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¡Desayuno rico y saludable! Tortas de avena y plátano
Te presentamos una deliciosa receta, ideal no solo para desayunar, pues también se adapta perfectamente a una merienda. Además de sabrosa esta receta es completamente ligera y perfecta parta una dieta. La preparación de este desayuno saludable es sencilla y rápida.
Ingredientes del desayuno saludable
- Harina de avena, 100 g
- Huevos 2
- Plátanos maduros grandes 2
- Polvo de hornear un cucharada
- Aceite, unas gotas para engrasar la sartén
- Canela, para servir (opcional)
Preparación
En un bol ponemos los huevos y, los plátanos pelados y troceados. Trituramos todo bien con la batidora hasta obtener una mezcla homogénea. En otro bol mezclamos la harina de avena con el polvo de hornear.
Finalmente, tamizamos la mezcla de harina sobre la de huevo y plátano y mezclamos con las varillas hasta tener una mezcla homogénea.
Ponemos a calentar una sartén a fuego medio-alto y la engrasamos. Cuando esté caliente, vamos añadiendo cucharadas de la mezcla y, cuando veamos que empiezan a burbujear les damos la vuelta con ayuda de una espátula y las dejamos aproximadamente un minuto por el otro lado.
Según vayan estando listas las vamos apilando en un plato para que se mantengan calentitas.
Servimos inmediatamente este desayuno saludable.
Como se puede notar no llevan nada de azúcar añadido pues el plátano maduro ya hace que sepan dulces.
Aún así, si a los muy golosos no les parece suficiente, al servirlas puedes colocarle por encima un poco de canela.
ACN/El Espanol
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Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
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