Internacional
Fiscalía colombiana imputa a 96 exparamilitares por 353 hechos delictivos
La Fiscalía colombiana presentó este martes una formulación de cargos en contra de 96 exmiembros de las extintas paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y de las FARC por ser «presuntos responsables del exterminio de la Unión Patriótica (UP) y del movimiento político Esperanza, Paz y Libertad (EPL).»
Así lo aseguró el ente acusador en un comunicado que indica que acusa a los 96 postulantes por 353 hechos delictivos cometidos entre 1985 y 2006 que dejaron 1.255 víctimas de homicidio, desaparición y desplazamiento forzado.
El partido de izquierdas UP lo fundaron en 1984, miembros que dejaron las FARC, el Ejército del Pueblo (EP) y el Partido Comunista Colombiano como parte de una propuesta de paz después de los fallidos acuerdos de paz entre el Gobierno de Belisario Betancur y la guerrilla.
Colombia imputa a 96 exparamilitares
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que juzga en uno de sus macrocasos el genocidio de la UP, ha considerado que hay 5.733 víctimas de homicidio o desaparición forzada de militantes de la UP o personas relacionadas.
Por otro lado, el (EPL) fue un partido socialdemócrata creado en 1991 tras acuerdos de paz que dio con la desmovilización del 95 % de la guerrilla del Ejército Popular de Liberación (EPL), pero el 5 % restante sigue operando en el Catatumbo y están fuertemente vinculados con el narcotráfico, según el Gobierno.
Según la Fiscalía, las pruebas muestran 315 crímenes «relacionados con la persecución violenta a los integrantes de la UP.» Entre los hechos están: el homicidio del senador Manuel Cepeda Vargas (padre del actual senador y negociador de paz Iván Cepeda), ocurrido el 9 de agosto de 1994, en Bogotá; masacre de Segovia (Antioquia), perpetrada el 11 de noviembre de 1988, e incursiones armadas en el corregimiento de Estados Unidos, en Becerril (Cesar), entre enero de 1997 y enero de 2000.
La información agregó que los exparamilitares que comparecerán por estos hechos son el líder de las AUC Salvatore Mancuso; Fredy Rendón, alias «El Alemán, y Hernán Giraldo, alias «El señor de la sierra», como presuntos responsables de delitos carnales violentos, trata de personas, aborto y tortura.
Unas 6.000 victimas
Esto ocurre luego de que la UP recibiera en enero el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) que condenó al Estado colombiano por el «plan de exterminio» del cual fueron víctimas unos 6.000 de sus militantes a lo largo de dos décadas.
Entre tanto, el ente acusador formulará 38 cargos contra Elda Mosquera, alias «Karina», y Marco Giraldo, alias «Garganta», «exintegrantes de las FARC por las acciones criminales ordenadas en contra de la vida e integridad de los simpatizantes del partido político EPL».
Además, investigaciones afirman que el Bloque José María Córdoba y el Frente 5 de las FARC «promovieron una ola de violencia en contra de diputados, concejales y alcaldes que representaban al mencionado movimiento político».
Entre los hechos por los que los juzgaran, todos cometidos en Antioquia (noroeste), están la masacre de La Chinita, perpetrada el 23 de enero de 1994; la del hotel El Pescador, ocurrida el 27 de febrero de 1997, o el atentado al diputado Mario de Jesús Agudelo Vásquez, el 14 de abril de 1997.
Con información de EFE
No deje de leer: ELN ordenó a sus estructuras un cese al fuego desde este jueves
Infórmate al instante únete a nuestro canal de Telegram NoticiasACN
Internacional
Estados demandan a admnistración Trump para frenar norma que dificulta obtener green card (+ video)
Estados demandan a administración Trump. Nueva York y otros 21 estados están demandando a la administración Trump para bloquear una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional que otorgaría a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia (green cards), visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.
El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos inmigrantes obtengan la residencia permanente si utilizan —o se considera probable que necesiten— beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.
La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani —quien lidera una coalición de ciudades que presenta una demanda similar—, anunciaron la acción legal durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Manhattan el lunes.
Estados demandan a administración Trump…
Estados demandan a administración Trump. “La norma permitiría a los agentes de inmigración considerar el uso de beneficios fundamentales como Medicaid y SNAP (el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria), e incluso la participación en programas de comidas escolares, como parte de la situación del solicitante”, dijo James. “Eso significa que los neoyorquinos inmigrantes podrían verse obligados a plantearse preguntas imposibles: ‘¿Afectará negativamente a mis posibilidades de obtener la residencia permanente el hecho de contratar un seguro médico? ¿Se utilizará en mi contra el haber aceptado ayuda alimentaria en momentos de dificultad?’”.
