamente a mis posibilidades de obtener la residencia permanente el hecho de contratar un seguro médico? ¿Se utilizará en mi contra el haber aceptado ayuda alimentaria en momentos de dificultad?’”.
Los estados, cuya demanda también incluye al Distrito de Columbia, argumentan que perderían miles de millones de dólares en fondos federales si los inmigrantes —particularmente las familias de estatus migratorio mixto— se dan de baja de los programas por temor a consecuencias migratorias.
¿A qué se refiere?
La demanda se refiere a los cambios pendientes en lo que se conoce como la norma de “carga pública” (public charge), una disposición de la ley de inmigración de EE.UU. que permite al gobierno denegar una visa o tarjeta de residencia a alguien que, según determina, probablemente dependerá de la asistencia gubernamental.
Históricamente, los funcionarios de inmigración solo contabilizaban los beneficios en efectivo —como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas o el Ingreso de Seguridad Suplementario de la Seguridad Social— en sus evaluaciones. Sin embargo, el cambio pendiente de la administración Trump no especifica qué programas de red de seguridad deben considerarse, lo que significa que también podrían incluirse beneficios no monetarios como Medicaid y vales de vivienda.
“Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a prescindir del apoyo que necesitan por temor a que solicitar asistencia provoque su deportación”, afirmó James en un comunicado. “Esta norma se aprovecha de ese miedo y cuenta con que las familias renuncien a la asistencia alimentaria, la cobertura de atención médica y otros beneficios públicos a los que tienen derecho legalmente”.
La norma se centra en personas que ya tienen un estatus legal en EE.UU. Los inmigrantes indocumentados no son elegibles para recibir beneficios públicos.
Disuadir a inmigrantes de inscribirse en programas
La ampliación de la norma de carga pública forma parte de los esfuerzos más recientes del Gobierno de Trump para disuadir a los inmigrantes de inscribirse en programas de red de seguridad para los que ellos o sus hijos ciudadanos podrían ser elegibles.
El “gran y hermoso proyecto de ley” del Partido Republicano, que Trump promulgó en julio de 2025, limita la elegibilidad de los inmigrantes legales para Medicaid y los cupones de alimentos. Los refugiados, las personas con asilo concedido y las víctimas de violencia doméstica y trata de personas con fines sexuales ya no reúnen los requisitos para participar en los programas. Solo los titulares de la tarjeta de residencia permanente (green card) y ciertos otros inmigrantes pueden inscribirse.
Por lo general, los niños que son ciudadanos estadounidenses siguen siendo elegibles, aunque es posible que muchos padres decidan no solicitar los beneficios en su nombre para evitar interactuar con el gobierno federal.
Nueva norma es «arbitraria y caprichosa»
La demanda presentada por James en nombre de Nueva York sostiene que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está excediendo su autoridad, ya que el Congreso no aprobó una interpretación más amplia de lo que significa ser una “carga pública”. El estado, junto con otros demandantes, también argumentará que la nueva norma es “arbitraria y caprichosa”, y que el DHS ignoró las consecuencias perjudiciales del cambio y no lo justificó adecuadamente.
Las demandas de los estados y de los gobiernos locales se presentaron el lunes por la mañana ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambas solicitan al tribunal que declare ilegal la norma y que impida al DHS aplicarla. Hasta primeras horas de la tarde del lunes, ninguna de las demandas tenía un juez asignado ni una audiencia programada.
“La crueldad es el objetivo (del cambio de norma)”, declaró James el lunes. “El objetivo es generar un efecto disuasorio entre los inmigrantes. Es hacer saber a las personas que no son bienvenidas aquí. El objetivo es la hostilidad hacia la inmigración”.
“El hecho de que se vayan a negar beneficios a personas enfermas, hambrientas y sin hogar es algo inaceptable. Y por eso estamos buscando anular esta norma en el estado de Nueva York”, afirmó.
CNN se ha puesto en contacto con el DHS para solicitar comentarios.
ACN/MAS/CNN
No deje de leer: Incendio en geriátrico en Chile deja 16 ancianos muertos (+ videos)
-
Nacional20 horas agoLa Giralda brinda apoyo a 500 familias tras sismo en La Guaira
-
Deportes9 horas agoTrotamundos inició pretemporada de cara a LSBV
-
Internacional20 horas agoSefar Universal ofrece orientación genealógica gratuita a personas afectadas por los terremotos de Venezuela y Colombia
-
Economía20 horas agoEl dulce frío nos une: Caracas será sede de la feria del helado