Los estados, cuya demanda también incluye al Distrito de Columbia, argumentan que perderían miles de millones de dólares en fondos federales si los inmigrantes —particularmente las familias de estatus migratorio mixto— se dan de baja de los programas por temor a consecuencias migratorias.
¿A qué se refiere?
La demanda se refiere a los cambios pendientes en lo que se conoce como la norma de “carga pública” (public charge), una disposición de la ley de inmigración de EE.UU. que permite al gobierno denegar una visa o tarjeta de residencia a alguien que, según determina, probablemente dependerá de la asistencia gubernamental.
Históricamente, los funcionarios de inmigración solo contabilizaban los beneficios en efectivo —como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas o el Ingreso de Seguridad Suplementario de la Seguridad Social— en sus evaluaciones. Sin embargo, el cambio pendiente de la administración Trump no especifica qué programas de red de seguridad deben considerarse, lo que significa que también podrían incluirse beneficios no monetarios como Medicaid y vales de vivienda.
“Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a prescindir del apoyo que necesitan por temor a que solicitar asistencia provoque su deportación”, afirmó James en un comunicado. “Esta norma se aprovecha de ese miedo y cuenta con que las familias renuncien a la asistencia alimentaria, la cobertura de atención médica y otros beneficios públicos a los que tienen derecho legalmente”.
La norma se centra en personas que ya tienen un estatus legal en EE.UU. Los inmigrantes indocumentados no son elegibles para recibir beneficios públicos.
Disuadir a inmigrantes de inscribirse en programas
La ampliación de la norma de carga pública forma parte de los esfuerzos más recientes del Gobierno de Trump para disuadir a los inmigrantes de inscribirse en programas de red de seguridad para los que ellos o sus hijos ciudadanos podrían ser elegibles.
El “gran y hermoso proyecto de ley” del Partido Republicano, que Trump promulgó en julio de 2025, limita la elegibilidad de los inmigrantes legales para Medicaid y los cupones de alimentos. Los refugiados, las personas con asilo concedido y las víctimas de violencia doméstica y trata de personas con fines sexuales ya no reúnen los requisitos para participar en los programas. Solo los titulares de la tarjeta de residencia permanente (green card) y ciertos otros inmigrantes pueden inscribirse.
Por lo general, los niños que son ciudadanos estadounidenses siguen siendo elegibles, aunque es posible que muchos padres decidan no solicitar los beneficios en su nombre para evitar interactuar con el gobierno federal.
Nueva norma es «arbitraria y caprichosa»
La demanda presentada por James en nombre de Nueva York sostiene que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está excediendo su autoridad, ya que el Congreso no aprobó una interpretación más amplia de lo que significa ser una “carga pública”. El estado, junto con otros demandantes, también argumentará que la nueva norma es “arbitraria y caprichosa”, y que el DHS ignoró las consecuencias perjudiciales del cambio y no lo justificó adecuadamente.
Las demandas de los estados y de los gobiernos locales se presentaron el lunes por la mañana ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambas solicitan al tribunal que declare ilegal la norma y que impida al DHS aplicarla. Hasta primeras horas de la tarde del lunes, ninguna de las demandas tenía un juez asignado ni una audiencia programada.
“La crueldad es el objetivo (del cambio de norma)”, declaró James el lunes. “El objetivo es generar un efecto disuasorio entre los inmigrantes. Es hacer saber a las personas que no son bienvenidas aquí. El objetivo es la hostilidad hacia la inmigración”.
“El hecho de que se vayan a negar beneficios a personas enfermas, hambrientas y sin hogar es algo inaceptable. Y por eso estamos buscando anular esta norma en el estado de Nueva York”, afirmó.
CNN se ha puesto en contacto con el DHS para solicitar comentarios.
ACN/MAS/CNN
No deje de leer: Incendio en geriátrico en Chile deja 16 ancianos muertos (+ videos)
-
Nacional11 horas agoLa Giralda brinda apoyo a 500 familias tras sismo en La Guaira
-
Internacional10 horas agoSefar Universal ofrece orientación genealógica gratuita a personas afectadas por los terremotos de Venezuela y Colombia
-
Economía11 horas agoEl dulce frío nos une: Caracas será sede de la feria del helado
-
Economía11 horas agoViernes entre 5 y 6 p. m.: el momento de mayor movilidad en Venezuela


